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DeChambeau (-11) ganó el Arnold Palmer, en Florida. Westwood (-10), segundo; Jordan Spieth (-6), cuarto.


(En la imagen, Bryson DeChambeau; bajo estas líneas, Jordan Spieth, en el hoyo 18 de Bay Hill, con los espectadores que han vuelto al campo en el Arnold Palmer Invitational, y con la carpa de hospitalidad al fondo, también con público. Más abajo, Arnold Palmer -The King-, considerado como uno de los tres mejores jugadores -ya en la historia- de todos los tiempos, junto a Jack Nicklaus y Gary Player).

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Bryson DeChambeau (67, 71, 68 y 71) con un acumulado de -11 fue el ganador del Arnold Palmer Invitational, con un golpe de ventaja sobre Lee Westwood. A falta de una jornada, el inglés (69, 71, 65 y 73) era líder (-11) en Bay Hill (par 72), en Orlando, Florida con 5.000 espectadores aplaudiendo la segunda juventud del inglés.

A sus 47 años, Westwood, al que hace de caddie su mujer, y a veces su hijo, vive una segunda juventud, aunque no pudo lograr la victoria ante el empuje del bombardero norteamericano, Bryson DeChambeau.

Tercero (-8) fue el canadiense, Corie Conners que durante todo el torneo ha tenido opciones de victoria, aunque sus dos golpes sobre el par de la última ronda le alejaron de la victoria.

EL GRAN BOMBARDERO

DeChambeau protagonizó El Gran Espectáculo del Driver en el hoyo 6, al pegar un golpe de salida de 330 metros, en el hoyo 6, un par 5 de 480 metros, con un lago enorme entre el tee y el green que obliga, a la mayoría de los jugadores a llegar de tres al hoyo, y que, en el caso de Bryson no es obstáculo para su gran pegada.

Aunque en las dos primeras rondas, jueves y viernes, el jugador nacido en Modesto -¿quién lo iba a decir?- en California, se conformó con jugar una madera de salida para llegar a la calle sobrevolando el lago pero de forma más conservadora, con un golpe de 200 metros, el sábado y el domingo arriesgó con el driver y, en las dos ocasiones, con un golpe de 330 metros, dejó la bola a 65 metros del hoyo.

En realidad, la decisión de acercarse al green con toda la potencia de su driver la tomó DeChambeau tras firmar un par en el hoyo 6 jugando conservador; así, tras el birdie de la primera jornada y el par de la segunda, decidió ir a por todas y, aunque no pudo conseguir el eagle, al menos, el birdie le sirvió ¿para ganar? o al menos para mantenerse líder hasta lograr la victoria.

Claro que no fue el único en usar el atajo, ya que Rorie McIlroy también hizo lo propio en la tercera jornada, aunque su drive «solo» alcanzó 320 metros. En todo caso, el norirlandés firmó un cuatro el sábado; sin embargo, el domingo su «hazaña» se hundió como su bola de salida que se mojó en el lago y provocó un siete en la tarjeta de McIlory, que le relegó al final (-3) hasta la décima posición.

De todos modos, como no es fuerza todo lo que reluce, y aunque «el driver da la gloria», al final es el putt «el que da la victoria» y tanto riesgo por muy espectacular que sea, no es sinónimo de triunfo, aunque en esta ocasión DeChambeau sumara un nuevo trofeo a su vitrina, cada vez más grande, como su propio cuerpo

JORDAN, EL MAGNÍFICO

Los aficionados le estábamos esperando desde hace tiempo; aunque no gana desde el Open Championship de 2017, Jordan, el magnífico, ha vuelto… y, aunque no termina de rematar con una victoria, su permanencia en el top ten en sus últimas actuaciones dejan abierta la puerta. Con cuatro vueltas de 70, 69, 68 y 75, Spieth, «el deseado», que no jugó la pasada semana, se paseó por las calles de Bay Hill en solitario -y nunca mejor dicho porque Justin Rose, su compañero en la tercera vuelta, le dejó solo después de cuatro hoyos, al retirarse por problemas en la espalda. Pero hasta llegar ahí, Spieth ya había hecho un birdie en el primer hoyo, un hoyo en uno -sin premio de coche- en el 2 y varios putts de larga distancia que dejaron atónitos a los espectadores del torneo.

Sin embargo, aunque siguió con birdies en los hoyos 7, 10 y 12, su Némesis, los putts de metro y medio a tres, se cobraron sendos bogeys en los hoyos 14 y 17 con lo que acabó cuarto (-9), a solo dos golpes del líder, y a uno de DeChabeay y Conners.

Pero todo eso se quedó en agua de borrajas porque sus 75 golpes (+3) del domingo le dejaron en esa misma cuarta posición y a sus muchos fans con la miel en los labios, sobre todo porque su tarjeta se quebró al final, en los hoyos 15, 17 y 18… con tres bogeys forzados por esos putts de entre metro y medio y tres metros que tienen al jugador sin una victoria desde hace cuatro años.

UN CANADIENSE EN LA TIERRA DEL REY

Tras la segunda jornada, Corey Conners (-9) lideraba el Arnold Palmer Invitational. El canadiense, de 29 años, con una victoria en el PGA Tour, en el Valero Texas Open de 2019, era el también inesperado líder, con un golpe de ventaja sobre otro jugador que no suele estar en las alturas, el escocés Martin Laird (-8).

