Torneos

El fantasma del Masters se quedó en Augusta y McIlroy (-16) asombró en el US Open. Sergio García, séptimo, a 11 golpes

Como si fuera el final feliz de una crónica anunciada, Rory McIlroy ha paseado su talento golfístico por el temible The Congressional, muy cerca de la capital de los Estados Unidos, ha batido casi todos los records posibles en un Open USA y, en tan solo cuatro días ha despertado a los aletargados seguidores del golf mundial, sumidos en el desconcierto desde la desaparición -¿temporal o no?- de Tiger Woods.
Con cuatro tarjetas imposibles (65, 66, 68 y 69), aunque ya se vio que no para él no lo fueron, McIlroy terminó la última ronda de la 111 edición del US Open, el segundo Grande del año, como la había empezado, con ocho golpes de ventaja sobre el siguiente clasificado, otro joven que viene pegando, que es australiano y que se llama Jason Day. Por cierto, Day fue también “runner-up” en ese Masters 2011, en el que a Rory se le apareció el fantasma de Augusta, transformado en un 80, que terminó con la ilusión en forma de cuatro golpes de ventaja que llevaba a su inmediato seguidor al iniciarse la sesión dominical.
Entonces Rory se quedó sin chaqueta verde e, incluso sin el top ten de Augusta. Ahora se ha demostrado que aquello fue un incidente, más que un accidente y que el norirlandés ha sabido nadar y guardar la ropa en su último día en The Congressional.
EL SEÑOR DE LOS ROCÍOS
Rory McIlroy ha dejado, pues, de ser “Rocíito”, como cariñosamente le conocían los españoles del Tour Europeo, por sus rizos escondidos bajo la gorra de golfista, que ahora son menos ostensibles          que hace un año, y que le daban un cierto parecido con la hija de Rocío Jurado y Pedro Carrasco, hasta parecer su hermano, para convertirse en el Señor de los Rocíos, el nuevo amanecer del golf, tras el bajón físico y moral de Tiger Woods, que no está, ni se le espera por el momento.
Si es verdad que “antes no había nadie imprescindible y ahora somos todos innecesarios”, no es menos cierto que este jovencito norirlandés de 22 años ya es, en la mente de casi todos los aficionados al golf en particular, al deporte en general, y, por supuesto, en la de todos sus compañeros, un nuevo Tiger Woods para siglo XXI. Ha ganado su primer Grande a la misma edad que Jack Nicklaus, aunque un año después que Woods, pero se ha colocado en la estratosfera, esa capa de la atmósfera que se sitúa entre la troposfera y la mesosfera y se extiende desde unos 11 hasta unos 50 km de la superficie.
Claro que nunca hay que dejar de pensar en esa frase tan contundente que se oye en los campos de golf entre los aficionados: “después del birdie, “mierdi” y, aunque no parece que vaya a ser el caso, no son buenos los halagos excesivos, ni sembrar de mayores obstáculos el camino que le queda por delante, hasta llegar a los 14 Majors de Tiger, o los 18 del Oso Dorado, que muchos ya dan por sentado que va a conseguir el norirlandés.
UNA JORNADA REDONDA
McIlroy inició con toda tranquilidad su última vuelta en The Congressional el domingo 19 de junio de 2011. Era consciente de que debía seguir con su juego de ataque, con su forma natural de ver el golf, pero también de que no podía tirar por la borda, como en el Masters, un torneo que tenía ganado en el tee del uno.
Y el fantasma de Augusta se ahuyentó con el birdie en el hoyo 1. Luego, otro más en el tres, hasta ponerse 16 arriba, ya con nueve golpes de ventaja sobre el impasible coreano Y. E. Yang, que no habla ni siquiera consigo mismo durante todo el recorrido. A partir de ahí, pares y pares, llegando al centro del green, olvidándose de la situación de las bandera y pateando de manera excelente, a excepción del hoyo 12, en el que firmó el primer bogey, no sin antes haber hecho un birdie majestuoso, casi hoyo en uno, en el difícil y bello hoyo 10, un par tres mágico que desciende de la enorme Casa Club hasta el lago que defiende el green. Después, otro birdie en el 16 y un nuevo bogey en el 17 que le llevó a firmar su última tarjeta de 69 golpes, dos menos del par 71 del campo, y dos más de los 14 golpes que le sacaba al campo al iniciarse la ronda dominical.
