Opinión

La EurAsia Cup, que apoyan los hijos de Seve, en Malasia, deja malherido al Royal Trophy que creó Ballesteros en Tailandia

 

 

 

(En la imagen de archivo, Severiano Ballesteros besa la copa de plata maciza de 16 kilos, premio para el equipo ganador del Royal Trophy, torneo de su creación).

 

 

 

 

 

Las disputas familiares entre los Ballesteros: de un lado los hijos del golfista fallecido, con Javier, presidente de la Fundación que lleva el nombre de su padre, y bajo el manto de la ex mujer del golfista, Carmen Botín; y de otro los hermanos y sobrinos de Severiano, con Iván Ballesteros como cabeza visible, han llegado a un punto de no retorno, tras el nulo entendimiento entre los organizadores de dos torneos -el Royal Trophy y la EurAsia Cup- que compiten bajo una misma y magnífica  idea, precisamente, de Severiano Ballesteros: una competición, en la línea de la Ryder Cup, que enfrentara a jugadores europeos con asiáticos. (Ver más información sobre la Eurasia Cup en esta misma página).

 

 

Todo empezó en 2006, cuando Seve presentó la idea del Royal Trophy al rey Bhumidol Adulyadej de Tailandia, que el monarca aceptó encantado y que, con motivo de sus sesenta años en el trono del país, encargó un trofeo de plata maciza, de 16 kilos de peso, para el ganador del encuentro entre los dos continentes.

 

 

Igual que en las Mil y una Noches, pero en el siglo XXI. El caso es que, desde 2006 hasta 2011, el torneo se celebró en el Amata Spring Country Club, de Bangkok, y Europa ganó las dos primeras ediciones. La tercera, en 2008, no se celebró debido al luto nacional que se guardó con motivo de la muerte de la hermana del Rey, Galvani Vadhana.

 

 

Asia ganó por primera vez en enero de 2009, con Chema Olazábal de capitán,  y en 2010 y  2011, con Colin Montgomerie como capitán, Europa volvió a conseguir la victoria.

 

 

En 2012, con Seve ya fallecido y sin el apoyo de la monarquía tailandesa, el torneo se llevó a Bahrein, donde los asiáticos lograron el Royal Trophy en un atípico play off, después de terminar empatados con los europeos (8 & 8).

 

 

Y a finales de 2013, con Chema Olazábal de capitán, Europa repitió el milagro de Medinah, al levantar un torneo que tenía perdido al iniciarse los ocho partidos individuales del domingo 22 de diciembre. Podrían decir algunos que al equipo europeo le tocó el Gordo de la Lotería de Navidad, aunque fuera tan lejos de España como en China, donde se disputó esa séptima y última, por ahora, edición del Royal Trophy. Lo cierto es que de los ocho individuales, se ganaron cinco y se empató uno, el de Álvaro Quirós. Chema pudo volver a dedicar una victoria mirando al cielo donde, Seve, de manera virtual, habría recibido el mensaje.

 

 

LA IRRESISTIBLE CAÍDA DE UN TORNEO REAL

 

 

Pero en 2014, a tres meses del séptimo Royal Trophy, aparece una nueva competición en la que un equipo europeo, formado por diez jugadores y siguiendo el formato Ryder, se enfrenta a un equipo asiático.

 

 

Y el día de la presentación se hicieron públicas las hostilidades entre las partes apellidadas Ballesteros e implicadas en ambos torneos: al Royal Trophy no acudió Javier Ballesteros, hijo de Seve y presidente de la Fundación que lleva el nombre de su padre. Sin embargo, Javier sí estuvo en la presentación de la nueva EurAsia Cup, torneo “bendecido” por  dos circuitos: el Europeo y el Asiático, con fecha propia en el calendario de ambos Tours y con un patrocinador, DRB Hicom, una industria malaya líder en el sector automovilístico, que aporta cuatro millones de dólares en premios para el torneo, y de cuyos beneficios una parte irá a la Fundación Severiano Ballesteros..

 

 

El Tour Europeo, además, prevé una larga vida para esta competición, cuyo primer capitán es español, Miguel Ángel Jiménez; como Chema Olazábal, otro español y gran amigo de Seve, fue el capitán de varias ediciones del Royal Trophy, entre otras la de finales de 2013 era Chema Olazábal.

 

¿Hacen falta más datos para apostar por uno u otro de los torneos que siguen la estela dejada por Seve?

 

 

LA OPINIÓN DE GONZALO FERNÁNDEZ CASTAÑO

 

 

El sector del golf, aparte de las noticias inherentes a las competiciones, que son muchas e interesantes, aunque en España solo son difundidas por las revistas de golf -la práctica totalidad , salvo uno o dos casos, en Internet, debido a la escasa viabilidad de las publicaciones de papel-, no suele producir más que lo que se llaman “buenas noticias” y esas no interesan a los diarios de información general. Respecto a las revistas del corazón, son pocos los tenistas conocidos en España, y fuera de nuestras fronteras solo el affaire Tiger Woods hizo correr ríos de tinta, pero no por su vida en pareja, sino por la ruptura traumática de su matrimonio en 2009.

 

 

El caso es que, en pocas ocasiones, como en esta referida al torneo de Seve se puede oir a un golfista español hablando de un tema tan escabroso como la relación entre las familias Ballesteros, una vez fallecido el hombre que las mantenía bajo su protección y con Carmen Botín, su ex mujer, separada de los temas familiares y que, una vez fallecido su ex marido, parece que ha vuelto a cobrar un cierto y lógico protagonismo, ya que sus hijos, y Javier sobre todo, en el caso del golf, no parecen estar todavía listos para andar por el mundo solo con el apellido Ballesteros y necesitan el segundo, Botín, para que se abran las puertas del futuro.

 

  

Fernández Castaño, a su llegada a Malasia para participar en la EurAsia Cup, fue entrevistado por Tengolf radio y lo dejó bien claro: “el Royal Trophy fue una gran idea de Seve que empezó él hace años, en el que tuve la suerte de participar y es un gran torneo, aunque el Tour Europeo y el Asiático no estaban de acuerdo con los organizadores por varios motivos. Hay que ser objetivos y la EurAsia Cup es una copia del torneo que ideó Seve, pero también es verdad que la familia directa de Seve, que son sus hijos apoyan la EurAsia Cup y yo estoy encantado, lo que digan sus tíos a mí personalmente me la trae al pairo. Este proyecto puede tener un gran futuro y dudo que puedan cohabitar. Si lo hacen, fantástico, pero mi idea es jugar la EurAsia Cup como miembro del circuito europeo. Se mantiene el legado de Seve, sus hijos apoyan la EurAsia Cup y para mí eso es lo más importante”.

 

 

Ahora es el tiempo el que dará y quitará razones: ¿donde seguirá vivo el espíritu de Seve : en el Royal Trophy que el creó y que continúa su sobrino Iván, y que no tiene el apoyo del Tour Europeo, ni de los hijos del golfista cántabro, o en la EurAsia Cup, protegida por los Circuitos Europeos y Asiático y con el visto bueno de los hijos del campeón?

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