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Danny Willett (-18) ganó el Alfred Dunhill Links en Escocia. Jorge Campillo (-9), primer español

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El inglés Danny Willett (-18) fue el ganador del Alfred Dunhill Links Championship, que finalizó, con mucho frío, viento y lluvia, como es habitual en la zona, en tres campos del noroeste de Escocia (los tres par 72), y en formato Pro Am, en lo que se reconoce como la «cuna del golf».

Willett acabó con dos golpes de ventaja sobre su compatriota Tyrrell Hatton y el sueco Joakim Lagergren, que acabaron empatados (-16) tras el líder, cuya victoria le reportó 676.337€. En cuanto a Hatton no dio muestras de sentirse herido en sus sentimientos golfísticos tras el fracaso europeo de la Ryder Cup y firmó cuatro buenas tarjetas que le dejaron en esa segunda posición.

El primero de los españoles fue Jorge Campillo; el extremeño (70, 73 69 y 67) finalizó con un acumulado de -9, muy lejos de la cabeza, en el puesto 17, empatado con otros seis jugadores. Lo curioso es que Campillo solo firmó una tarjeta sobre el par y fue en el Old Course de St Andrews, considerado el más asequible de los tres recorridos en los que se jugó el torneo. Fue en la segunda jornada cuando firmó un 73, uno sobre el par 72 del Old Course. Lo curioso es que el domingo 3, cuando se jugó la ronda definitiva tras el corte del sábado, Campillo hizo 67 golpes (-5) en ese mismo Old Course. Campillo era el último español clasificado (-4), en el puesto 32, al salir el domingo 3; sus cinco golpes bajo par le colocaron el primero de sus compatriotas.

Adri Arnáus (64, 76, 67 y 73) acabó tras Campillo, en el puesto 24, empatado con dos jugadores. El catalán lo hizo al revés que el extremeño: era colíder, empatado con el belga Nicolas Colsaerts, el inglés Tyrrell Hatton y el chino Li Haotong, tras la primera jornada del torneo, tras firmar 64 golpes (-8) en el Old Course St Andrews, en la segunda jornada, el viernes 1 de octubre, el español tuvo que lidiar con el monstruo de Carnoustie y a su primera vuelta de 64 golpes en St Andrews, tuvo que añadirle la segunda de 76, con lo que de la primera plaza, compartida, descendió (-4) hasta el puesto 23.

Ya en la tercera jornada, el catalán recuperó su buen tono del primer día y, en las malas condiciones climatológicas, antes citadas, logró firmar cinco golpes bajo el par 72 de Kingsbarns -el links que tiene una dificultad, en teoría mayor que el Old Course y menor que Carnoustie-, recuperó catorce posiciones y volvió al top ten, para ser noveno (-9), empatado con el escocés Ewen Ferguson.

Sin embargo, en la jornada final, también en St Andrews, Arnáus firmó 73 golpes, nueve más que en el mismo recorrido del primer día. Cosas del golf y la madre que lo parió.

SEIS ESPAÑOLES FUERA DEL CORTE

De los diez españoles que iniciaron esta edición del Alfred Dunhill Links Championship, solo cuatro pasaron el corte, establecido el sábado después de que todos los participantes -incluidos los amateurs que acompañaban a cada profesonal, en esta prueba que se juega la fórmula Pro Am-jugaran los tres recorridos previstos. A los dos hispanos citados hay que añadir a Adrián Otaegui y Álvaro Quirós que empataron (-7) en el puesto 27.

Fuera del corte, establecido en -2 y que superaron 60 jugadores se quedaron Alejandro Cañizares y Rafa Cabrera (+2); Nacho Elvira (+3); Santiago Tarrío (+5) y Pablo Larrazábal y Javier Ballesteros, que son fueron los últimos españoles y que empataron (+8), en el puesto 142 de los 168 profesionales participantes.

JAVIER BALLESTEROS: HOLA Y ADIÓS

Naturalmente, no es por méritos propios, pero Javier Ballesteros Botín, el hijo de Seve y presidente de la Fundación que lleva su nombre, fue el encargado de abrir el campo, el jueves 30 de septiembre, en compañía del inglés Matthew Southgate, en el Alfred Dunhill Links Championship, que se disputa en formato Pro Am (1 pro + 1 amateur), en los tres campos citados, en el noroeste de Escocia.

