Opinión

Volvo World Match Play: éxito deportivo pero fracaso de público en Finca Cortesín

Durante la transmisión televisada de la primera jornada del Byron Nelson del PGA Tour, el jueves 26 de mayo, un telespectador escribió un correo a los comentaristas en el que expresaba su satisfacción por el numeroso público que acudió a la primera ronda del BMW Championship, en Wentworth, esa misma jornada del 26 de mayo, a pesar de la climatología adversa que, como casi siempre, se instala en la zona del sudoeste de Londres, y convertía su entusiasmo al ver tantos seguidores en Wentworth en una queja por la escasa asistencia de público al Volvo Match Play de Finca Cortesín celebrado la pasada semana: “había más espectadores en un solo hoyo de Wentworth que en toda la semana en Finca Cortesín”.
Y ese lamento del aficionado lleva a una reflexión sobre el problema, no solo de la falta de espectadores en Finca Cortesín, sino al mismo hecho de la celebración de tantos torneos, en España, donde este año 2011 se han programado seis del Tour Europeo, mientras que en Inglaterra, la cuna del golf, con muchos más practicantes que los trescientos y poco mil que somos en España, y donde existen aficionados que no juegan, cosa que no es corriente en nuestro país, solo se celebran dos: el de Wentworth de esta semana (26 -29 de mayo) y, por supuesto, el más Grande, el Open, que no necesita ni el apellido Británico que antes se le añadía.
En concreto, respecto a los escasos aficionados que este año, según todas las informaciones de los medios de comunicación, han acudido a Finca Cortesín, cabe formularse una pregunta: ¿por qué los aficionados llenaban Valderrama, a escasos kilómetros del campo donde se ha jugado el Volvo Match Play, cuando se celebraba el Volvo Masters y no acuden a la Finca Cortesín?
Hay una máxima en periodismo que se refiere a que los periodistas no podemos dejar preguntas sin respuesta, así que explicaré los motivos por los que, a mi juicio, los espectadores huyen de Finca Cortesín.
En primer lugar, la mayoría de los espectadores de acontecimientos como el Volvo Match Play, y en su día, el Volvo Masters, son extranjeros, preferentemente ingleses, que viven en la Costa del Sol y su zona de influencia.
También hay extranjeros que vienen expresamente a ver el torneo, igual que venían a Valderrama, desde Gran Bretaña y, a la vez, disfrutar de la climatología del sur de España.
Por supuesto, la crisis ha afectado a los que venían solo al espectáculo deportivo, pero también a los residentes, algunos de los cuales han vuelto a su país y otros prefieren seguir el torneo por televisión para ahorrar, aunque sea unos euros.
En cuanto a los espectadores españoles, aunque solo tengamos 333.000 licencias, más o menos, que no son los millones de seguidores que tiene el fútbol, por ejemplo, son más bien de fin de semana, ya que solo los jubilados pueden permitirse el lujo de tener todo el tiempo que quieran.
Aunque este año el Volvo Match Play ha sido todo un espectáculo golfístico, el mejor que se puede dar esta temporada, con la mayoría de los profesionales del top ten mundial en los tees de salida, el hecho de que solo sean 24 los protagonistas, que en el fin de semana se quedan en ocho, cuatro y dos, le quita alicientes a los espectadores, que tienen que desplazarse solo para ver unos pocos partidos.
En Valderrama, sin embargo, había mucho donde elegir porque eran más jugadores y estaban los mejores del Circuito Europeo. 
Y, por último, el campo de Valderrama es fácil de caminar, mientras que Finca Cortesín, con ser un gran campo y estar perfectamente preparado para una prueba como la que acaba de celebrarse,  no es accesible para la mayoría de los espectadores, cuya media de edad es alta.
En Finca Cortesín, por ejemplo, los aficionados juegan siempre en buggie, porque es imposible hacerlo de otra manera. Hasta los profesionales utilizan varias veces los cochecitos para desplazarse desde el green al tee o viceversa. En esos casos, cuando los espectadores que siguen un partido andando quieren llegar al green, los jugadores ya han terminado de patear. En esas condiciones, los seguidores se lo piensan dos veces antes de unirse a un partido para recorrer los dieciocho escarpados hoyos del recorrido.
Igual que tras la primera edición se corrigieron algunos de los muchos defectos que hubo en 2009, ahora los responsables del torneo deberán intentar solucionar el grave problema de la falta de espectadores al Volvo World Match Play de Finca Cortesín, si es que tiene solución.
No es posible comentar.