EL TORNEO DE LOS "SEGUNDONES"
Sin lugar a dudas este US Open 2011, no solo se recordará por el nacimiento de una nueva estrella que, a pesar de sus magníficas condiciones, y quizás precisamente por eso, porque juega siempre a por todas, que arriesga, pero que no ganaba todo lo que tenía que haber ganado, solo ha conseguido tres victorias en su vida profesional, sino porque se convirtió, desde la primera jornada, en el torneo de los segundones, dicho sea sin ánimo de ofender.
Y es que el US Open 2011, se hubiera ganado en condiciones normales, sin la aparición de la estrella fulgurante que seguía al norirlandés, en un torneo que se hubiera ganado con ocho golpes bajo el par del campo, que son los que hizo Jason Day, aunque incluso esos ocho menos, fueran un magnífico resultado para un campo que se cobró muchas víctimas , pero que también se dejó hacer muchos birdies y se dejó ganar por veinte de los 72 jugadores que pasaron el corte.
Y si el australiano quedó en segunda posición, a ocho golpes del ganador, Y. E. Yang se quedó sin posibilidades de mejorar , precisamente en los últimos hoyos, cuando desperdició los números rojos que llevaba para terminar al par del campo y ser tercero (-6), empatado con Lee Westwood y los dos primeros americanos de la clasificación: el veterano Robert Garrigus, el que trabaja en el green con un “mini-putt” y el rookie Kevin Chapell.
Lo de los norteamericanos sí que es de preocupar. Solo dos terminaron en el top ten del US Open, los ya citados Garrigus y Chapell, que se ha destapado como rookie tanto en el PGA Tour como en un Grande. Luego, a partir de la undécima posición, otros tres norteamericanos (-3): Davis Love III, Heath Slocum y Brandt Snedeker. Y lo curioso, o lo que es peor, lo alarmante es que sea el capitán del próximo equipo de la Ryder Cup, el que termine en mejor posición de los que fueron jugadores en 2010. ¿A ver si se va a tener que seleccionar el mismo y convertirse en capitán-jugador, si es que la reglamentación actual lo permite?
WESTWOOD SIEMPRE RESPONDE
Será el número 1, dos o tres… pero el caso es que Lee Westwood siempre responde en las jornadas finales. En eso es como Tiger. Empieza dubitativo y luego tiene un final demoledor. Sus cuatro tarjetas (75, 68, 65 y 70) lo dicen todo. Si ese comienzo tan malo se hubiera convertido en tan solo el par del campo (71), los números finales le habrían dejado en segundo lugar, a seis golpes del ganador. Y otro gallo hubiera cantado -o no, ¿quién sabe?- si Westwood le hubiera estado echando su aliento en el cuello al jovencito norirlandés desde la primera jornada.
Al final, Westwood siempre responde y eso que su barriga que se había ocultado en los últimos tiempos, parece que vuelve a crecer sin que su dueño haga nada por evitarlo. No creo que Lee visite mucho el gimnasio. Aún así, con barriguita y todo, fue tercero (-6) y dejó en pésimo lugar -aunque han sido ellos mismos los que se lo buscaron- a sus compañeros en el podio del ranking mundial. Martin Kaymer fue el 39 y Luke Donald, el 45. El único que respondió fue otro norirlandés, Graeme McDowell, que defendía el título y que terminó decimocuarto (-2). ¿Ganará otro norirlandés en 2012? Habrá que estar atentos a la cantera del Ulster.
En el puesto 54, aún peor (+7), quedaron Phil Mickelson, Matteo Manassero, que tendrá que ir al gimnasio para aumentar su potencia y ganarle algunos metros a su driver, y nuestro Álvaro Quirós (70, 71, 72 y 78) quien, por fin, pasó el corte en un Grande, hizo tres buenas jornadas en el top ten y se derrumbó en la vuelta definitiva, con siete golpes sobre el par del campo, los mismos +7 con los que finalizó su paso por Bethesda-Maryland-Washington.
