Opinión

La mamá de Tiger Woods… y el papá desde la tumba

Miguel Ángel Nieto escribe un artículo sobre la infancia de Tiger Woods y hace referencia a sus progenitores y a la influencia que ejercieron -y ejercen  sobre él-. En la revista "Vanity Fair" del próximo mes de mayo, se hace referencia a las infidelidades del padre y a su adicción a la bebida. Quizás para contrarrestar estas informaciones, la firma Nike, que sigue patrocinando a Woods, ha grabado un anuncio en el que a Tiger le habla su padre desde la tumba y le dice: "Estoy aquí, Tiger, para preguntarte: ¿en qué estabas pensando? Quiero saber qué es lo que sientes y si aprendiste algo". El propio Tiger aseguraba el lunes día 5 de abril que "a veces, en los momentos de crisis oía a mi padre como si me hablara desde el Más Allá". ¿Verdad o puro marketing? Es posible que nunca lo sepamos
En toda reunión familiar con motivo del anuncio de que la niña ya tiene novio, que es un chico estupendo y de comportamiento ejemplar, siempre hay alguien que dice eso de "Cuidadito que el que no la corre de soltero, la corre de casado".
Suele ser la misma señora que cuando se acerca la hora de la llegada del primer hijo de la pareja, pasa la tarde contando partos angustiosos o desagraciados para tranquilizar a la futura mamá con frases como " Más vale morir que parir".
Bien, pues parece ser que eso le ha pasado a Tiger Woods, que no la corrió de soltero y la ha corrido, y de que manera, de casado.
Y de soltero no la pudo correr porque padeció unos padres asfixiantes que se empeñaron en hacerle campeón de golf antes de el niño Tiger supiese el significado de esas palabra.
Su padre era militar y por tanto muy partidario de la disciplina sin paliativos y su madre una señora posesiva que le hacía levantarse de madrugada para llevarle a jugar torneos de golf infantiles a doscientos y trescientos kilómetros de casa.
Ambos han acompañado al jugador a todos los torneos y dudo que le dejasen mear solo alguna vez. Creo que a Tiger nunca le han permitido ser ni niño ni joven.
Apareció la sueca y Tiger, que el día de su boda debió llevar un ramillete de azahar en los tirantes, descubrió el sexo y lo que es más importante, la libertad. Quitarse de encima a su mamá, que deja chica a la madre de la Pantoja, debió suponer un cambio brusco en su vida.
Y este hombre, sano, fuerte, rico y guapo se dedicó en cuerpo y alma a ponerse al corriente. No es que sea un adicto al sexo, que a mi me parece que eso es una majadería, es que necesita mucha actividad para recuperar el tiempo perdido.
Ahora, según ha dicho medita y reflexiona sobre la religión con su madre. La señora no deja de tocar la gaita. Creo que la esposa de Woods quiere separarse de ella, no del hijo.
Y por si fuera poco le ha convertido al budismo, según parece. No es que tenga nada en contra de los budistas, mi más sincero respeto, es que desconfío de los ataques de religiosidad en medio de una crisis.
Pienso que es una nueva forma de atarle de pies y manos.
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