Gastronomía

Un menú degustación para mi familia y amigos, en día lluvioso

Este pasado fin de semana, el de la victoria de Ian Poulter en el Accenture Match Play, poco apropiado, en Madrid, para jugar al golf, cociné para los amigos y la familia. Me solicitaron una comida ligera, en todos los sentidos, así que elegí un menú degustación compuesto de dos partes, una de aperitivos/tapas y la otra, en el comedor. Después de los saludos iniciales, se ofrecieron unas cervezas,  vinos y/o jerez seco, para acompañar las tapas.

 
 
El menú definitivo fue el siguiente:
 
·                         Tartaletas de bonito en aceite con tomate, brandy, salsa perrins y tabasco.
 
·                         Croquetones de bacalao y gamba blanca.
 
·                         Cocochas rebozadas.
 
·                         Anchoa fresca de Santoña albardada.
 
·                         Pinchos de tortilla: uno de patata y el otro, de patata y chorizo de matanza de pueblo.
 
 
En el comedor se sirvieron unas viandas ligeras:
 
·                         Gambas rojas de Denia al ajillo.
 
·                         Chipirones poteros encebollados.
 
·                         Estofado de morcillo con patatitas redondas fritas y hechas durante unos cinco minutos con el guiso, excelentes arbejos de grado y pimientos del piquillo.
 
Postre:
 
*       Tocinillo de Toribio de Grado con helado de vainilla.
 
Bodega:
 
            *        Vino tinto cosecha privada de Marqués de Vargas.
 
 
Para cerrar, un buen cigarro habano y una copa de acompañamiento para la sobremesa.
 
Una sobremesa deliciosa, en la que todos hablaron de temas de actualidad, omitiendo hablar de política, exigencia desde el principio, dado que nadie quiso arruinar unas horas entre amigos. Todos parecían felices, sobre todo, porque se cumplió la máxima de un menú ligero, servido en pequeñas cantidades, sencillamente como una degustación.
 
Como suele ocurrir, hacia las seis y media de la tarde, cada cual se fue a cumplir con otros compromisos familiares y sociales.
 
En esta ocasión sólo publicamos las fotos de las tartaletas de bonito y una variedad de postres entre los que se encuentra el famoso tocinillo de Toribio, uno de los manjares más exquisitos que se pueden saborear, en este caso, acompañado con buen helado de vainilla.
 
Espero que la climatología mejore y pronto podamos jugar al golf los fines de semana, pues, degustaciones como esta, no suelen ser apropiadas para perder peso.
 
Hasta pronto y un cordial saludo.

(Fotos de Pepe Lorite para el libro "Entre fogones y amigos", escrito por Oscar García Fernández

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