Opinión

TIGER WOODS: DEL INFIERNO… AL PURGATORIO

Lejos, muy lejos, acabó Tiger Woods (68, 71, 72 y 76) que finalizó (-1) este Masters 2020 en el puesto 38 a 19 golpes de Dustin Johnson. Después de una satisfactoria primera ronda, donde dejó buenas sensaciones, al tigre se le acabó la magia en los greenes y de él, nunca más se supo. Con problemas de espalda, o no, que nunca se termina de saber, el caso es que Tiger no estaba para renovar el título obtenido en 2019.

Y mucho menos cuando en el hoyo 12, el par tres del Amen Corner, donde acaban tantas esperanzas y se truncan tantas carreras deportivas -por ejemplo la de Jordan Spieth que ahogó su segunda Chaqueta Verde en el agua del emblemático par 3- Tiger tiró tres veces la bola al agua y salió del green firmando un ¡¡¡¡¡10!!!!! en su tarjeta.

Pero Tiger no hay más que uno y en los seis hoyos que le faltaban para terminar firmó ¡¡¡¡¡5 birdies!!!!! Había bajado a los infiernos y, aunque no llegó a la gloria porque firmó un 76, sí pudo acceder al Purgatorio: GENIO Y FIGURA.

Una vez más, Woods demostró lo que significa ser un GRAN CAMPEÓN. Nunca se debe bajar la guardia y hay que seguir compitiendo aunque alguien pueda calificar sus cinco últimos birdies de inútiles. Sí, inútiles para la clasificación final, pero no para la GLORIA que hay detrás del Purgatorio, si hemos de creer la doctrina católica. Y esa GLORIA, en la tierra, es la que le dan los millones de seguidores de Tiger Woods -aunque en esta ocasión fuera solo gracias a la televisión- que continúan apoyándole aunque haga un diez en el hoyo 12 de Augusta.

Por eso Woods ha sido, hasta ahora, el más grande jugador de golf de todos los tiempos, con permiso, entre otros, amén de nuestro recordado Seve y del ilustre trío formado por Arnold Palmer -que jugará al golf en cualquier sitio donde esté-, Gary Player, activo a sus 85 años -¿hay otro deporte en el que se pueda competir hasta que la muerte nos separe?- y Jack Nicklaus, con sus caderas maltrechas y pegando un driver de salida en la madrugada de un otoñal jueves de Augusta.

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