Y SERGIO, BIEN, GRACIAS
Y para los españoles, aparte de la mini-decepción de Quirós y la decepción de Jiménez, que no pasó el corte y ya son tres los torneos en los que desaparece el viernes de la competición, la buena noticia es el séptimo puesto de Sergio García (-5) en este US Open. Sergio ha mejorado muchísimo con arreglo a la pasada temporada. Llegó a The Congressional por la puerta, sino falsa, sí mal cerrada, de las fases previas. Y ha jugado muy bien durante las cuatro jornadas (69, 71, 69 y 70). Cuatro tarjetas en las que ha predominado la regularidad, tan importante en el golf, y en las que ha fallado el putt, sobre todo en la última ronda.
Tardó en llegar el primer birdie, que no apareció hasta el complicado hoyo 9, pero antes había tenido varias posibilidades de ganarle al campo, aunque el putt de metro y medio a tres metros, le ponía siempre en apuros. Luego llegaron otros dos birdies, en los hoyos 12 y 13, pero dos bogeys, en el 11 y en el 18, acabaron con el sueño de terminar segundo, lo cual, tal y como estaban las cosas hubiera sido una victoria, aunque a lo Poulidor, en el ciclismo de hace unos años, con minúsculas.
Y ahora, a esperar: primero a las siguientes actuaciones de McIlroy y, luego, a la carambola que permita entrar a Sergio en el Open Británico. Tiene escasas posibilidades, ya que depende de sus ganancias en los próximos torneos que juegue. Sería una pena que García se quedara fuera del Open. Esperemos acontecimientos.

Ver resultados y clasificación del US Open 2011

OTRO GRANDE SIN TIGER

"No jugaré el Open USA. Estoy muy decepcionado, aunque espero que mi frustración a corto plazo será una victoria a lo largo". Así confirmaba Tiger Woods, días pasados, su ausencia del US Open que se juega esta semana (16 – 19 de junio) en Bethesda, Maryland.
El ex número 1, actual decimoquinto del ranking mundial, anunció su renuncia un día después de comunicar oficialmente su abandono de la multinacional IMG, debido a que sus problemas en la operada rodilla izquierda y dolor en el tendón de Aquiles, que le hicieron retirarse en el TPC hace un mes, no están para competir al más alto nivel: "y es hora de escuchar a los doctores para no ver comprometido mi futuro. Esperaba jugar en el Congressional, pero si lo hago corro mucho riesgo de lesionarme de consideración en mi pierna izquierda".
Fue precisamente tras ganar el Open USA, en 2008, cuando Tiger tuvo que operarse de dicha rodilla tras ganar el US Open, lo que le hizo perderse el Open y el PGA de ese año. Tiger, que no gana desde noviembre de 2009 –22 torneos–, no ha especificado cuándo volverá.
Sin embargo, algunos periodistas especializados aseguran que la ausencia de Tiger puede ser más larga de lo que se preveía y argumentan a favor de su tesis, que su caddie de casi toda la vida, el neozelandés Steve Williams, el deportista mejor pagado de Nueva Zelanda, no le está aguardando, como en otras ocasiones, para llevarle la bolsa cuando esté recuperado, sino que va a llevar los palos del australiano Adam Scott en este US Open. Williams lleva trece años con Woods y fue el sustituto del anterior caddy del californiano, Fluff Cowan, al que Woods despidió porque “le gustaba mucho hablar con los periodistas sobre su jefe”. Adam Scott es el jugador que tiene un swing más parecido a Tiger, producto, también de la escuela de Butch Harmon.
Aunque puede que el divorcio golfista-caddy no sea definitivo, Steve, de 48 años, vuelve a llevar la bolsa de un australiano, como hizo en sus comienzos con Ian Baker Finch y con Greg Norman. El hecho es que la unión de Williams con Scott ha acrecentado áun más los rumores de que la lesión de Tiger no tendrá una recuperación definitiva a corto plazo, y de que el declive del que fuera número 1 y que aspiraba a desbancar a Jack Nicklaus, no ha hecho más que empezar. Otro Grande sin Tiger y lo mejor, o lo peor, es que nadie le ha echado de menos. ¡A rey muerto, rey puesto!
