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Tiger Woods: «no iba drogado ni borracho: fue una reacción a los medicamentos que tomo»

 

 

(Tiger Woods, en una imagen de archivo tomada de las redes sociales).

 

Tiger Woods se ha disculpado publicamente tras su detención por la policía de Florida, que ha confirmado que el jugador no iba borracho sino «drogado» por una reacción a los medicamentos que toma por su lesión.

Tiger fue arrestado a las 07.18 de la mañana, hora de Florida, en la localidad de Júpiter, cuando se encontraba al volante de su coche y en «aparente estado de embriaguez o drogado», según el primer informe de la policía. (Ver más información en esta misma página».

El golfista pasó casi cuatro horas en el calabozo y sailó en libertad sin cargos tras pagar la correspondiente fianza.

Tiger explicó posteriormente, en un comunicado a los medios de comunicación que, en ningún momento el alcohol tuvo que ver en el suceso, ya qye su estado fue producto de una reacción inesperada provocada por los medicamentos que toma en el proceso de recuperación de su última operación de espalda.

Quiero que el público sepa que el alcohol no tuvo nada que ver en toda esta situación”, fueron las palabras exactas en la explicación del californiano. “Tuve una reacción inesperada a una serie de medicamentos prescritos. Yo no era consciente de que me habían afectado de una manera tan grave, por eso cogí el coche”, confirmó el jugador que aseguró que no volvería a ocurrir algo así.

Entiendo la gravedad de lo que hice y me hago responsable de mis acciones, pero lo que sucedió fue una concatenación de infortunios que nada tuvieron que ver con el alcohol o las drogas. Me gustaría disculparme con todo mi corazón con mi familia, amigos y fans. En todo momento cooperé activamente con la policía y me gustaría agradecer el trabajo del Departamento de Policía de Júpiter y la Oficina del Sheriff de Palm Beach”, terminó el jugador en su escrito de disculpa.

LA POLICÍA CONFIRMA EL NEGATIVO EN ALCOHOL

El departamento de policía de Júpiter (Florida) hizo público el martes 30 de mayo, dos días después de la detención de Tiger Woods, un informe en el que se confirmaba la versión ofrecida por el golfista, ya que se decía que «el jugador no había bebido alcohol, ya que los test de alcoholemia a los que fue sometido dieron una medición de 0.0″.

Según la información ofrecida por el oficial de policía Palladino, los agentes encontraron el Mercedes negro de Tiger en el carril de la derecha de la carretera, con el intermitente del mismo sentido accionado y con el jugador dormido en su interior alrededor de las 4:20 de la mañana.

Tras ser preguntado, el golfista aseguró no saber donde se encontraba, y presentaba un elevado cuadro de confusión. “Su discurso era bastante lento e ininteligible. Además, su actitud denotaba somnolencia, pereza y era incapaz de caminar solo”, se explicó en un comunicado.

Tras ser sometido a dos test de alcoholemia, el resultado sorprendió a los agentes, quienes se encontraron con un doble 0,0. A partir de ese momento le siguieron haciendo pruebas y en una de ellas, el jugador fue incapaz de caminar en línea recta más de tres pasos. Tampoco pudo mantener el equilibrio sobre una pierna mientras se tocaba la nariz.

Los agentes le preguntaron entonces: “¿podría usted llevar a cabo la prueba de Romberg? –recitar el alfabeto al revés-. “Sí, me pondré a recitar el himno al revés”, respondió, para lo que no tuvo el mínimo problema.

El jugador dijo a la policía que venía de jugar al Golf en Los Ángeles, pero que en esos momentos había perdido la noción de dónde se encontraba al haber mezclado diferentes medicamentos prescritos en su rehabilitación, tras la cuarta operación de espalda a la que fue sometido recientemente, entre ellos, Solarex, Vicodin, Torix y Vioxx.

El jugador está a la espera de conocer con toda seguridad que fue lo que le provocó esa reacción, como si estuviera drogado, cuando se conozca el resultado del examen de orina al que fue sometido.

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