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Brindis, con el cóctel Mallorjito, de los periodistas españoles, vencedores de la Mallorca Press Cup, por el equipo europeo ganador de la Ryder Cup en Medinah, Chicago

EL CÓCTEL MALLORJITO… MI MEJOR GOLPE… DE MUÑECA (Juan Pajares, dixit)

El Mallorjito es una apuesta segura para el aperitivo o para después de terminar un partido a media tarde y, desde luego, imprescindible si se trata de brindar por algo tan importante para el golf y el deporte español como ha sido la pírrica victoria de Europa sobre los Estados Unidos en Medinah, Chicago. Para bebedores con cualquier tipo de jándicap es, además, muy sencillo de elaborar. ¡Salud!

Ingredientes:

2/3 de gin –que no ginebra- de Mahón (elaborada a partir de vino de uva y aromatizada con bayas de enebro). Xoriguer, por supuesto.

1/3 de refresco de limón con gas.

Tres trozos de lima (las ¾ partes de la fruta) y media rodaja.

Una ramita de hierbabuena.

Una guinda roja.

Dos cucharaditas de azúcar blanca (¿o dos golpes de almíbar, Marín?).

Hielo picado.

Preparación y servicio:

En el propio vaso –tipo Highball, que es más ancho y algo menos alto que uno “de tubo- se sirve el azúcar y los pedazos de lima, que machacaremos bien a continuación con un mortero o la cabeza de una cuchara de bar.  Añadir el gin y abundante hielo picado, removemos con la cuchara y  rellenamos con el refresco de limón. Finalmente, se introduce la ramita de hierbabuena y se decora con media rodaja de lima, pinchada con una guinda. Se bebe con un par de pajitas.

Un Mallorjito en la Mallorca Press Cup (con el President Bauzá) y con un brindis especial por el equipo europeo que ganó la Ryder Cup 2012

Volvemos con las mezcolanzas alcohólicas, esta vez, con sabor balear por los cuatro costados y con dos motivos más que suficientes. Uno de ellos, anecdótico, la victoria de los periodistas españoles en la IV Mallorca Press Cup, celebrada a mediados de septiembre de 2012, frente a un combinado de informadores pertenecientes a distintos países europeos. La otra razón, mucho más importante y que nos invita a brindar con todos los lectores de www.golfinone.es, no puede ser otra que el triunfo clamoroso del equipo Europeo, con tres representantes españoles (capitán, vicecapitán y jugador) frente al potente conjunto norteamericano, después de una remontada épica de las que no recordaban ni los más antiguos del lugar.

En el contexto de la celebración de la cuarta entrega de la Mallorca Press Cup -esa ya célebre competición que enfrenta a periodistas patrios con los del “resto de Europa”- durante el segundo fin de semana de septiembre, tuve el inmenso placer de saborear un cóctel teilor meid  para la ocasión por mi virtuosísimo tocayo, barman del Castillo Hotel Son Vida de la capital insular, Juan Sánchez (por “Marín”, su segundo apellido, le conocen de la barra para adentro). Sí, sí, este escrach de las aleaciones etílicas se inventó un trago largo de inspiración local para agasajar a los participantes del campeonato, al que bautizó como Mallorjito. “Está basado en el Mojito (cubano), pero hecho con ingredientes de aquí, de las islas. Hasta la hierbabuena es del huerto del hotel”, decía con cierto orgullo. Les aseguro que cuando lo probé mano a mano con su creador antes de ofrecérselo a  los invitados y amigos, fue un verdadero regalo para mis sentidos. Y su aspecto, espléndido, te invita a ingerirlo sin apenas prudencia, aunque enseguida percibes unas sensaciones mallorquino-tropicales muy especiales y decides alargar el placer. A mí me recordó un poco a la Pomada, bebida tan consumida en esos lares, pero el aroma a menta y la presencia de la lima le convierten en un combinado con un carácter propio. Osé tirar para birdi desde antegrín y sugerirle al maestro que redujera un poco la cantidad de azúcar, puesto que el gin mahonés y el refresco de limón ya le aportan bastante dulzor. Acabó por darme el pat para par.