Conners (-10), aunque solo acabó el sábado con un golpe bajo el par del campo, mantiene todas sus posibiliades de victoria, ya que está a solo un golpe de Westwood.

SIN ESPAÑOLES EN BAY HILL

No hay ningún español en el tee de salida del Bay Hill Club & Lodge (par 72). Tampoco están Dustin Johnson y Justin Thomas, con lo que los tres primeros del ranking mundial -Jon Rahm es el número 2- faltarán a la cita de uno de los más grandes golfistas de todos los tiempos, fallecido en 2016, recién cumplidos los 87 años.

Rahm, Sergio y Cabrera, que no tuvieron una actuación brillante la pasada semana en el WGC Workday, descansan, a la espera de nuevos retos, que llegarán de inmediato.

La última semana de febrero y las tres primeras de marzo, en el estado de Florida, están marcadas en el calendario del PGA Tour con letras de oro. Si el final de febrero acabó con la victoria de Colin Morikawa en el WGC Workday, disputado en The Concession, en la localidad de Bradenton, donde se repartía un total de 10.500.000$, la primera semana de marzo comienza (4-7) con el Arnold Palmer Invitational, dotado con 9.300.000$, que lleva a los jugadores hasta la famosa localidad de Orlando, conocida por ser la sede de Disney World y, por haber acogido en su «burbuja anti pandemia» las finales de la NBA 2020.

Pero, sobre todo para los aficionados mal golf, Orlando es un lugar magnífico para practicar este deporte. Esta semana se disputa el Arnold Palmer Invitational, pero las dos siguientes continúa el Swing de Florida, con The Players (11-14), en Ponte Vedra Beach, considerado el Quinto Grande, con 15.000.000$ en premios, y la siguiente, The Honda Classic, que se juega (18-21) en Palm Beach Gardens, y del que pudiera decirse, con cierta sorna, que es un «torneo menor» ya que «solo» reparte 7.000.000$ en premios.

EL EUROPEAN TOUR

Para los amantes de las comparaciones, es fácil hacer leña de un árbol caído, en este caso, el European Tour, que en los tres meses de este año 2021, solo ha tenido en su calendario tres pruebas -ya se que el WGC Work Day se considera un torneo que comparte el PGA Tour con el Circuito Europeo, pero eso son solo artificios contables- y desde el 7 de febrero hasta el próximo 11 de marzo, los jugadores del European Tour descansan a la espera de mejores tiempos.

Y menos mal que existen los Emiratos Árabes y Arabia Saudí, porque si no hubiera sido por esos países, el Circuito Europeo no empezaría hasta mediados de marzo… y, para más inri, las pruebas del European Tour solo llegarán al suelo del Viejo Continente a mediados de abril… y eso gracias a los dos torneos que se disputarán en las Islas Canarias -Vieja tierra europea, al fin, aunque sea isleña y no continental, y en Portugal.

LA REMONTADA DE TYRRELL HATTON

Las ausencias de los cinco primeros jugadores del ranking mundial, a las citadas de Johnson, Rahm y Thomas, hay que añadir las de Morikawa, ganador la pasada semana en el WGC Workday y Xander Schauffele, con lo que Tyrrell Hatton, ganador a principios de año en Abbu Dhabi y defensor del título, era la figura a batir en esta prueba a la que no debería faltar ninguno de los mejores, salvo causa mayor.

Sin embargo, el inglés que es el sexto del mundo y el primero en el ranking de los jugadores que participaron en este homenaje anual a Arnold Palmer***, no empezó nada bien y con +5 ocupa el puesto 107, de 122 jugadores en liza, ya que uno, el coreano Si Woo Kim, que lo juega todo, se retiró. Sin embargo, haciendo honor a su consistencia en el campo y a no bajar los brazos, no solo pasó el corte (77, 67, 66 y 77), sino que salió el domingo con posibilidades de terminar en el top ten, cuando menos.

Pero, aunque Hatton intentó demostrar una vez más que no suele rendirse y a sus 77 golpes de la primera jornada, sumó un 67 -¡¡¡diez golpes menos!!!- en la segunda ronda y se colocó, al par, en el puesto 38, tras pasar el corte, establecido en +2 y que superaron 73 jugadores. En la tercera, con 6 bajo par, ascendió hasta el puesto decimoprimero; pero el domingo llegó «el tío Paco con la rebaja» y el inglés se volvió a cascar otro 77, lo que le hizo descender diez puestos y terminar (-1), en el puesto 21.

***ARNOLD PALMER

Conocido como The King, Arnold Palmer está considerado como uno de los mejores golfistas de la historia. Formó parte del llamado Big Three (Los Tres Grandes), junto con Jack Nicklaus y Gary Player. Es el único fallecido de los tres, a los 87 años (1919-2016), que contribuyeron a popularizar el golf en todo el mundo, antes de la «era Tiger».

Ganó siete mayors: el Masters de Augusta, de 1958, 1960, 1962 y 1964 (el primero en ganar cuatro veces), el US Open, en 1960, y The Open, en 1961 y 62. Además logró diez segundos puestos, 26 top 5 y 38 top 10 en otros tantos Majors.

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