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DeChambeau perdonó y Cantlay ganó, tras seis hoyos de play off, el BMW Championship de Maryland

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(En la imagen, bajo estas líneas, una vista del diseño del hoyo 18 el más difícil del Caves Valley G.C. de Maryland, un par 4 de 440 metros, donde se jugó (26-29) el BMW Championship, segundo de los Play Offs de la FedEx Cup).

Bryson DeChambeau perdonó -hasta seis veces- a Patrick Cantlay, en la foto, y fue este quien se alzó con la victoria, en play off, en el BMW Championship, donde Sergio García, sexto, brilló más que Jon Rahm, noveno.

Cantlay, de 29 años, nacido en Long Beach, California, paisano de DeChambeau, que vino al mundo hace 27 años en un lugar llamado Modesto, aunque no lo parezca, venció en un mano a mano entre californianos que se convirtió en un match play a partir del doble bogey de Sergio García en el hoyo 5 que dejó fuera de combate al español.

Patrick estuvo todo el tiempo a la sombra de Bryson, entre otras cosas porque en las salidas, el «científico loco» como le conocen algunos de sus fans, llevaba ventaja sobre su compañero de partido. Pero nunca se arrugó y por eso, una y otra vez, al birdie de DeChambeau, respondía con otro Cantlay.

Y así hasta llegar al hoyo 18 de la cuarta jornada, donde, una vez más, Patrick embocó un largo putt -¡y van…! para empatar con -27 a un Bryson que empezó a perdonar en ese último hoyo de la vuelta regular, fallando un putt de menos de tres metros.

Y así, pian pianito, llegamos al desempate, al play off dentro del Play Off. Desde el primer momento, Cantlay parecía estar contra las cuerdas porque la iniciativa siempre era de DeChambeau. Hasta el cuarto hoyo del desempate en el que Bryson mandó su bola al agua -en el par 4 del hoyo 18 que compartía escenario con el 17-.

Muchos pensaron que la suerte estaba echada pero, una vez más, Bryson tomó la iniciativa y su tercer golpe se quedó a golpe de par. En este caso fue Cantlay el que falló y DeChambeau pudo respirar tranquilo. En el siguiente hoyo, el quinto, en el par 3 del 17, los dos firmaron un birdie y ya en el sexto ¡por fin! un putt largo, largo, como muchos de los que embocó durante el torneo, le sirvió a Cantlay para dejar la bola en el tejado de DeChambeau, que falló un putt de menos de tres metros y tuvo que marcharse a su casa con el mal sabor de boca que le deja una derrota que pudo haber sido victoria… y no fue.

En cualquier caso, justo vencedor Patrick Cantlay, que consigue su quinta victoria en el PGA Tour y que se embolsa 1.700.000$, además de colocarse líder de la FedEx Cup y salir en el Tour Championship, en Atlanta (2-5 octubre), en el Play Off que cierra la temporada del PGA Tour, con un handicap inverso de -10, lo que le da una ventaja notable para ganar el torneo y la FedEx Cup.

UNA JORNADA ESPECTACULAR

La cuarta jornada del BMW Championship nos deparó a los españoles un espectacular enfrentamiento entre dos compatriotas. En esta ocasión, la fortuna quiso que Sergio García y Jon Rahm, salieran en el mismo partido -el cuarto antes del estelar- y lucharan por la victoria en el segundo de los Play Offs de la FedEx Cup.

Lo tenían difícil, porque el castellonense estaba (-17) a cuatro golpes de los colíderes, Bryson DeChambeau y Patrick Cantlay, y el vasco (-16), a cinco. Sergio (65, 67, 67) era cuarto, empatado con Rory McIlroy, Abraham Ancer y Sam Burns, mientras Rahm (64, 66, 70) era octavo en solitario.

Sin embargo, la ilusión se vino abajo enseguida. Y no fue por falta de ganas ya que el comienzo del castellonense fue espectacular: birde al uno, eagle al dos, par al 3 y birdie al 4. En solo cuatro hoyos se colocó -4 y con 21 golpes se quedó a uno de la cabeza.

El duelo estaba servido, no con la participación de Rahm, que no había bajado del par en esos mismos cuatro hoyos, sino con la posibilidad de victoria que García se estaba dando a sí mismo, al estar a tiro de piedra de los dos favoritos, Cantlay y DeChambeau que, por su parte, no paraban de hacer birdies.

