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Jon Rahm (-8), séptimo en el Farmers Insurance Open, en San Diego, a seis golpes de Patrick Reed


(En la imagen, el tee del hoyo 18 del Campo Sur de Torrey Pines, donde se jugaron las dos últimas jornadas del torneo).

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Jon Rahm (-8) firmó cuatro tarjetas de 69, 67, 72 y 72 golpes en el Farmers Insurance Open, dotado con 7.500.000$, que finalizó el domingo 31 de enero, en los campos de Torrey Pines, en la localidad californiana de San Diego, y acabó séptimo, empatado con dos norteamericanos, Lanto Griffing y Will Zalatoris, a seis golpes del ganador, el también norteamericano, Patrick Reed.

El ganador, cuyo polémico dropaje en el hoyo 10 de la ronda del sábado, fue la comidilla de la última jornada, terminó (-14) con cinco golpes de ventaja sobre cinco jugadores que empataron (-9) en la segunda posición: tres norteamericanos, Toni Finau, Ryan Palmer y Xander Schauffele, el noruego Viktor Hovland y el sueco, afincado en los Estados Unidos, Henrik Norlander

Patrick Reed (64, 72, 70 y 68) no tuvo rival en la última ronda y se destacó desde el comienzo de la jornada dominical para alzarse con el triunfo, su noveno en el PGA Tour, que le reportó un cheque de 1.350.000$.

De esta forma, con su brillante última jornada dejó zanjada la polémica del sábado. En esa penúltima ronda, el texano, de 30 años firmó 31 golpes por los primeros nueve hoyos; en la segunda parte del recorrido hizo cuatro bogeys, en los hoyos 11, 13, 14 y 16, aunque maquilló su vuelta total de 70 golpes, con un birdie en el par 5 del hoyo 18.

Es curioso, pero sus cuatro bogeys coincidieron con un polémico dropaje en el hoyo 10, cuando el árbitro le dejó mover una bola que, según el jugador estaba clavada en el rough. El problema estaba en que, antes de llegar un árbitro, Reed había marcado y levantado la bola, con lo que solo su palabra valía para confirmar que estaba hundida en el rough; lo curioso es que esa bola no se había hundido al golpear en la hierba, ya que había dado un bote antes de quedarse parada y, como la regla ya no dice que para dropar una bola esta «debe estar clavada en su propio pique», el referee le dio por válido el dropaje, con lo que su bola mejoró la posición. Una nueva polémica alrededor del comportamiento del texano, de 30 años, que no es la primera… ni será la utima.

RAHM, UNICO ESPAÑOL EN LIZA

Rahm era el único español en el tee de salida, ya que los otros dos compatriotas que podrían estar en liza, optaron por disputar el Omega Dessert Classic, en Dubai (ver más información en esta misma página).

El vasco luchó para ganar un torneo, que el pasado año fue para el australiano Marc Leishman, que consiguió un cheque de 1.350.000$ y que este año no podrá no pudo repetir triunfo y terminó (-5) en el puesto 18. Sin embargo, Rahm, desacertado en los greenes, no pudo revalidar su triunfo de 2017, el primero en el PGA Tour.

Rahm lo intentó, pero al final sus dos vueltas al par 72 del campo, le hicieron descender hasta la séptima posición, de la cuarta en la que empezó en la ronda dominical. Por buscarle alguna explicación a sus dos últimas vueltas sinn ganarle al campo, quizás podríamos echarle la culpa a los muchos putts que no llegaron a entrar por escasos centímetros; Rahm estrenaba un nuevo putter, un «two balls» de Callaway, que es un prototipo hecho expresamente para el español, recién llegado a la firma, que le ha fabricado un putter a su medida, con características similares al «spider» de Tylor Made que era el que utilizaba hasta su cambio de marca.

Entre los favoritos, Rory McIlroy (-6) terminó decimosexto; Phil Mickelson, del que siempre se espera lo mejor, es (+1) el 53 de 79 jugadores que pasaron el corte, establecido en -1.

JORDAN SIGUE CON PROBLEMAS

Jordan Spieth, al par, sigue con sus malos resultados y perdió el tren del finde en los últimos hoyos de la segunda vuelta, y Brooks Koepka (+4) , en plena recuperación del tiempo perdido por sus problemas físicos, también se quedó fuera del corte.

Matthew Wolf firmó 78 golpes en el Campo Norte y se retiró del torneo, aburrido por su mal juego, fruto de los cambios que está efectuando en su swing. En total se retiraron cinco participantes, en una segunda jornada marcada por el fuerte viento, las lluvias y el aparato eléctrico de las tormentas.

FELIZ RECUPERACIÓN DE RAHM

Superados los dolores de espalda, debidos a un esfuerzo incontrolado en el gimnasio, que le obligaron a retirarse del American Express, la semana pasada, Jon Rahm ha vuelto con buen pie, a pesar de estar a cinco golpes de la cabeza, a la competición en este Farmers Insurance Open, en los campos de Torrey Pines, en el cuarto torneo del año en el PGA Tour y con el que se cierra el día 31, el mes de enero.

El español tiene una especial predilección por este torneo, donde venció en 2017 y ha firmado buenas actuaciones, en sus otras tres presencias; el año pasado fue segundo y es el jugador que más puntos del ranking mundial ha conseguido en esta prueba desde 2016.

LA AUSENCIA DE TIGER

Entre los ausentes se echará de menos a Tiger, operado de nuevo y de baja durante tiempo indefinido, aunque se le espera, dicen algunos, para el Masters de abril. Tiger ha triunfado ocho veces en Torrey Pines y, logicamente es una ausencia que es de notar.

Tampoco estarán Dustin Johnson, número 1 del mundo, y Justin Thomas, número 3, que después de no pasar el corte en Abu Dhabi, prefiere descansar y meditar sobre su comportamiento polémico, para algunos, en el green.

 

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