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Tiger Woods, que jugará el Australian Masters, recibido como un “Jefe de Estado” en Tailandia

Después de terminar en sexto lugar en Shanghai, aunque a doce golpes del ganador, Francesco Molinari, Tiger Woods que no jugará esta semana (11-14 noviembre) en Singapur,  pero si lo hará en el Masters de Australia, en la misma fecha,  participó en una pachanga, un skins game, celebrada en Tailandia, con motivo del 60 aniversario de la llegada al trono de aquel país, del rey Bhumibol Adulyadej.
El norteamericano, de padre estadounidense y madre tailandesa, fue la gran estrella de un “torneo” de golf organizado para celebrar la efeméride y que enfrentó a Tiger con el colombiano Camilo Villegas -ganador de la pachanga-, el inglés Paul Casey y el tailandés Thongchai Jaide en el Club de Campo Amata Spring de Chonburi, una provincia costera al sureste de Bangkok.
Ha sido este de Amata Spring, el lugar donde se han disputado diversas ediciones del enfrentamiento Asia-Europa, a imagen y semejanza de la Ryder Cup, aunque salvando las distancias, en el que Seve Ballesteros ha sido capitán de la “Armada Europea”.
“HONORES DE JEFE DE ESTADO”
A pesar de la expectación que levantó el skins game, celebrado a beneficio de la Fundación que lleva el nombre del Rey tailandés, Tiger terminó en cuarta y última posición y solo pudo embolsarse 6.600 $. El ganador fue Camilo Villegas, con 109.800 $, seguido de Paul Casey, con 92.400 $ y de Thongchai Jaidee, con 90.000 $.
Antes del encuentro, Woods, recibido con “honores de Jefe de Estado” se reunió con el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, al que regaló un palo de golf. Previamente, el golfista había acudido a visitar, en el hospital en el que permanece ingresado desde hace más de un año, al monarca tailandés, de 81 años.
Tiger, de 34 años, al que no pudo acompañar en este viaje su madre Kultida Wodds, de origen tailandés, se llama realmente Eldrick Tont Woods. Tont es un nombre tradicional tailandés que le puso su madre, quien le educó en la religión budista, tal y como reconoció el golfista al hablar de los errores cometidos durante su vida conyugal, al asegurar “que iba a volver a la senda budista en la que le habían iniciado sus padres”.
CAMBIO DE SWING
Tiger Woods, que ha cedido su cetro de número uno mundial la semana pasada, ha asegurado que está intentando ver los "errores" que le han llevado a la crisis de juego que ha tenido esta temporada y "los cambios" que necesita introducir para volver a la recuperar el puesto perdido.
"Aún estoy intentando limar mi nuevo swing y ver los errores que he cometido. Además, estoy tratando de descubrir los cambios que necesito hacer", explicó Tiger.
Por otro lado, el estadounidense hizo autocrítica y reconoció que no lo hizo bien durante este año. "Para conservar el número uno hay que ganar algún torneo y no lo hice este año. No he podido hacerlo bien. Tuve varias oportunidades de jugar bien y no lo hice", subrayó.
Tiger insistió: “estoy motivado por los cambios que he conseguido en los últimos meses en mi juego, he comenzado a notar algunas buenas señales. Ahora, espero acabar bien los dos torneos que quedan (uno de ellos el Australian Masters) y encarar el año que viene de la mejor manera posible”.
EL ÚLTIMO TRIUNFO DE TIGER
Tiger Woods, que esta semana (11-14 noviembre) va a jugar el JBWere Australian Masters, lleva un año sin ganar un torneo, precisamente desde que lo hizo en Melbourne, el pasado año, donde consiguió su título número 82.
Woods defenderá el título que conquistó en Australia, al vencer a Greg Chalmers con dos golpes de diferencia. Dos semanas después, el 27 de noviembre, tuvo el conocido accidente de coche, a la puerta de su casa de Florida, que desató todo el escándalo que le ha llevado al divorcio de su esposa Eilin, casi un año después.
En Melbourne, donde también estará Sergio García y su amigo Camilo Villegas, Tiger saldrá el jueves 11 del tee del 10 a las 07.27 de la mañana, junto a Robert Allenby y Brett Runford. Por su parte, Sergio lo hará desde el tee del uno, a las 12.34, con Craig Parry y un amateur llamado Jin Jeong.
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