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Kaymer y McDowell, Mejores Jugadores Europeos del Año 2010

Por primera vez en el Tour Europeo, dos jugadores comparten el premio al Golfista del año del Cicuito. El alemán Martin Kaymer, vencedor del US PGA, y el norirlandés, Graeme McDowell, triunfador en el US Open, han conseguido el galardón, “al no ser posible elegir a uno de los dos por encima del otro”, según los jueces encargados de otorgar el premio.
Los dos jugadores se han mostrado encantados, no solo por el galardón, sino por compartirlo. Según el norirlandés, "estoy encantado de aceptar este premio. Es la guinda del pastel de un año muy especial para mí, para Martin y para todo el golf europeo. Es un honor compartir el galardón con un jugador del calibre de Martin porque es uno de los mejores jugadores de nuestra generación”, concluyó.
McDowell ha ganado tres títulos del circuito europeo y fue el héroe europeo cde la Ryder Cup, al ganar el punto decisivo en Gales. Su último triunfo, frente a Tiger Woods en el ‘play-off’ del Chevron World Challenge en California, ha sido un magnífico final para su trayectoria en 2010.
"Estoy encantado de aceptar este premio. Es la guinda del pastel de un año muy especial para mí, para Martin y para todo el golf europeo.
MARTIN KAYMER, VENCEDOR DE LA “CARRERA HACIA DUBAI 2010”
Por su parte el jugador alemán Martin Kaymer, seguidor de la estela que marcó Bernhard Langer en su país declaró: "Graeme y yo hemos estado al mismo nivel de triunfos este año y se merece el reconocimiento tanto como yo".
A sus 25 años Kaymer no solo ha vendido en la Carrera a Dubai, sino que  encabeza la lista de ganancias, con el británico McDowell en segunda posición. Además, ambos golfistas ganaron sus primeros ‘majors’ en un año impecable para el circuito del Viejo Continente, ya que el sudafricano Louis Oosthuizen venció en el British Open y Lee Westwood sustituyó a Tiger Woods como número uno del mundo.
El germano ganó cuatro títulos del circuito europeo, tres de ellos consecutivos, aunque en semanas seguidas, y debutó en la Copa Ryder con el triunfo ante Estados Unidos en el Celtic Manor, aunque su aportación en el campo galés no fue todo lo buena que él hubiera querido.
"Ha sido un año maravilloso para mí y ganar este premio es el final perfecto. Siempre he querido seguir los pasos de mi compatriota Bernhard Langer y ganar un premio que ganó él por primera vez en 1985 es muy satisfactorio”.
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