Torneos

Sergio García (-8) y Rafa Cabrera (-2), muy lejos de Cameron Champ, ganador (-15) del 3M Open

Ver leaderboard del 3M Open

El californiano Cameron Champ, nacido en Sacramento hace 26 años, fue el ganador del 3M Open, en el TPC Twin Cities (par 71), en la localidad de Blaine, en Minessota, situado al norte de Minneapolis, la capital del estado. Con cuatro vueltas de 69, 67, 67 y 66, el norteamericano acabó (-15) con dos golpes de ventaja sobre sus tres inmediatos perseguidores: el venezolano Jhonattan Vegas y los sudafricanos Charl Schwartzel y Louis Oosthuizen, que lleva camino de convertirse en el Poulidor del golf -recordarán los lectores más veteranos al ciclista francés que acaparó segundos puestos durante su carrera profesional-.

Para el californiano, la última jornada, el domingo 25 de julio, resultó ser una pesadilla. Hasta el hoyo 14 iba como un tiro, con cuatro birdies y ni un solo bogey; pero a partir del 15 empezó a sentirse mareado y sin fuerzas, y estuvo a punto de abandonar. Los oficiales del torneo le dieron una bebida isotónica que fue un antídoto contra todos sus males, quizás provocados por el calor y, también por la ansiedad de encontrarse tan cerca de la victoria.

El caso es que salvó el par del 15 como pudo e hizo birdie en el 16, para llegar a los dos últimos hoyos con dos golpes de ventaja, con los que finalizó el torneo, a pesar de una mala salida en el 18, compensada con un approach desde 115 metros con el que consiguió el par y la victoria definitiva.

Champ, que estudió en la Universidad de Texas, ha logrado con esta de Minnesota, su tercera victoria en el PGA Tour, casi dos años después de la lograda en el Safeway Open, el 25 de septiembre del 2019; el norteamericano, que es de los pocos jugadores que ha logrado tres victorias antes de los 27 años, llevaba cuatro cortes fallados -y una retirada- en los últimos cinco torneos; tras el Rocket Mortgage Classic de Detroit, a primeros de julio, se replanteó tanto su vida profesional como la personal: «Tuve que dar un paso atrás y darme cuenta de verdad de quién quiero ser, no tanto en el campo sino fuera… Necesito encontrar la forma de equilibrar el golf y la vida».

Y dicho y hecho. Al menos el equilibrio en el campo de golf -mareos aparte- parece haberlo conseguido.

SERGIO Y RAFA, MUY LEJOS DE LA CABEZA

Los dos españoles participantes -que renunciaron a acudir a Tokio por «motivos personales» -ver más información bajo estas líneas- terminaron muy lejos de la cabeza. Sergio García (-8) terminó en el puesto 25 y Rafa Cabrera (-2), en el 58, de los 72 jugadores que pasaron el corte, establecido en -2.

Tanto el castellonense como el canario parecen llevar «caminos paralelos» aunque bien distintos, en este final de temporada en el PGA Tour. Si el canario empieza bien los torneos, pero los termina muy mal, el de Borriol hace precisamente lo contrario. García (70, 70, 69 y 67) se va creciendo a medida que transcurren los días, aunque en este caso pasó el corte (-2) por los pelos.

Por el contrario, Cabrera (69, 68, 71 y 74) suele empezar bien las pruebas, pero cuando llega el fin de semana, aunque haya pasado el corte con holgura, como en esta ocasión, se juego desaparece durante el fin de semana.

RAFA NO TERMINA DE ARRANCAR

Rafa abrió el 3M Open, en el TPC Twin Cities (par 71), en la localidad de Blaine, en Minessota, a las 06.30 de la mañana del jueves 22 de julio y lo hizo acompañado de dos norteamericanos, Tom Hoge y J.J. Spaun.

El español acabó la primera jornada con una tarjeta de 69 golpes, para un acumulado de dos bajo el par del campo y situarse en el puesto 38. Pero este resultado que, en principio, parece bueno, merece un análisis para comprender el por qué de la mala situación de Cabrera, esta temporada en el PGA Tour, donde ocupa el puesto 166 del ranking FedEx y tiene muy complicado renovar su Tarjeta para el próximo año.

Cabrera empezaba su vuelta mañanera, con birdies en los dos primeros hoyos, con dos soberbios putts de, al menos, nueve metros; tan bueno fue el arranque del torneo que acabó la primera vuelta con treinta golpes y, en el hoyo 11 era líder con seis golpes bajo el par del campo.

