Campos

Golf Santander: un campo AAA

El campo del Golf Santander está ubicado dentro de la Ciudad Grupo Santander (CGS), a 16 Km. del centro de Madrid, en Boadilla del Monte. Se trata de un recorrido de 18 hoyos, par 72, diseñado por el célebre arquitecto Rees Jones con la colaboración de Severiano Ballesteros, que ofrece unos servicios de primera categoría. El diseño se distingue por la armonía entre la destreza del jugador y la dificultad del campo, que se logra incorporando múltiples plataformas de salida -hasta ocho por hoyo-, donde se ubican seis tees. Esta versatilidad es la que permite plantear un desafío apropiado a todos los niveles y es un buen test incluso para los mejores profesionales.
Otros aspectos sustanciales, al margen del diseño, son la ingeniería y la construcción. Para configurar el aspecto actual del campo de Golf Santander fue preciso mover más de 1.200.000 m3 de tierra. Se surcaron 15 Km. de drenajes para recoger el agua sobrante de riego, se dispusieron 74 Km. de tubería de riego y saneamiento y más de 200 Km. de líneas eléctricas y de comunicación. Se vallaron 3.700 metros lineales para proteger zonas medioambientalmente sensibles, y se construyeron embalses de agua que albergan más de 115.000 m3 de agua.
El campo de Golf Santander se ha construido cumpliendo con la mayor exigencia en medidas ambientales. El agua del campo proviene de la EDAR de Boadilla del Monte. Con el terreno se ha mezclado una sustancia hidroabsorbente que retiene la humedad necesaria para la planta durante más tiempo, contribuyendo a reducir significativamente las necesidades de riego.
Las especies de hierba sembradas fueron cuidadosamente elegidas, entre las de “bajo consumo”, aquellas que mejor resisten la extrema oscilación térmica al que está sometido el clima de Madrid. A través del sistema de drenajes y recuperación de aguas pluviales de la CGS se ahorra una gran cantidad de recursos hídricos. El Golf ha venido a completar el proceso de regeneración de un terreno severamente degradado.  Hoy, a pesar de su juventud, acoge en su sistema fluvial -de forma permanente o de paso- a un buen número de aves, convirtiéndose en una zona de gran valor ecológico. Varias especies terrestres, diversos tipos de roedores y anfibios también proliferan en los santuarios de fauna que se han intercalado por el recorrido. El paisajismo ha sido un aspecto muy cuidado en el Golf Santander: se han plantado más de 5.000 ejemplares de especies arbóreas autóctonas como el pino (1.800), chopo y álamo (870), olivo (713), freso (245), encina (545), alcornoque (100), cedro (58), ciprés (71), roble (21) y varios centenares de otras especies ornamentales como arce, peral, magnolia, etc. Muchos miles de arbustos de especies autóctonas, especialmente de aromáticas como la lavanda, el romero y tomillo completan la labor paisajística.
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