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Tiger Woods no pudo culminar su buen comienzo en el Barclays y quedó (-7) a cinco golpes del ganador, Matt Kuchar

El norteamericano Matt Kuchar (-12) le ganó el Barclays, en el primer hoyo del play off, a Martin Laird. Claro que casi sería mejor decir que fue el joven escocés de 27 años, formado como golfista en los Estados Unidos, el que perdió el torneo, al desperdiciar su ventaja de un golpe, conseguida con un birdie en el hoyo 17, par 5, y fallar un putt, similar al del 17, en el 18, donde con tres putts tuvo que conformarse con el play off. Y la historia se repite una vez más, un birdie de Kuchar, después de un magnífico segundo golpe, le dio la victoria final y el primer puesto en la clasificación de la FedEx Cup, en la que Ernie Els ha bajado hasta la quinta posición. De todos modos, Martin Laird es segundo en esa clasificación de la FedExCup.
Tiger Woods (-7) no cumplió las expectativas que había despertado con el resultado (-6) de la primera jornada y no tuvo opciones de luchar por la victoria, aunque seguirá siendo número 1, ya que Phil Mickelson si siquiera pasó el corte de este primer play off de la FedExCup. Woods fue de más a menos y a más en la jornada definitiva (65, 73, 72 y 67) y evidenció un claro avance en su juego, producto de su normalidad personal y de los consejos de su nuevo entrenador.
 Lo escribí en prosa y en verso, en romances y en sonetos que se pueden revisar en esta misma página: “hasta que Tiger no arregle su problema personal, bien reconciliándose con su mujer o bien/mal divorciándose, no volverá a ser el mismo, ni personal, ni profesionalmente. Y dicho y hecho. Hacerse público el divorcio -76 millones de dólares parecen haber tenido la culpa del retraso en las negociaciones entre los abogados de ambas partes- y ponerse en cabeza en el Barclays, el primer torneo de los play offs de la FedEx Cup, del Circuito Americano, fue todo uno. Claro que, al final, todo resultó un espejismo y Tiger no pudo rematar la faena. En cualquier caso, un duodécimo puesto (-7), a cinco golpes del ganador, ya es mucho más de lo que había hecho esta temporada.
Todo había empezado a las 07.10 horas de la mañana del jueves 26 de agosto, en New Jersey, las 13.10, hora peninsular española. Un nuevo y madrugadorTiger Woods, que estrenaba soltería, sin los problemas de su divorcio en la cabeza, y con la tranquilidad recuperada, aunque haya sido un tránsito doloroso, después de casi nueve meses de incertidumbre y de problemas familiares, dió su primer golpe en el hoyo 1 del Barclays.
Es un par 4 de 340 metros, denominado, curiosamente, Adán, en el Ridgewood Country Club, en Paramus, New Jersey, e iniciará el primero de los cuatro play offs de la FedExCup, en el que participan los 125 menores clasificados del Circuito de la PGA Americana. En total, 7.500.000 $ para repartir, de los que 1.350.000 $ serán para el ganador, que el pasado año fue Heath Slocum y que este año, ha sido Matt Kuchar, como queda dicho.
En la ronda inagural todo sucedió según el guión previsto y Tiger Woods acabó líder (-6), con una tarjeta de 65 golpes, en el Ridgewood Country Club, Paramus, New Jersey, marcado como par 71. Tiger figuraba en la primera posición empatado con Vaughn Taylor y así iniciaron los dos jugadores la jornada del viernes. Sin embargo, Tiger no pudo repetir resultado, ni en la segunda (73), ni la tercera vuelta (72), aunque en la cuarta (67), volvió por sus fueros… Pero ya era tarde. 
 
76 MILLONES NO SON NADA…
Los 76 millones de dólares que, según la revista “People”, se ha quedado Elin Nordegren, tras la firma del contrato de divorcio, además de otros bienes inmuebles, no harán mella en el abultado patrimonio de Tiger Woods, que pronto los recuperará al volver su vida, tanto personal, como profesional, a la normalidad. Aunque para cualquier mortal la cifra puede parecer escandalosa, con los millones que se barajan cuando se trata de personajes como Tiger Woods, que generan cantidades asombrosas a diario, 76 millones no son nada, o casi…
Es curioso que haya sido ahora, después de tantos meses de discusiones entre abogados, cuando se haya firmado el divorcio. No ya por el comienzo de la FedEx Cup, sino porque solo falta poco más de un mes para la Ryder Cup, y la presencia de un Tiger Woods, sin problemas emocionales, será fundamental para el equipo norteamericano de la Ryder Cup.
Nadie duda, ni siquiera Jack Nicklaus, que ya lo dijo en Madrid, en una de sus recientes visitas a los campos que construye para el Club de Golf de La Moraleja, “que sería de locos no elegir a Woods para una de las cuatro plazas que el capitán Corey Pavin, tiene de libre designación”.
Ahora, más que nunca, todas las miradas del mundo del golf están puestas en el Barclays y en la actuación de Tiger Woods. El jueves 26, la primera entrega desde New Jersey está siendo mucho más que positiva, aunque aún no ha terminado.
La anécdota del torneo la protagonizó el serio Jim Furyk que se quedó dormido el miércoles, día del Pro Am y acudió a su partido diez minutos tarde y sin zapatos. Fue descalificado y se quedó sin jugar el torneo, a pesar de ser el día del Pro Am. Eso demuestra la importancia que se da a los Pro Am en el Circuito Americano. Furyk aseguró que siempre se despierta con el teléfono móvil, pero que se quedó sin batería por la noche y no sonó. A partir de ahora seguro que lleva otro despertador de seguridad para que no le acusen de dormilón.
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