Opinión

Un Mundial light con el virus de Singapur

Mi artículo titulado “El Volvo World Match Play atacado por el virus de Singapur” (ver páginas de Opinión en esta misma web) ha levantado alguna roncha en el entorno de Finca Cortesín y entre las personas que, desinteresadamente en muchos casos, están trabajando de firme para que el torneo sea todo un éxito.
Estoy seguro de ello y me alegraré como el que más. Está claro que es la competición que más estrellas reúne de todas los que se celebran en España, así como el premio mejor dotado, con 3.250.000 euros tan solo para 16 jugadores, pero precisamente por eso, porque es el sucesor del Volvo Masters de Valderrama y porque se anuncia como el Volvo World Match Play, se le debe exigir algo más que lo que va a ofrecer a los espectadores. Y eso, insisto, que lo que vamos a ver esta semana, del 29 de octubre al 1 de noviembre, es mucho y buen golf y que es enorme el esfuerzo, tanto económico como de trabajo, que lleva detrás. (Ver la información oficial del Volvo World Match Play que se publicará en esta misma página durante toda la semana).
Pero a quien se le exige no es ni a Finca Cortesín, ni a Volvo, ni a los organizadores, ni a las personas que se esfuerzan día a día para que sea todo el éxito que se merece el campo, el golf y la zona, sino al Tour Europeo que ha ninguneado el torneo quitándole el protagonismo que debería tener. No es de recibo colocar la misma semana en Singapur un torneo valedero para la Carrera hacia Dubai con 5.000.000 de dólares en premios, aunque allí solo haya unos pocos jugadores que hubieran podido venir a Málaga.  Si el reglamento del Volvo Match Play de Finca Cortesín no contempla la sustitución de alguno de los jugadores que se clasifican para la competición y no quieren venir, por otros de similar categoría, habrá que reformarlo, y si alguno de los ganadores que tienen que jugar en España es el 154 del mundo, como Scott Strange, por ejemplo, debería ser reemplazado por otro que tuviera mejor ranking.
En cualquier caso, el Volvo Match Play de Finca Cortesín, ni siquiera puntúa para la Carrera hacia Dubai con lo que Ángel Cabrera, que no llega a los doce torneos jugados no podrá sumar un torneo más y deberá irse al Lejano Oriente para completar la docena de torneos jugados y poder acceder a la finalísima de los 60 de Dubai.
A mayor abundamiento, hace solo unos días, antes de acabar octubre, el Tour Europeo ha admitido el Masters de Australia como uno de los torneos que sí cuentan para la Carrera hacia Dubai.
Otro dato más. En la página web del European Tour, de los dos torneos que se celebran del 29 al 1, el Barclays Singapore Open aparece antes que el Volvo World Match Play. ¿Queda alguna duda de cuáles son las preferencias del Circuito esta semana?
En fin, si los rectores de Finca Cortesín y sus muchos colaboradores tienen que dirigir sus dardos contra alguien, no debe de ser, como casi siempre, contra los mensajeros, sino, por ejemplo, contra el Circuito Europeo que les ha dejado con la miel en los labios y contra la Junta de Andalucía, si es que los rectores del turismo andaluz, como parece, no les han echado una mano económica para ayudarles a realizar el campeonato.
Desde luego, como no van a conseguir nada es volviendo sus rencores y sus agravios  contra los medios de comunicación, ni aplicando la mísera venganza de retirar la publicidad de la revista doblebogey porque uno de sus colaboradores, Antonio Tomás, publicó en su página web un artículo titulado “Un Mundial light”, con lo que ya no es uno solo el periodista que “no tiene ni puta idea”, tal y como aseguran algunos de los lectores que han contestado nuestras opiniones. Por supuesto que tienen toda la libertad para expresarse libremente -y aquí se publican tal cual las escriben-, pero al menos permitan que los que escribimos en los medios de comulación desde hace muchos años, tengamos también nuestra opinión  y la respeten aunque no coincida con la suya.
A continuación los lectores de golfinone pueden leer el artículo de Antonio Tomás, publicado en la revista doblebogey.com de la que es colaborador, el 16 de octubre de 2009. Tomás es un reconocido periodista de la agencia EFE, redactor de deportes y especializado en golf,  con una dilatada experiencia y muchos torneos a sus espaldas como informador.
Un Mundial ligth
Por Antonio Tomás
A cualquier torneo se le llama ya Mundial, Masters o lo que diga el ‘sursumcorda’. El jueves nos presentaron oficialmente en Madrid el Mundial Match Play, que se jugará en Málaga (Finca Cortesín). Estuvieron todos los gerifaltes, léase los mandamases de Volvo, en España y de la división de golf en Europa, y los de IMG, que también están en la pomada.
El torneo, la verdad, es que reúne a dieciséis excelentes jugadores, de los mejores del mundo y en España. Una gran noticia, aunque eso de Mundial… Más bien podría denominarse, por ejemplo, Copa Intercontinental Match Play. Pero esta idea vende menos, claro.
Para ser más transparente: en Casares faltarán Tiger Woods y Mickelson, los dos mejores del mundo a los que les cuesta Dios y ayuda cruzar el “Charco”.  Tampoco estará el número 3, Steve Stricker.
Kenny Perry y Harrington, sexto y séptimo, respectivamente, han dicho que nones. Jim Furyk, el octavo de la lista mundial, dijo que “tururú”, y el décimo, que es el australiano Geoff Ogilvy, tampoco está por la labor de venir a Finca Cortesín, sobre el que me cuentan que lo han dejado de dulce.
¿Dónde está, pues, ese cacareado Mundial? Es verdad que sí lo era años atrás. Arnold Palmer, Corey Pavin o Ernie Els figuran en el palmarés de este torneo con 45 años de vida, cuando también se disputaba en el Reino Unido. Pero las cosas han variado. De los norteamericanos que ahora pitan, tan sólo el joven Anthony Kim asomará la nariz por Andalucía, mientras que Els, heptacampeón y defensor del título, ha preferido la oferta cargada de dólares de Singapur, cuyo torneo se juega la misma semana (29 de octubre al 1 de noviembre).
Nos felicitamos por tener cerquita este torneo de prestigio, pero evidentemente sobra uno de sus apellidos. Y que no nos cuenten la milonga de que en un futuro podría venir a jugarlo Tiger Woods porque es un golfista de IMG, el buque insignia de esta empresa que apodera a deportistas. A Buick, uno de los firmes patrocinadores de Tiger, no creo que les haga mucha gracia la presencia de Volvo.
Pese al farol que nos soltó Guy Kinnings, director de golf de IMG, sobre Tiger, el torneo merecerá la pena, que conste. Es un lujo, vamos. Además, la Fundación Severiano Ballesteros se ha unido al torneo, y esa alianza es otra de las gratas noticias.
El propio Seve participó en la presentación. Entre aplausos, el genio de Pedreña entró en la sala mediado el acto. Ver a Seve hablar sobre golf es como una bendición. Y además, ganó ¡cinco veces! este torneo cuando lo disputaban los más grandes. Éste hombre sí que es Mundial.    
Antonio Tomás
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