EL BUNKER MALDITO

Y en esas estábamos cuando llegó el hoyo 5, un par 4 de menos de 300 metros, al que se llegaba desde la salida con cierta facilidad, aunque bien es verdad que muchos preferían no arriesgar. El caso es que Sergio sí fue a por todas y, en lugar del green, encontró el bunker, a la derecha de la bandera. Mal sitio, con poco espacio para botar la bola en green, con el trapo demasiado cerca. Y lo intentó, una y otra vez, hasta tres veces. Al final, un doble bogey para Sergio -uno de los mejores desde la arena, que falló por hacer lo más difícil, que era botar inmediatamente pasado el bunker- que con ese seis perdió todas sus opciones de luchar por la victoria.

García estaba jugando con mucha regularidad y, poco a poco se fue acercando a la cabeza, superando incluso a Jon, gracias a esa tercera tarjeta de cinco golpes bajo el par 72 del Caves Valley G.C. de Maryland; en la cuarta ronda, al margen del error del bunker, Sergio terminó con 69 golpes y un acumulado de -20, empatado en la sexta posición con Dustin Johnson.

La buena noticia es que el de Castellón estará, junto a Rahm, en el tee de salida del East Lake, en Atlanta para competir con los 30 mejores del ranking en la última prueba de la temporada del PGA Tour. Empezaba el BMW en el puesto 44 y con su sexta posición ascendió 16 plazas hasta terminar el 28.

DE BARRIKA, AL CIELO

No tuvo suerte, en esta ocasión, Jon Rahm. El de Barrika que fue colíder (-8) tras la primera jornada y tercero (-14) al terminar la segunda, firmó una tarjeta de 32 golpes en los primeros nueve hoyos del sábado, con cinco birdies y solo un bogey, se perdió en la segunda parte del recorrido y después de firmar un birdie en el par 5 del hoyo 12, hizo tres bogeys en el 13, 14 y 18, para terminar con mal sabor de boca y un total de 70 golpes, solo 2 bajo el par del campo.

Rahm tuvo la mala suerte de tener que madrugar para terminar la segunda jornada, suspendida por una tormenta que le obligó a abandonar el campo al falta de tres hoyos y levantarse muy temprano para terminar su recorrido, en unas condiciones adversas que le llevaron a firmar dos pares y un ¡bogey! en el hoyo 18, lo cual le dejó la mañana con la mente»marchita» y una espera que le dio mucho tiempo para pensar… Y eso, en golf, a veces no es bueno.

Y tanto que no fue bueno. Sus dos últimas tarjetas de 70 golpes, tras un recorrido anodino en la cuarta jornada, le dejaron -no ya sin poder competir por la victoria, sino en una novena posición, empatado (-18), con Alex Noren y Abraham Ancer.

De segundo en el ranking FedEx bajó al cuarto puesto, lo que le deja con menos opciones de victoria en el Tour Championship que comienza el jueves 2 de septiembre, en Atlanta.

CRÓNICAS PREVIAS

EL «EFECTO MARGARITA«

Es norma no escrita que cuando un jugador hace un «vueltón» un día, al otro las cosas no salen igual, salvo excepciones, claro está. Eso forma parte de lo que yo llamo el «Efecto Margarita», un golpe sí, un golpe no; un putt si, un putt no; un día sí, otro no…

El caso es que Bryson DeChambeau (-16) era líder en el BMW Championship, tras firmar diez golpes bajo el par del campo en la segunda ronda, el viernes 28, suspendida por la tormenta. El norteamericano firmó 12 golpes bajo el par 72 del Caves Valley G.C. y cuando llegaron los rayos y truenos que obligaron a suspender la jornada, ya había arrasado el campo y se quedó a las puertas del 59 al fallar dos putts no muy difíciles en los hoyos 17 y 18.

Está claro que el «bombardero» es casi invencible cuando va recto, pero… De Chambeau no contaba con Jon Rahm. El español que tuvo que dejar el campo tras firmar un birdie en el hoyo 15, par 4, para irse a la Casa Club con un -7 en su tarjeta. A pesar del -12 de Bryson, con 8 birdies y dos eagles, el -7 de Rahm, a falta de tres hoyos, le coloca en la segunda posición (-15), empatado con otro norteamericano, Patrick Cantlay, a solo un golpe del «gran pegador».

