Sergio García (-3), quinto en Omán y Eugenio Chacarra (+2), Top 30. Ganó (-10) Takumi Kanaya

0

Sergio García (-3), en la foto, terminó quinto, a siete golpes del ganador, Takumi Kanaya, en el International Series Oman. Eugenio Chacarra (+2), en el Top 30.

Ver leaderboard en Omán

Tres japoneses entre los diez primeros del International Series Oman, segundo torneo del Asian Tour, dicen bien a las claras el dominio de los nipones en el circuito asiático. Takumi Kanaya (-10) fue el vencedor en el Sultanato árabe, con cuatro golpes de ventaja sobre el norteamericano Berry Henson y el tailandés Sadom Kaewkanjana (-6). Kanaya se llevó no solo la gloria del triunfo, sino los 360.000$ de los 2.000.000$ que se repartían en premios. La cuarta plaza fue para el inglés Steve Lewton (-5).

En la séptima posición, empatados (-2) acabaron cuatro jugadores, entre ellos otros dos japoneses, Ryosuke Kinoshita y Ryo Hisarsune.

Sergio García (-3) acabó quinto, empatado con el chileno Joaquín Niemann, los dos compañeros en el LIV Tour. El español (67, 76, 68 y 74) ha tenido una actuación muy irregular y bien diferente los días impares, primero y tercero, de los pares. Sus dos golpes sobre el par 72 del Almouj Golf, muy cerca de la capital del sultanato, Mascate, le impidieron mejorar su Top 5.

Sergio García había empezado muy bien en el International Series Oman y, tras la primera jornada, el jueves 9, era segundo (-5), a un golpe de la cabeza, pero la segunda ronda no le fue tan bien al castellonense y con 76 golpes, cuatro sobre el par 72 del campo, cayó de esa segunda posición a la séptima, empatado con otros cuatro jugadores. La tercera jornada volvió a ser propicia para el castellonense y con 68 golpes, cuatro bajo par, ascendió hasta la cuarta posición, donde empató (-5) con el chileno Joaquín Niemann, con el que jugó en el partido anterior al estelar, en la ronda final, el domingo 12 de febrero. En la última jornada, ni el castellonense, ni el chileno pudieron ganarle al campo y terminaron con dos golpes sobre el par, y perdieron una posición con respecto a la jornada anterior.

En este segundo torneo del Asian Tour, en el que participaban 132 jugadores, había otro español, Eugenio Chacarra, que acabó (+2), en el puesto vigesimocuarto, después de firmar cuatro tarjetas de 72, 72, 73 y 73 golpes, jugando con regularidad falta de birdies.

Terminaron el torneo 78 jugadores que pasaron el corte, establecido en +6, lo que da idea de la dificultad del campo.

UNOS SÍ, Y OTROS NO

Ante la tozudez y obstinación del PGA Tour, que castiga a unos y permite a otros lo que prohíbe a esos “unos”, el gran beneficiado por las penalizaciones del Circuito americano, es el Asian Tour. Mientras el Circuito europeo se llama andana, se desentiende del asunto, mira para otro lado y se lava las manos, los jugadores del LIV Saudí disputan los torneos del Asian Tour mientras preparan su estreno en 2023 que se producirá en el campo mexicano de Mayacobá, del 24 al 26 de febrero. Es más, no solo el circuito asiático permite a los jugadores del LIV participar en sus torneos sino que, alguno de los miembros del LIV tienen, por contrato, la obligación de jugar algunos torneos en Asia.

Sergio García, Eugenio Chacarra -de nuevo sin el López en esta ocasión- y algunos jugadores del LIV Tour, Brooks Koepka, Charl Schwartzel, entre otros, participan en el International Series Oman, que se disputa en el Sultanato de Omán, situado al sureste de la península arábiga, vecino de los Emiratos Árabes. La prueba «solo» tiene un total en premios de 2.000.000$, pero es una buena ocasión para mantenerse en forma hasta el comienzo del torneo de la Riviera Maya mexicana.

No están todos los que participaron en la apertura del Asian Tour, la pasada semana en Arabia Saudí, donde ganó el mexicano Abraham Ancer, otro de los «extrañados» por el PGA Tour y, por supuesto, no están ni Cameron Young, ni los otros 22 jugadores del PGA Tour que disputaron el torneo arábigo con bula del Circuito americano.

¿Por qué el PGA da permiso a unos sí y a otros no? ¿Quién lo sabe? La respuesta a la pregunta del millón, y nunca mejor dicho por los premios que otorga el LIV Saudí, y por los que empieza a dar el PGA -concretamente 20.000.000$ esta semana en Phoenix, en uno de los torneos «designados» , o podríamos dedir «especiales» y que deben jugar obligatoriamente los mejores del ranking FedEx- no tendrá respuesta hasta que los tribunales dicten sentencia a las distintas cuestiones a las que han sido sometidos en sus juzgados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *