Torneos

Rafa Cabrera ganó el Open de España, en el primer hoyo del play off, a Adri Arnáus

Ver leaderboard del Open de España

Rafa Cabrera Bello ganó el Open de España, en el Club de Campo Villa de Madrid, a Adri Arnáus, en un duelo de españoles, en el primer hoyo del play off. Los dos terminaron empatados (-19) el domingo 10 de octubre. Jon Rahm acabó (-13) en el puesto 17, empatado con Adrián Otaegui, tras una mala semana con el driver y, sobre todo, con el putt.

Todo empezó mal para el canario. Salía con dos golpes de ventaja en el partido estelar del domingo, con Adri Arnáus y el francés Julien Guerrier, pero a las primeras de cambio el liderato se igualó: Un tercer golpe desde el bunker de la derecha del green del hoyo 1, resultó un filazo que se fue al rough, a más de diez metros de la bandera: resultado final un doble bogey… y vuelta a empezar.

En medio, toda una jornada en la que los dos españoles luchaban por la cabeza de la tabla. El francés acompañaba y, a veces, parecía que quería, pero que no podía. En el liderato, intercambio de posiciones: ahora, tú; ahora yo. El caso es que, durante toda la vuelta, la impresión era que el catalán iba a superar al canario. Pero… el golf es el golf y al final, todo dio un vuelco en el hoyo 18. Mala salida del canario y mejor la del pegador catalán. Y de dos golpes, Cabrera se fue al bunker de la derecha del green… Y ¿qué pasó? pues que la pifia del hoyo 1 se convirtió en bola casi dada para par y salir al play off… si Arnáus no embocaba su bola de birdie de tres/cuatro metros.

Y no la embocó así que, los dos al play off. Y en el primer hoyo del desempate, también el 18, con el maravilloso público madrileño que inundaba el Club de Campo como una Filomena ecológica, encantado con los dos españoles y con el magnífico espectáculo dado por los jugadores durante las cuatro jornadas del Open de España, el duelo se desarrolló desde una zona, a la izquierda del hoyo, en el rough, en subida, con un mal golpe de Arnáus que dejó la bola muy lejos de la bandera, y una del canario, que cantó el aria de su ópera no prima, y la dejó casi dada. Y la metió. Y ahí se acabó la historia de un torneo que ganó el jugador que aguantó mejor el tirón y venció con approach y putt, como suele decirse.

Rafa Cabrera había tenido un mal año profesional, pero había sido padre por segunda vez. Ha jugado mal, como el culo diría un clásico, pero al final ha tenido la recompensa -Arnáus pronto la tendrá si sigue jugando así y mejora un poco sus golpes alrededor del green- y con este Open de España ya ha sido campeón nacional en todas las categorías amateur y, ahora, profesional. ENHORABUENA.

CRÓNICA DE LA TERCERA JORNADA

Rafa Cabrera Bello (-17) es líder del Open de España que finaliza el domingo 10 en el Club de Campo Villa de Madrid. El canario (67, 65, 64) firmó la mejor tarjeta del sábado 9 y se aupó a lo más alto de la clasificación, con un golpe de ventaja sobre sus dos perseguidores, uno de ellos, otro español, Adri Arnáus, que empata con Julien Guerrier (-15) en la segunda posición.

Los dos españoles y el francés jugarán en el partido estelar de la última jornada de este Open de España que tiene a los miles de aficionados que acuden al Club de Campo Villa de Madrid, como principal protagonista del torneo, al margen de los jugadores, claro, pero que le da, con su presencia y sus ánimos, un valor añadido a los muchos que ya tiene el deporte del golf, tan viteperado por tantos ignorantes.

Rafa Cabrera firmó una magnífica vuelta de siete golpes bajo par y está dispuesto a todo para sumar el Open de España de profesionales, a todos los campeonatos de España amateur que tiene en su carrera. Con siete birdies y una tarjeta libre de bogeys, como la del viernes, el canario busca su cuarta victoria en el European Tour, después de un año aciago en lo profesional que le ha hecho perder la Tarjeta del PGA Tour, aunque pueda disputar algunas pruebas en el circuito norteamericano.

No lo tendrá fácil para ganar en el Club de Campo, donde las condiciones de juego son cada día más difíciles por la dureza de las calles y de los greenes, que en la ronda final, darán más problemas que en los días precedentes.

Para vencer en este Open tendrá que superar a sus dos principales oponentes, el catalán Adri Arnáus y el francés Julien Guerrier. Está claro que ninguno de ellos tiene victorias en el European Tour y que los dos golpes de ventaja con los que cuenta el canario pueden ser fundamentales.

En la cuarta posición está Jack Senior (-14) a tres golpes del líder, algo que parece demasiada distancia teniendo en cuenta que el inglés suele fallar en los últimos días de torneo… pero esto es golf… y la madre que lo parió.

En la quinta plaza (-12) empatan cuatro jugadores que podrían ser peligrosos para el canario y para Arnáus, pero ya son cinco y tres golpes de diferencia y tendrán que jugar muy bien para llevarse la victoria. Eso suponiendo que, tanto Rafa, como Adri, como Julien fallen estrepitosamente.