THE CONGRESSIONAL: UN CAMPO DURO DE ROER
El Congressional Country Club es un prestigioso campo de golf situado en Bethesda, una zona urbana en el estado de Maryland que se ha convertido en un suburbio de la capital estadounidense, Washington.  El Congressional abrió sus puertas en 1924 y cuenta con dos recorridos, diseñados por Devereux Emmet, el Blue Course y el Gold Course.
En el Blue Course, remodelado en varias ocasiones, se han disputado ya dos torneos del Open USA,  un PGA Championship y un US Senior Open. Además, cada año, el PGA Tour recala en este recorrido con el AT&T National, organizado por Tiger Woods.
LOS GANADORES DE GRANDES EN THE CONGRESSIONAL 
Los ganadores de los cuatro Grandes, uno de ellos Senior, que se han disputado hasta este año en The Congressional, han sido:
1964: US OPEN: KEN VENTURI  (Ese año se jugó por última vez el US Open en tres jornadas. El domingo se hacían 36 hoyos, pero Venturi terminó deshidratado y a punto de infarto, y a partir de entonces se juega a cuatro rondas.
1976: PGA CHAMPIONSIP: DAVE STOCKTON
1995: US SENIOR OPEN: TOM WEISKOPF
1997: US OPEN: ERNIE ELS
2011: ???????????????
Ningún español ha ganado nunca el US Open 
En la presente edición, el campo va a estar en difíciles condiciones para el juego, como es habitual en el Open USA, y el Blue Course será par 71, con casi 6.900 metros de recorrido total. Es destacable, por su dificultad, el hoyo 18. Antiguamente era un par 3 que desapareció en una de las remodelaciones del campo. Se utilizaron dos hoyos del Gold Course y se intercaló un hoyo en el Blue Course con lo que el recorrido Azul terminaba en el 17, convertido en 18. Se trata de un larguísimo par 4 de 471 metros, defendido por bunkers y agua, en el que los jugadores tendrán dificultades para llegar de dos golpes al green. Tendrán que arriesgar mucho para hacerlo. Claro que todo el campo tiene lagos que entran en juego, así como los numerosos árboles y los difíciles greenes.
Bethesda, lugar donde se encuentra The Congressional, es la sede principal de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), que conforman una agencia del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos. Esta agencia agrupa en total 27 Institutos y Centros con más de 18.000 empleados en su campus universitario principal y en otros locales distribuidos en todo el país.
Ganadores del US Open en más de una ocasión
Los siguientes jugadores han ganado el torneo más de una vez:
 Récords
  • Ganador de mayor edad: Hale Irwin en 1990, con 45 años y 15 días.
  • Ganador más joven: John McDermott en 1911, con 19 años, 10 meses y 14 días.
  • Jugador de mayor edad en pasar el corte: Sam Snead en 1973, con 61 años.
  • Mayor número de victorias consecutivas: 3 (Willie Anderson entre 1903 y 1905).
  • Mayor número de participaciones: 44 (Jack Nicklaus desde 1957 hasta 2000).
  • Mayor margen de victoria: 15 golpes (Tiger Woods en la edición de 2000).
  • Menor número de golpes en 72 hoyos:
    • 272: Jack Nicklaus (63-71-70-68) en 1980.
    • 272: Lee Janzen (67-67-69-69) en 1993.
    • 272: Tiger Woods (65-69-71-67) en 2000.
    • 272: Jim Furyk (67-66-67-72) en 2003.
  • Menor número de golpes por debajo del par en 72 hoyos: -12 (272) realizado por Tiger Woods en 2000.
  • Campos en los que más ediciones se han jugado:
    • 8 Abiertos: Oakmont Country Club: 1927, 1935, 1953, 1962, 1973, 1983, 1994 y 2007.
    • 7 Abiertos: Baltusrol Golf Club; 1903, 1915, 1936, 1954, 1967, 1980 y 1993.
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