Sin embargo, como le suele ocurrir a lo largo de la temoporada, los fantasmas se le aparecieron al canario y tras un bogey en el hoyo 11, tras el birdie del 10, y un doble bogey en el 14, con baño de bola incluido, y un bogey en el 16, llegó a la oficina del torneo con una tarjeta de 30 y 39 golpes, para un total de 69 y un acumulado de -2.

En la segunda jornada, el viernes 23, Cabrera volvió a ganarle al campo, en esta ocasión con un 68 (-3) que acumulado a su resultado del jueves le dejó (-5) ermpatado en el puesto 26, a cinco golpes de los colíderes, el canadiense Adam Hadwin y el norteamericano Ryan Armour, que empatan (-10) en cabeza.

Pero en la tercera jornada, el sábado 24, el canario se quedó estancado en el par del campo (71) y descendió 13 puestos, hasta el 39, con los mismos -5 golpes acumulados del día anterior. Y lo tuvo peor en la cuarta, con una tarjeta de 74 golpes y una caída brutal en la clasificación, hasta el puesto 52, como queda dicho. El problema es que en el ranking FedEx perdió otra posición y es el 166 de la lista, con pocas posibilidades de lograr una Tarjeta para la próxima temporad.

SERGIO GARCÍA (-8) A SIETE GOLPES DE LA CABEZA

En cuanto a Sergio García (-5), tampoco ha sido protagonista esta semana: con dos vueltas de 70 golpes y un acumulado de -2, pasó el corte junto a la veintena de jugadores, entre los que se encontraban Bubba Watson y Patrick Reed, que empataban en el puesto 54 con la que se cerró la clasificación de cara al fin de semana.

En la tercera ronda, García añadió una tarjeta de 69 golpes a las dos de 70 firmadas en las dos primeras rondas, pero ese resultado no le sirvió de mucho, ya que solo subió del puesto 54 al 43, con ese acumulado de -4, a ocho golpes del líder. Mejor le fue en la cuarta ronda, donde sus 67 golpes le sirvieron para auparse hasta el definitivo puesto 25, aunque a siete golpes del ganador.

Dustin Johnson, gran favorito del torneo, no pasó el corte, establecido en -2 y que superaron 72 jugadors. Para Jon Rahm, disgustado por su positivo en Japón, sí es buena noticia la ausencia de Johnson en el fin de semana de Minnesota, ya que no puede recuperar el liderato mundial, en poder del vasco.

TOKIO, NO, MINNESOTA SÍ

Aunque podrían estar en Tokio representando a España en los JJ.OO. Rafa Cabrera prefirió jugar esta semana (22 – 25 julio) el 3M Open que se disputa en en el estado norteameriano de Minnesota

Los motivos personales aducidos por el canario para no viajar a la capital de Japón -una vez que Sergio García se hubiera descartado como compañero de Jon Rahm, tienen mucho que ver con su situación en el ranking de la FedEx Cup, ya que Cabrera necesita no buenos resultados, buenísimos, para poder tener la Tarjeta del PGA Tour para la próxima temporada.

Lo de García es otro cantar y sus «motivos personales» no se deben a su situación en la FedEx Cup, ya que está en el puesto 38 y su presencia en los dos primeros torneos del play off está prácticamente asegurada, sino a una decisión no aclarada, pero a la que está en su perfecto derecho.

En el caso de Cabrera, el canario lo tiene muy difícil y solo le valdría ganar, o quizás terminar en posiciones de top ten para poder conseguir su objetivo, ya que este 3M Open es uno de los últimos torneo de la temporada 20/21, y solo quedan otras dos pruebas en el calendario del PGA Tour, antes de los tres torneos del Play Off de la FedEx Cup.

Tras este 3M se juega en California, el Barracuda Championship, torneo coetáneo (5-8 agosto) con el WGC de Memphis, y el último torneo regular, el Wyndham Championship, que se disputa (12-15 agosto) en Carolina del Norte.

LA ALTERNATIVA A LOS JJ.OO.

A pesar de lo cerca que nos queda The Open, donde han participado los mejores del mundo, a esta prueba, que «solo» reparte 6.600.000$, acudieron muchos de los que han renunciado a los JJ.OO o los que se han quedado fuera. Por ejemplo, el partido estelar en el TPC Twin Cities, lo formaron Dustin Johnson, Bubba Watson y Louis Oosthuizen. Casi nadie al aparato, aunque solo el sudafricano diera la talla al final.

Comentar