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Paul Mc Ginley y Tom Watson se reunieron en la cuna del golf para hablar de la Ryder Cup 2014 de Gleneagles, en Escocia

 

(En la imagen, Mc Ginley y Watson, en Edimburgo. Foto: Getty Images, cedida por el European Tour).

 

Los capitanes de los equipos de Europa y Estados Unidos para la Ryder Cup 2014, Paul Mc Ginley y Tom Watson  visitaron la ciudad de Edimburgo, cercana a Gleaneagles Hotel, en uno de cuyos campos, se jugará la Ryder Cup 2014 el próximo mes de septiembre.

 

Una conferencia fue el acto final de dos días de actividades, en la última semana de septiembre, que se iniciaron con un desayuno en el castillo de Edimburgo, al que acudió el Primer Ministro escocés, y con un recorrido en el tren de vapor construido en 1927, el año de la primera Ryder Cup, conducido por un soldado de la guardia escocesa

 

En Gleneagles, los capitanes jugaron al golf con 16 jóvenes, visitaron la Escuela de la Comunidad de Auchterarder, localidad donde se encuentra Gleneagles Hotel y asistieron por la noche a un acto de comunicación en el Perth Concert Hall..

 

 

TIGER VERSUS POULTER

 

 Cuando se le preguntó acerca de lo que Tiger Woods aporta al equipo Tom Watson explicó a los periodistas que “tener a Tiger Woods a su lado era tener probablemente, al mejor jugador del mundo de su lado, como cuando lo habáia hecho con Jack Nicklaus”

 

McGinley, por su parte, aseguró que él también tiene a Ian Poulter, que es un talismán para el equipo europeo.

La realidad es que la diferencia entre los dos equipos es muy poca: medio punto o un punto a lo máximo.

McGinley, que no reclama para su conjunto el hecho de ser favorito aseguró: «el margen entre los dos equipos es muy pequeño. Hemos tenido suerte en los momentos más oportunos de las dos últimas ediciones, al margen de que ha habido un gran corazón detrás de cada jugador”.

 

Watson considera que el equipo de EE.UU. es el que está obligado a ganar para recuperar la Ryder Cup: tenemos un torneo fuera de casa y el equipo local tiene ventaja desde el punto de vista del público y del campo. Pero si tienes la suerte de ser capitán de un equipo como el mío, no tengo que preocuparme en absoluto. Quiero que mi equipo tenga el corazón puesto en el torneo y mi único problema será la forma de mis jugadores, si están jugando bien o no”

 

 

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