Viajes

Shanghai: la Perla de Oriente

 
 
Esta semana están en juego en China, y concretamente en el Sheshan Internacional Club de Golg, situado en la milenaria ciudad de Shanghai, concretamente en Songjiang, no solamente 7.000.000 $ en premios, que son los que reparte el WGC HSBC Championship, sino el prestigio de ganar un torneo tan importante, casi al final de la temporada.
 
A treinta kilómetros del centro de la mayor urbe del gigante asiático, este distrito remonta su historia al siglo ocho, mucho antes de que existiera la propia Shanghai que lo absorbió en 1998.
Sheshan es el nombre de una de las doce colinas que rodean Songjiang. Un lugar paradisíaco y de hermosos paisajes pero también espiritual. Así lo consideran los chinos que ven en esta colina el punto de despegue en la zona de las religiones monoteístas: Catolicismo, Protestantismo, Islamismo, Budismo y Taoismo.
De hecho quienes acudan a disfrutar de este torneo podrán visitar la Catedral de Santa María de Shanghai  construida en 1857 en estilo neorrománico y que se alza en el punto más alto de la colina de Sheshan. Tiene un área de 6.700 metros cuadrados con una altura de 200 metros y una apariencia magnificente y solemne. Por su tamaño es la segunda catedral de Asia y durante mucho tiempo fue considerada como el principal lugar de culto católico en este continente.
Quizás la elección de esta colina por los líderes espirituales se deba a su elevación y, por tanto, mejor lugar para observar el cielo. Desde luego por esta razón -y por la menor contaminación de la zona en plena naturaleza- es por lo que el gobierno chino situó en Sheshan un gran centro astronómico.
 
Estrellas en Shangai
 
Pero esta semana hay otras estrellas que brillan en Sheshan: son los setenta y ocho jugadores de golf que han logrado una plaza   para uno de los cuatro torneos de golf que integran la lista de los mundiales y que tiene una dotación en premios de siete millones de dólares. De ellos más de setecientos mil para el ganador.
Con estos premios bien podrán hacer sus compras en el centro de la ciudad de Shanghai. El punto clave es la Avenida Nanjin. Una calle peatonal de cinco kilómetros en la que cada día atienden a un millón de clientes. A su alrededor se sitúa una de las áreas comerciales más dinámicas del continente asiático. Además bares y restaurantes en los que degustar elaborados platos de la gastronomía local.
Shanghai cuenta con una de las mejores ofertas culinarias de todo el país. Las posibilidades son múltiples pero algunos de los restaurantes que gozan de gran prestigio son Sasha, Yangzhou. Xin Ya, Fangshan Tang y Boca.
Grandes dimensiones
Shanghai es la ciudad más grande de China. Supera tanto a Pekín como a Hong Kong. Durante la etapa colonial fue el motor industrial de su país y tuvo una intensa relación con Europa. La llegada del régimen comunista frenó el desarrollo de Shanghai como "represalia" por su cooperación con el imperialismo europeo. Sin embargo, a partir de los años 90 del siglo XX Shanghai recobró fuerza y sigue los pasos de Hong Kong como gigante económico. Cuando en Occidente se habla del auge económico chino, gran parte del mérito se debe a Shanghai.
Su paisaje urbano es muy heterogéneo. Todavía hoy podemos pasear por el viejo Shanghai con sus fachadas y calles con un cierto aire a la Europa de los felices Años Veinte. En el corazón  de la ciudad, los turistas más atentos podrán encontrar recuerdos de las antiguas fronteras entre las particiones coloniales. Y es que esta zona estuvo repartida entre países europeos hasta 1949.
Pasear por el centro es encantador pero también claustrofóbico por la estrechez de sus callejuelas: para liberarse nada mejor que un paseo por el malecón del rio Huangpu; este malecón fue llamado el Bund por los extranjeros que poblaron Shanghai. En esta zona se levantaron los mejores edificios de la etapa colonial europea. A finales del siglo XIX el Bund era uno de centros económicos Asia.
 
Visitas casi obligadas
Shanghai no es una ciudad turística en si misma pero cuenta con lugares que merecen ser conocidos y visitados.
Es un lugar de contrastes donde conviven tradición y modernidad: las zonas coloniales y los grandes barrios obreros con sus fábricas; los enormes centros comerciales y los mercadillos locales; los viejos edificios y los actuales con una arquitectura de gran interés en la que destaca la torre Jin Mao, con su mirador desde el que se divisa todo el paisaje urbano.
En el Pudong encontramos la denominada Perla del Oriente. El Pirulí chino, o lo que es lo mismo una singular torre de telecomunicaciones, que mide 468 metros y está formada por quince esferas transparentes de diversos tamaños que por la noche se iluminan.
En nuestro recorrido no podemos olvidar la Plaza del Pueblo en la que se encuentran el Ayuntamiento y otros edificios significativos, así como una enorme fuente musical.
También el arte tiene sus lugares de culto: El Museo de Arte Antiguo, el Museo Municipal y el Gran Teatro de Shanghai.
Jardines de oriente
Pasear por el jardín Yuyuan es uno de los placeres que ofrece Shanghai a propios y extraños. Está situado en la zona norte de la ciudad, cerca de la antigua muralla. Es monumento nacional desde 1982.
Fue diseñado durante la dinastía Ming entre los años 1559 y 1577. Un funcionario llamado Pan Yunduan lo construyó a imagen y semejanza de los jardines imperiales. Pan quería que sus padres, que no podían ir a la capital porque eran demasiado ancianos para viajar, pudieran ver que aspecto tenía un jardín de este estilo. Por eso le dio el nombre de Jardín Yuyuan (Yu significa salud y tranquilidad).
A la muerte del funcionario, la familia de Yunduan se arruinó. El jardín cayó en el olvido y no recuperó su esplendor hasta que en 1760 un grupo de comerciantes lo compró. A principios del siglo XX una parte del jardín fue convertido en bazar por las autoridades. En 1957 se inició su restauración y se amplió a todo el barrio que lo rodea. El parque ocupa unas dos hectáreas y contiene los elementos básicos de la jardinería china. Combina los pabellones y estanques con una variada vegetación.
Otros jardines, los que adornan el Sheshan International club esperan ahora el arte de los mejores jugadores de golf, 76 concretamente, entre que se encuentran cuatro españoles: Miguel Ángel Jiménez, Álvaro Quirós y los dos Pablos, Larrazábal y Martín. ¡Que la suerte les acompañe! 
 
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