El golpe de salida inaugural del Mallorjito tuvo unos padrinos y un escenario de lujo. Tras los discursos de las autoridades durante la entrega del trofeo a los campeones (¿he dicho ya que la ganó “La Roja periodi-golfística”?), compartí el trago, primero, con el President de las Islas Baleares, José Ramón Bauzá. Golfista, ya jugó como invitado en la edición del año pasado de este campeonato y ahora tocaba preguntarle por sus preferencias líquidas… “Mi cóctel favorito es el Mojito”, me dijo antes de enterarse de que el combinado que iba a degustar era muy parecido, aunque con sabor a ginebra y no a ron, y todavía más refrescante, así que me lo puso bien fácil (¡qué gran acierto, Marín!). Cuando lo probó también lo elogió y mostró mucho interés por sus ingredientes. “¡Espero que a mí me salga así de bueno en casa!”, aseguró. “El golf es un producto básico para la oferta de nuestra Comunidad, que nos permite el poder explotar un sector muy especializado y de gran valor, especialmente para Mallorca. Este campeonato es una excelente iniciativa que hace que la prensa de golf esté con nosotros no sólo como observadores, sino como jugadores. El año que viene espero que me vuelvan a invitar y salir al campo con vosotros…”, concluyó Bauzá,  auténtico embajador del turismo mallorquín y balear, a la vez que apuraba los últimos sorbos de su Mallorjito. Enseguida se incorporó a nuestra particular liturgia Álvaro Middelmann, director general de Air Berlín para España y Portugal. “A mí me encanta el gin-tonic, sobretodo de aperitivo, pero he de admitir que esta copa es formidable”. La compañía es el transportista oficial de la Mallorca Press Cup desde su gestación y encabeza la orden de mérito del tráfico en las islas con un treinta y tantos por ciento de cuota de mercado. Álvaro, también consumado jugador dela pelotita, está empeñado en convertir a Air Berlín en “la aerolínea del golf” en Mallorca, de la que afirma que es “un destino sorprendente en cuanto a calidad y cantidad de campos, aunque muy desconocido en España. Este deporte nos permite traer a muchos viajeros aquí, especialmente en temporada baja”.

Un claro ejemplo de la extraordinaria oferta de campos de la isla es el triunvirato compuesto por los recorridos de Arabella Golf: Son Quint, Son Vida y Son Muntaner. El mayor complejo de golf de Mallorca, con 63 hoyos, es la sede cada año de este torneo internacional de nuestras muchas alegrías y otros tantos rabazos.

Tras la cena, me fui con mi amigo Luis NiKonrralo -artífice de la foto que ilustra a este y el resto de mis textos, y de la mayor parte de las de calidad que vean por ahí de temática golfística- a darnos un homenaje con Marín y beber juntos el último Mallorjito. La intimidad duró bien poco, ya que fueron apareciendo el resto de integrantes del equipo español seducidos por el perfume de las hierbas. Y aunque le dimos mucho trabajo al barman protagonista, he de decir que la cosa acabó muy bien, todos jugaron como saben y nadie terminó fuera de límites.

Y allí todos coincidimos en lo mismo: cada vez que concluye una Mallorca Press Cup, sentimos no poder ser rehenes voluntarios del Castillo Son Vida y de la inigualable hospitalidad de Christine Crespo, madrina de la Cup, y su estaf del hotel, durante, al menos, un trimestre más. Si por nosotros fuera, no nos iba a echar de allí ni John Daly disfrazado de Guardia Civil.

El Mallorjito es, tal y como digo al principio, una apuesta segura para el aperitivo o para después de terminar un partido a media tarde, especialmente durante los meses que el calor nos complica todavía más las cosas. Para bebedores con cualquier tipo de jándicap es, además, muy sencillo de elaborar (o eso dice el bueno de Marín). ¡Salud!

REPETIMOS

Ingredientes:

2/3 de gin –que no ginebra- de Mahón (elaborada a partir de vino de uva y aromatizada con bayas de enebro). Xoriguer, por supuesto.

1/3 de refresco de limón con gas.

Tres trozos de lima (las ¾ partes de la fruta) y media rodaja.

Una ramita de hierbabuena.

Una guinda roja.

Dos cucharaditas de azúcar blanca (¿o dos golpes de almíbar, Marín?).

Hielo picado.

Preparación y servicio:

En el propio vaso –tipo Highball, que es más ancho y algo menos alto que uno “de tubo- se sirve el azúcar y los pedazos de lima, que machacaremos bien a continuación con un mortero o la cabeza de una cuchara de bar.  Añadir el gin y abundante hielo picado, removemos con la cuchara y  rellenamos con el refresco de limón. Finalmente, se introduce la ramita de hierbabuena y se decora con media rodaja de lima, pinchada con una guinda. Se bebe con un par de pajitas.

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