MAL DIA DE JON RAHM

Jon Rahm (-11) es el único que, de verdad, podría inquietar al trío de cabeza, pero son siete golpes de ventaja los que tendría que firmar para superar al líder, y eso contando con que Cabrera terminara al par y los otros dos tampoco bajaran del par del campo.

Lo cierto es que es una verdadera lástima porque el de Barrika (63, 67, 72) empezó tan bien la prueba que rtodos esperábamos lo mejor del número 1 del mundo… pero. Ya he dicho lo del golf y la madre… y lo vuelvo a repetir; por las circunstancias que sean, el cansancio tras un año con muchas emociones -incluida las del Covid 19-, la responsabilidad de verse tan querido en Madrid… o la simple conclusión que el sábado ha tenido un mal día, el caso es que Jon no ha sido el que era hasta el hoyo 18 donde casi llega al green con su drive de salida, y firmó un birdie tan aplaudido por el público, como si hubiera ganado el torneo.

Un inciso: diez para el respetable que, a miles, acude al Club de Campo y matrícula de honor para los miles de niños y niñas -o niñas y niños, quede claro el lenguaje inclusivo- que han seguido los partidos y han aplaudido a rabiar a sus ídolos.

Con sus tarjetas ya comentadas, de 63, 67 y 72 golpes, para un acumulado once bajo el par 71 del Club de Campo Villa de Madrid, el de Barrika no se rinde y, a pesar de no haber jugado bien, sobre todo desde el tee, está dispuesto a darlo todo para lograr su tercer Open de España consecutivo, y aunque no lo consiga, el público le agradecerá su actitud de todos modos.

TRES DIAS DISTINTOS

En la primera jornada, Rahm, que salía por el hoyo 10 firmó siete birdies y un eagle, en el hoyo 14, par 5, mientras solo hizo un bogey en el hoyo 18. Total, una tarjeta de 63 golpes que le colocaba en una magnífica posición para iniciar la segunda jornada del viernes. Y esa segundo ronda no salió tan bien como la primera; el jueves por la mañana, el Club de Campo se dejaba hacer birdies y a que los greenes eran muy agradecidos con las bolas que les llegaban, ya que la lluvia del pasado domingo no les había dejado endurecerse…

En esa primera ronda, el vasco empezó y con una sonrisa de oreja a oreja, cuando hizo el primer birdie. Fue en el hoyo 11, un par 3, su segundo en la vuelta ya que salía por el 10; la bola se quedó colgando… y cayó cuando se iba acercando al hoyo y no habían pasado ni diez segundos. La norma dice que solo se pueden esperan treinta segundos para ver si termina entrando una bola al hoyo, y al final… cayó.

Pero el viernes, los greenes, como creía Rahm, tras sus -8 del jueves, se han ido poniendo más difíciles, ya que el tiempo en la capital de España sigue siendo primaveral y, aunque por la mañana refresca hasta hacer frío a primeras horas, a partir de media mañana el calor, gracias al Sol, se adueña el recorrido.

Rahm no empezó bien la vuelta del viernes, que iniciaba desde el hoyo 1. Firmó un birdie en el hoyo 2, par 4, pero hasta el par 3 del nueve no volvió a añadir otro a su tarjeta. Total: -2 al final de los primeros nueve hoyos; en los segundos, la vuelta no arrancó hasta el eagle del hoyo 14 (par 5), pero se torció con el bogey del 16, tras enviar la salida al bunker y dejar la bola, tan cerca del talud que no pudo llevarla a green. En el 17, par 3, de nuevo par, y en el 18, con una mala salida que le dejó la bola detrás del marcador, con lo que pudo dropar, hizo un magistral segundo golpe, desde el rough, a la izquierda del green, par embocar un putt de un metro y provocar, con sus 67 golpes y un acumulado de -12, para terminar segundo, a un solo golpe del líder, el estallido del público.

Si acudió mucho público -más de 9.000 personas- a la primera jornada, gracias al reclamo del número 1 del mundo; fueron muchas más las que lo hicieron el viernes. Tanto es así que Rahm alucina con el recibimiento que le han hecho los madrileños: «me da cosa verme en los carteles que hay por toda la ciudad, y en un cartel tan grande como el que hay en el campo… y el público, increíble, no solo no me presiona, sino que me motiva mucho más; estamos para eso, cuando era pequeño y soñaba con jugar al golf en torneos grandes, siempre veía los campos llenos, así que cuanta más gente venga, mejor, que es para lo que entrenamos. Me da alegría que tantas personas me sigan, como cuando yo veía a Seve, Chema y Sergio, y ahora me sumo a ese grupo».

Sin embargo, en la segunda ronda, Rahm tuvo que llamar la atención ante los ruidos que hacen los espectadores cuando va a jugar la bola. Deben saber los que no son iniciados en el golf, que pueden hacer fotos y los ruidos correspondientes a los teléfonos o a las máquinas, cuando un jugador ha terminado el golpe, no cuando sube el palo, ni durante el swing. Tienen que esperar al final del golpe para tomar las imágenes.

