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Mickelson y DeChambeau encabezan una demanda contra el PGA Tour. Sergio García no la firma

Son once jugadores, no solo norteamericanos, encabezados, por decirlo de alguna manera, por Phil Mickelson y Bryson DeChambeau, los que han puesto una demanda al PGA Tour por incumplimiento de leyes antimonopolio.

Ya se sabe que, en los Estados Unidos no hay conflicto en el que no haya un abogado -o más- por medio. Y en este caso, el pleito entre los jugadores sancionados por el PGA Tour, tras apuntarse al LIV saudí, no era sino una noticia anunciada, aunque hasta ahora no se haya hecho pública.

La demanda de los once jugadores está firmada por Phil Mickelson, Bryson DeChambeau, Talor Gooch, Hudson Swafford, Matt Jones, Abraham Ancer, Carlos Ortiz, Ian Poulter, Pat Perez, Jason Kokrak y Peter Uihlein. Sin embargo, no aparece la de Dustin Johnson y tampoco la de Sergio García, que debe pensar en una reconciliación, al menos con el DP World Tour, ya que con el PGA parece imposible. Tampoco está claro que los responsables del antiguo Circuito Europeo vayan a pasar por alto las declaraciones del español, pero… el tiempo da y quita razones.

UNA SOLUCIÓN JUDICIAL

A lo que parece, a tenor de los acontecimientos que se están precipanto, una de las partes, al menos, la de los profesionales, se decanta porque sean los jueces los que decidan sobre la cuestión. Y es que, una vez sancionados por el PGA Tour, que les retiró la Tarjeta del Circuito norteamericano tras unise al apotado por el dinero público de Aarbia Saudí, no les queda otro remedio que pleitear, ya que la PGA no se va a volver atrás.

Las leyes, y no solo las norteamericanas, están acostumbradas a litigar en demandas contra la formación de monopolios, y las multas millonarias que pueden acarrear determinadas sentencias, crean muchos problemas a las instituciones que las sufren.

Está claro que el principal motivo para los profesionales que se han «cambiado de chaqueta» es el dinero, mucho más fácil de conseguir en el LIV Tour, aunque la empresa no tenga la solidez que permita pensar en un futuro a largo plazo. No porque a los saudíes se les acabe el dinero, sino las ganas de derrocharlo, algo que están haciendo ahora pero que, es posible, les de frutos en un futuro más o menos lejano.

La intención de los jugadores es hacer compatible su presencia en los dos Circuitos, y la del PGA, la de tener la exclusiva de esos profesionales. Ahí está el detalle.

La demanda, que ya se intuía hace tiempo (ver el Romance titulado «Sergio Gacía: donde dije digo…») publicado en esta misma web, tiene más de un centenar de páginas -ahí interviene más de un abogado, por supuesto- y en ella los demandantes consideran que «el PGA realizó prácticas que fomentaban el monopolio, como la prohibición de jugar, amenaza de retirada de patrocinadores o utilizar a agentes para amenazar a los que decidieron unirse al LIV Golf».

 

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