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Alejandro Cañizares (-18), tercero en el Dutch Open. Ganó (-23) el sueco Kristoffer Broberg (-23)

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Alejandro Cañizares (-18) acabó tercero, en solitario, en el Dutch Open, que finalizó el domingo 19 en el Bernardus Golf (par 72), en la localidad neerlandesa de Cromvoit. Cañi (68, 67, 67 y 68) no solo se embolsó 55.000$, sino que logró subir 26 posiciones y colocarse en el puesto 100 de la Carrera hacia Dubai y, asegurarse, prácticamente, la Tarjeta del European Tour para la próxima temporada.

El ganador, como estaba previsto, fue Kristoffer Broberg, aunque faltó poco para que la crónica de una victoria anunciada acabara siendo la noticia de un enorme fracaso. Porque el sueco, que a sus 35 años, solo tenía una victoria en el Tour Europeo, tenía todas -o casi, que esto es golf y la madre que lo parió- para llevarse a su casa el segundo triunfo de su carrera. Con tres tarjetas de 68, 64 y 61, Broberg había batido todos los records del campo y el domingo 19 salía desde el tee del 1 del Bernardus Golf (par 72), con ocho golpes de ventaja sobre el danés de 24 años, Marcus Helligkilde.

Sin embargo, a Broberg se le hizo bola la cuarta jornada, que finalizó al par del campo, pero eso fue suficiente para terminar venciendo con tres golpes de ventaja sobre el alemán Matthias Schmid, que acabó con 66 golpes y un acumuado de -20. Helligkilde lo hizo todavía peor, firmó un 75 y bajó de la segunda plaza a la decimosegunda, con un total de -12.

CAÑI, A POR TODAS

Cañi, el primero de los tres españoles que pasaron el corte del viernes está jugando muy bien, con mucha regularidad y, aunque acabó a cinco golpes de la cabeza, necesitaba terminar en el top ten y con esta tercera plaza, su posición en la Carrera hacia Dubai le sitúa en el puesto 100. Y ahora vienen tres torneos en España que el madrileño debe aprovechar para subir posiciones.

De los tres españoles que pasaron el corte del viernes 17, el segundo, Emilio Cuartero (-6) el puesto 38. Con cuatro tarjetas de 73, 68, 71 y70, obtuvo uno de los mejores resultados de la temporada.

El tercero de los hispanos, Santiago Tarrío (-2) no solo está lejos de la cabeza, sino que está mucho más cerca del final de la tabla. Y es una pena porque el gallego que empezó muy bien, con -5 y en la cuarta posición, al iniciarse esta prueba del European Tour, no pudo mantener su magnífico comienzo (67, 73, 74 y 72) y con sus tres tarjetas siguientes sobre el par del campo, cayó en picado hasta el puesto 62. De todos modos estará la próxima temporada en el European Tour por méritos propios, ya que tiene garantizada la Tarjeta de la campaña 21/22, gracias a su liderazgo en el Challenge Tour.

SIETE ESPAÑOLES FUERA DEL CORTE

De los diez españoles que iniciaron la prueba, siete no pasaron el corte: Jorge Campillo (+2), Alfredo García Heredia, que participaba en la prueba gracias a su buena actuación en el Challenge, donde ya tiene también garantizada su Tarjeta para el European Tour 21/22, terminó +3; Sebastián García Rodríguez y Gonzalo Fernández Castaño (+4); Pep Anglés (+5), Eduaardo de la Riva (+6) y Carlos Pigem (+7) hicieron las maletas precipitadamente, al no llegar al -2 en el que se cerró la clasificación del viernes y que superaron 76 jugadores.

¿HOLANDA, NEDERLAND, PAÍSES BAJOS?

Esta prueba que se desarrolla en el Bernardus Golf, en la localidad neerlandesa de Cromvoit -ahora Holanda ya no es Holanda, aunque el término esté aceptado por la RAE, pero no se sabe muy bien si es Netherland, o Nederland, o Países Bajos, u Holanda, Holando y Holande, que ahora el idioma ya no es lo que era- reparte 1.000.000€ en premios. La pasada semana, Billy Horschel ganó, en el BMWPGA de Wentworth, 1.125.951,98€, lo que es más que todo lo que se reparte en esta prueba neerlandesa (nederlandesa). Y resulta que al lío de los holandeses, neerlandeses, netherlandeses hay que añadir la palabra «dutch» que significa holandés y que es el nombre que lleva el torneo de esta semana. Y, otrosí digo, no confundir «dutch», holandés, con la palabra «deutsch», alemán. Lo curioso es que «ducht», como se llama el Open y que, según la traducción literal significa holandés, parece que no se puede traducir así al español, por mucho que lo admita la RAE, para definir a los Países Bajos.

UN ABISMO MONETARIO

La diferencia es tan abismal que, como es lógico, los grandes nombres que estuvieron en Wentworth han desaparecido del mapa: unos pocos preparan la Ryder de la próxima semana, y la mayoría se toman un descanso, preparando lo que viene, que no es poco: un final de septiembre en St Andrews, con la Alfred Dunhill Links Championship, donde se juegan 5.000.000€ y luego un mes de octubre en el paraíso español, con torneos en Madrid (1.500.000€), Valderrama (3.000.000€) y Mallorca (1.000.000€).

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