En cuanto a la tercera jornada, lo sucedido es algo inusual en la carrera de Jon Rahm porque es rarísimo verle firmar una tarjeta por encima del par del campo, aunque sea solo un golpe. En resumen, tres bogeys y un doble bogey, casi todos productos de fallos desde el tee de salida, por solo cuatro birdies, le han llevado hasta la novena posición, empatado (-11) entre otros con el escocés Grant Forrest y con el inglés Ross McGowan, con los que jugará en el quinto partido, antes del estelar, a las 12,11 de la mañana, y que le dejan con pocas opciones de victoria… Y no me vuelvo a repetir, pero esto es golf.

EL IDILIO DE MACGOWAN

Ross McGowan (-10) era el primer líder, con dos golpes de ventaja sobre Sebastián García Rodríguez -el chino, como le conocen sus amigos, y el «rey del eagle» porque es uno de los mejores jugadores -sino el mejor- del European Tour firmando eagles. El caso es que ni el inglés, ni el español pudieron confirmar sus buenas sensaciones de la primera ronda. Sebas, que está como en «su casa» en el Club de Campo se colocó (-9) a un solo golpe del inglés, tras firmar ocho birdies y un bogey, en el hoyo 7, par 5, y un solo bogey, precisamente en el 11, donde Rahm hizo un birdie con suspense. Pero su segundo día, con +2, acabó con un acumulado de -7, en el puesto 21. La tercera ronda del madrileño todavía fue peor, firmó una tarjeta de 76 golpes para -2 total y pasar al domingo, superando el corte del sábado, que dejó el torneo con 75 participantes, en el grupo que con esos -2, cerraron la clasificación.

En cuanto a MccGowan, continuó su idilio madrileño, aunque permanecía dormido y había tardado doce años en recuperlo. El inglés, de 39 años, tiene dos victorias en el Tour Europeo y una de ellas fue, precisamente, en la capital de España. Corría el año 2009 y el torneo -Madrid Masters- se jugó en el Centro Nacional de Golf y allí McGowan arrasó con un -25 e, incluso firmó un 60 en la tercera jornada. En esta ocasión, con sus 61 golpes -10 bajo par- batió el récord del campo y se colocó primero en la clasificación, aunque su vuelta tuvo poca espectación. La causa: salió en el primer partido, a las 08.40 desde el tee del 1 y solo sus compañeros de partido, el finlandés Tapio Pulkkanen y el francés Mike Lorenzo-Vera -y por supuesto sus caddies vieron su hazaña de principio a fin.

En la jornada del viernes, McGowan empezó muy bien, con tres birdies en los hoyos 10, 12 y 13 -salía por el hoyo 10, pero la vuelta se le torció con un bogey en el hoyo 3 y un triple bogey en el 6. Total -1 y un acumulado de 11 que le dejaba en la tercera posición. Su vuelta al par del sábado no le cambió de posición, pero le sirve para jugar con el número 1 del mundo, en un partido que será, a todas luces, muy entretenido y seguido por una gran cantidad de espectadores.

DOCE ESPAÑOLES PASARON EL CORTE

De los veinte españoles que participan en la prueba, con la ausencia de Alejandro del Rey que debería haber tenido una invitación de la organización (ver más información en esta misma página web), los doce que pasaron el corte, lo que es todo un éxito, están en las siguientes posiciones: conocidas ya las de Cabrera, Arnáus y Rahm, hay tres empatados (-10) en la cuarta posición, Pablo Larrazábal, Santiago Tarrío, que juega ya con la Tarjeta del Tour Europeo en el bolsillo, gracias a su liderazgo en el Challenge Tour, y Adrián Otaegui, que firmó 65 golpes en la tercera jornada. En el puesto 21 empatan (-9) el amateur catalán David Puig, que pasó el corte con dos excelentes tarjetas de 68 y 67 golpes, a los que sumó los 69 del sábado, y Álvaro Quirós; el 36 es Jorge Campillo (-8) y en el puesto 43 empatan (-6) Gonzalo Fernández Castaño y Jacobo Pastor, que fue uno de los dos jugadores que se ganó el derecho a estar en el Open, al vencer en el torneo de clasificación que se disputó en el Centro Nacional, a finales de septiembre.

Por último, y en el furgón de cola, aparece Sebastián García Rodríguez; el madrileño es como el doctor Jeckyl y Mr Hyde: después de una primera jornada de ensueño, con 62 golpes y colocarse entre los mejores, con sus 73 de la segunda cayó hasta la posición 21; pero lo peor estaba por venir y, como queda dicho, con sus 76 golpes del sábado, pasó el corte del fin de semana con otros cinco jugadores, a los que ayuda a llevar el farolillo rojo. Lástima de cabecita loca.

Fuera del corte, establecido en -3 y que superaron 80 jugadores, se quedaron: Aejandro Cañizares (-2); Samuel del Val y Nacho Elvira, al par; el amateur Joel Moscatel (+1), Pep Angles (+3); Eduardo de la Riva (+4); Carlos Sánchez Molina, profesional del CCVM (+5) y Alfonso Buendía (+9). En total iniciaron la prueba 132 participantes.

Comentar