Porque si DeChambeau se distingue por su pegada, Rahm es un fajador que aguanta todo y responde a todos los golpes, sin dar un paso atrás.

Claro que, como escribía hace pocas líneas, el «Efecto Margarita» afecta a todos. DeChambeau, que en la primera parte de su vuelta el sábado llevaba 30 golpes, con tres birdies y un eagle, y daba la sensación de que iba a por el 59 que se le había escapado el viernes, se «ahogó» en los hoyos 12 y 13, cuando firmó un bogey y un doble bogey, tras mandar su bola al agua en los dos hoyos y hacer otro bogey en el 15. A pesar de ese bajón, su tarjeta final de 67 golpes le mantiene colíder (-21).

El «Efecto Margarita» hizo su trabajo, aunque al californiano tenía un colchón tan mullido que nadie pudo adelantarle. Ni siquiera Patrick Cantlay que, a pesar de acabar la tercera ronda con 66 golpes, solo logro empatar en cabeza al que, si continúa igual se perfila como favorito para ganar el torneo.

El top ten lo cierran (-14) Dustin Johnson y Erik Van Rooyen que empatan en esa décima posición. Y ¡cómo no! el incombustible cincuentón llamado Phil Mickelson que, aunque empezó la prueba en el puesto 70 y tenía casi imposible terminar entre los treinta primeros que pasan a la Gran Final del Tour Championship, que se disputa (2-5) septiembre, en Atlanta, no baja la guardia en ningún momento y está (-3) en el puesto 54.

UNA REVANCHA POR TODO LO ALTO

Jon Rahm, que defiende título, Tony Finau, ganador el lunes 23 en New Jersey, y Cameron Smith, segundo la pasada semana, formaban el partido estelar del BMW Championship que jugaba las dos primeras rondas en Maryland. La revancha estaba servida.

Los tres, protagonistas de partido estelar del último día del Northern Trust, son los que encabezan la clasificación de la FedEx Cup y, por lo tanto fueron las principales estrellas, durante las dos primeras rondas, de un grupo de 69 -con la ausencia de Patrick Reed, que se encuentra hospitalizado con una neumonía bilateral- que brillan todas, aunque con distintas intensidades.

Y en cuanto a la revancha, tras las dos primeras rondas, Rahm (-14) era tercero; Finau (-5) es el 26 y Cameron Smith (-4), el 38.

El torneo, segundo de los Play Offs de la FedEx Cup, reparte 9.500.000$ en premios y se disputa, como queda dicho en el Caves Valley Golf Club (par 72) de Owings Mills. Este de Maryland es un bello campo, desconocido para los profesionales del PGA Tour, que se mostró benévolo en los greenes gracias -o desgracias- al paso de Henri, el huracán que también visitó Maryland, a escasas tres horas, en coche, de Nueva York y que seguirá recibiendo con los greenes blandos, las bolas de los jugadores, ya que las lluvias no se han marchado de la zona.

LA IMPORTANCIA DE ESTAR ARRIBA

La primera ronda del BMW Championship que se disputa en el Caves Valley G.C. de Maryland, no deparó ninguna sorpresa a los aficionados españoles. Jon Rahm, tercero la semana pasada en New Jersey, a punto de victoria, volvía a estar en cabeza en el torneo siguiente, es decir en este segundo Play Off de la FedEx Cup, donde a las primeras de cambio, era colíder (-8) esta vez empatado con el norteamericano Sam Burns, que no para de crecer en el Circuito norteamericano, y Rory McIlroy, que intenta dejar en el pasado los fantasmas que persiguen a su swing.

Pero lo importante -al margen de ganar, lo que no se puede hacer siempre, y menos en golf- es que el español, el vasco de Barrika, siempre está ahí arriba, Y eso en golf, la regularidad y mantenerse entre los primeros siempre -o casi- es fundamental.

Y algo más interesante todavía: siempre los acompañantes de Rahm en la cabeza de la tabla son disintos, sean cuales sean las caractertísticas de los campos en los que juegan.Y eso es lo que más dice en favor del vasco. Y para muestra, basta un botón: tras la primera jornada los acompañantes de Rahm en la cabeza eran Sam Burns y Rory McIlroy y, tras la segunda, Rahm sigue arriba mientras el norteamericano (-11) es sexto y el norirlandés (-10), octavo.

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