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Miguel Ángel Jiménez y Sussane Styblo se casaron… en Torremolinos

 

 

 

Finalmente la pareja decidió que en Viena hace mucho frío y que en Torremolinos, en mayo, se está mucho mejor de temperatura. Miguel Ángel Jiménez, a sus 50 años, y su segunda mujer, la economista austríaca Sussane Styblo, de 39 años, se casaron, por la tarde, el sábado 3 de mayo, en Torremolinos y eligieron el hoyo 7 del campo público de pares tres, que lleva su nombre, en la citada localidad de la Costa del Sol.

 

La novia, que iba de blanco con un vestido que lucía un escote, de los llamados palabra de honor, es decir, sin hombreras, llegó al campo de golf en un Rolls Royce negro, de colección, y allí, a pie de Green, bajo una pérgola situada en el hoyo 7, que es una réplica exacta del hoyo 12, par tres, de Augusta, esperaba el novio con la mejor de sus sonrisas. A la fiesta acudieron algunos de los jugadores amigos del Pisha: Chema Olazábal, José Manuel Lara, Alejandro Cañizares… y otros que excusaron su ausencia por motivos profesionales, ya que esa semana se jugaban torneos en distintos puntos del planeta. También asistieron conocidos golfistas amateurs, tanto del mundo del toro, como Pepín Liria, como de otros deportes.

 

Unos 250 invitados asistieron a la ceremonia, celebrada al aire libre y bajo un espléndido día primaveral. Esta es la segunda boda para Jiménez, como se encargó de recalcar él mismo, ante las noticias de que era su tercera ceremonia matrimonial. Jiménez se casó primero con Montserrat Bravo con la que convivió muchos años y de la que tuvo dos hijos, Miguel Ángel, que estudia en los Estados Unidos y Víctor. Luego se unió con Marian Jiménez, con la que no estuvo demasiado tiempo, y con la que no llegó a casarse,  y ahora repite boda con Susanne, a la que presentó en sociedad durante la última Ryder en Medinah, en la que él era vicecapitán.

 

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La ceremonia civil fue celebrada por el alcalde de Torremolinos, Pedro Fernández, que se dirigió a los presentes en castellano y alemán, mientras sonaban los acordes de un terceto de cuerda. Una amiga de la novia y uno de los hijos de Jiménez actuaron como padrinos del enlace.

Al término de la ceremonia disfrutaron de una copa en el mismo campo de golf, antes de pasar a la cena en el restaurante Palo Verde, del municipio de Churriana, pueblo natal de Jiménez y donde reside la pareja.

 

El golfista malagueño dijo unas palabras a los invitados, a los que agradeció su presencia en el «día más importante de nuestra vida». La noche anterior sus amigos le dieron una despedida de soltero en la que Pepín Liria le regaló el último traje de luces que utilizó antes de su retirada de los ruedos.

El malagueño recibió el 25 de abril fue distinguido con la Medalla de Oro de la provincia, como reconocimiento a su labor deportiva y a su trayectoria. Jiménez aseguró estar «lleno de orgullo» por el galardón que le ha otorgado Málaga, una tierra «que me lo ha dado todo y a la que trato de devolverle parte de todo esto que recibo».

 

UNA BODA ANUNCIADA

 

El Pisha, que está feliz con su debut triunfal en el Champions Tour, aunque para jugar el torneo en el que debutaba y terminó ganando, tuviera que cambiar de planes. El Pisha tenía pensado  tomarse un mes de descanso después del Masters, para entre otras cosas, casarse en terceras nupcias.

 

En los pares cortos de Augusta, Susanne le hizo de caddie, vestida con el mono blanco obligatorio para los caddies en el Masters; además también se les vio juntos en el buggie del capitán de la Eurasia Cup, celebrada recientemente. Y ahora, en los pares cortos de Torremolinos, junto al hoyo que recuerda uno de los más famosos del Augusta National, la pareja se ha dado el sí.

 

Respecto al cambio de planes que supuso jugar en Georgia el Champions Tour, lo único que perdió el malagueño fueron unos cuantos días por delante de la boda. Ahora a la pareja le quedan unos días hasta que el malagueño acuda a Gerona para disputar el Open de España que comienza el 15 de mayo.

 

LLEGAR Y BESAR EL SANTO

 

«Ha sido llegar y besar el santo», ha dicho Jiménez al terminar victorioso el torneo que ha ganado en Georgia, en su debut en el Champions Tour. Naturalmente no se refería a su novia, con la que ya tenía la boda apalabrada, sino por el éxito obtenido nada más llegar al Champions Touir. Eso sí tendrá ahora que pensárselo mucho porque, aunque esta temporada pretende clasificarse para la Ryder «lo que me haría muchísima ilusión» por lo que tendrá que jugar en Europa y en los grandes torneos del Circuito americano para los que se clasifique.

 

CON LOS BRAZOS ABIERTOS

 

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El Champions Tour es un circuito muy apetecible, no solo en lo económico, sino por lo cómodo y agradable que supone jugar solo tres días y con compañeros que te acogen con los brazos abiertos.“Este triunfo -dijo Jiménez, significa muchísimo y me ha servido para darme cuenta de que tengo futuro en el Champions Tour, aunque… ¡espérenme todavía unos cuantos años! La verdad es que todos me han recibido muy bien y me han dado la bienvenida.

Pero es posible que el Pisha tenga que dedicarle más tiempo al Tour de los «viejos rockeros» porque su aparición en el Champions Tour superó la audiencia normal de estos torneos de seniors, en un 77%, más o menos en unas cuatrocientos mil espectadores más.

Precisamente, sus compañeros en el torneo no pararon de elogiar el juego del Pisha: Steve Pate, que acabó quinto (-7), aseguraba: “me encanta verle jugar. Me alegro de que venga a jugar el Champions Tour.”   Kenny Perry, que fue octavo (-6), afirmó: “nunca pensé que lo haría tan bien el día de su debut. Esta gira es mucho más relajada, el ambiente es muy diferente. No sabía lo que iba a hacer en la primera jornada, pero honradamente, no creía que hiciera 65 golpes. Y menos que ganara de principio a fin. Es increíble, un gran jugador y muy divertido de ver. Siempre me da puros para mi padre, los puros más grandes que he visto en mi vida”.

 

…Y ENTRE GRANDES JUGADORES

 

Lo más importante, al margen del triunfo, es que Jiménez no lo ha conseguido dándose un paseo. «Estoy feliz, contentísimo y muy satisfecho, dijo el Pisha, no sólo por haber ganado el torneo en Georgia, sino por cómo he jugado estas dos semanas. Le estoy pegando muy bien a la pelota, estoy jugando de escándalo. Y concluyó; pero no me lo han puesto fácil, no hay más que ver la clasificación: Bernardo (Bernhard Langer), Jay Haas, Fred Couples…, rodeado de chaquetas verdes y grandes campeones…

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