Como era previsible, este Ballesteros, invitado por la organización, no tenía ninguna posibilidad de luchar por posiciones de privilegio en esta prueba. Eso sí, en lugar de dos rondas, ha jugado tres días ya que el formato de la competición fijaba el corte en la tercera ronda, el sábado 2 de octubre.

Tras la primera jornada en St Andrews, Javier estaba con sus dos golpes sobre el par del campo, a diez golpes de la cabeza y no parecía tener ninguna posibilidad de llegar a la última ronda del domingo 3, en el Old Course. Su segunda jornada, también de 74 golpes, fue muy meritoria ya que jugaba, con muy malas condiciones climatológicas y con su hermana Carmen llevándole la bolsa. Después de dos días y con +4 estaba en ese puesto 133 de 168 jugadores.

El hijo mayor de Seve aguantó bien el tirón de Carnoustie, y solo un triple bogey en el fatídico par 4 del hoyo 17 acabó con sus esperanzas de ganarle al complicado links escocés. En la tercera jornada, sus 76 golpes en Kingsbarns, le llevaron con un acumulado de +8, a un puesto muy bajo en la clasificación, y fuera del corte, por supuesto, pero empatado, por ejemplo, con un veterano como Pablo Larrazábal.

En cuanto al doble, Javier jugaba con el amateur Martin Slumberg, director ejecutivo del Royal & Ancient Golf Club de St Andrews -por algo se apellida Ballesteros Botín-. Después de las tres rondas clasificatorias terminaron (-6) en el puesto 142, precisamente el mismo que ocupó Javier en el torneo de los profesionales, a 21 golpes de la cabeza donde empataban (-27) dos parejas. El domingo, la pareja ganadora firmó -36.

Javier es profesional de golf, pero, a sus treinta años, su carrera ha terminado antes de empezar. Su verdadera ocupación es la de presidente de la Fundación que lleva el nombre de su padre y al golf, aunque es profesional, no juega demasiado, solo en torneos menores y en casos especiales como este torneo Pro Am. Lástima porque con esos genes podría haber seguido dando alegrías a los aficionados españoles.

TRES LINKS FAMOSOS, TRES

El Old Course de St Andrews, Carnoustie y Kingsbarns, son los tres recorridos en los que se disputa el torneo (30 septiembre – 3 octubre) y en los que juegan todos los participantes -168 profesionales, más otros tantos amateurs llegados de todas partes del mundo y entre los que se encuentran empresarios, actores y deportistas de renombre- para llegar hasta la cuarta jornada donde los que hayan pasado el corte se enfrentarán de nuevo al Old Course de St Andrews.

La prueba, ya tradicional en el calendario europeo -antes era a lgo así como un Campeonato del Mundo, donde Santi Luna ganó una vez a Tiger Woods, en el año 1998 – tiene un montante en premios de 5.000.000$ y es la que abre la puerta al Swing español, con tres torneos, en Madrid, Valderrama y Mallorca.

EL CAPITÁN Y TRES JUGADORES RYDER

Padraig Harrington, el capitán de la humillante derrota europea en Wisconsin, era uno de los nombres importantes en el tee de salida. El irlandés intentabá olvidarse de la Ryder Cup y hubiera querido jugar bien para que se le pasara el berrinche del fracaso histórico de la semana anterior, aunque con +3 no pasó el corte.

Con él están tres de los jugadores que se dejaron la Copa en tierras norteamericanas, los ingleses Hatton, segundo (-11) y Fletwood, undécimo (-8) y el irlandés Lowry, que también es segundo (-11), a falta de una jornada. Está visto que les va más su tierra que Wisconsin. Además, hay un norteamericano que no vino de florero, sino a ser el primer norteamericano en ganar la Carrera hacia Dubay: Billy Horschel. Horschel, que es segundo en dicha Carrera, muy cerca del líder, su compatriota Collin Morikawa está, a falta de una jornada (-6) en el puesto 19.

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