Torneos

La cagaste, Burt (Pablo) Lancaster: Martín tiró el Portugal Masters en los cinco últimos hoyos. Richard Green (-18) ganó desde la casa club

Pues sí, Pablo, para qué decirlo de otra manera, “la cagaste, Burt Lancaster”. Podría haber sido “no te enrolles, Charles Boyer” o cualquier otra frase acuñada sobre la base de las actividades de alguna de las estrellas de Hollywood, pero después de tu segunda vuelta en el Oceánico Victoria, donde el domingo 17 de octubre terminó el Portugal Masters que has tenido al alcance de la mano, solo se te puede decir: “la cagaste, Pablo Martín”.
Y no hago sino parafrasear a los “Hombres G” de David Summers, que fueron los que titularon así, “La cagaste, Burt Lancaster”, su segundo disco, en 1986, que fue el más vendido de toda su carrera artística. Precisamente, 1986, fue el año que tú naciste y mira por donde, has ido a imitar a “Dardo”, el protagonista de “El halcón y la flecha” -que debió hacerse de vientre en otra película, porque en aquella era un héroe medieval-,  una película de aventuras de las de antes, 24 años después de la aparición del disco.
Ha sido una pena, pero así ha sido. Y eso, dicho con todo el cariño del mundo, porque ganar no es nada fácil y el miedo a la gloria es aún peor que el desasosiego que produce la derrota. Porque se pierde más que se gana, y a perder se termina uno acostumbrando, pero ganar es tan difícil, que ni Tiger puede presumir, y menos ahora, de ganar siempre, o casi.
Hasta el hoyo siete del Portugal Masters, en un domingo de octubre con sol que parecía de verano, tuviste ganado el Portugal Masters. Podrías fácilmente, con dos golpes menos bajo el campo, haber mantenido la leyenda que iniciaste en 2007, al ganar el Estoril Open de Portugal y convertirte en el primer amateur que ganaba un torneo del Circuito Europeo profesional, en la era moderna.
Y no ha podido ser. Tuvo que llegar el primer descalabro en el hoyo 7, con un doble bogey en un par cuatro, que te dejaba al par del campo. Vale. Seguías siendo líder. Y empezó la segunda vuelta. Y todo iba sobre ruedas, líder en la cuarta ronda, con un golpe de ventaja sobre el segundo clasificado, el australiano Richard Green, que esperaba sentado en la Casa Club, donde ya había firmado un -18 total, con una tarjeta de 65 golpes en la última jornada.
UN CAMPO DE DULCE QUE SE VOLVIÓ AGRIO
El Oceánico Victoria, campo situado en Vilamoura, en el corazón del Algarve portugués, es realmente un gran campo; sin embargo durante toda la semana del Portugal Masters no ha mostrado sus dientes, pero la última jornada ha dejado un sabor de boca agrio a alguno de los participantes, entre ellos, especialmente, a Pablo Martín Benavides.
El malagueño llegó al hoyo trece con un golpe de ventaja (-19) sobre Richard Green. En  el green del par 3, valga la inevitable redundancia, se hizo tres putts, tras fallar un segundo putt que no era difícil de embocar. Claro que todo es difícil en esas circunstancias, pero para eso hay tres millones € en premios para los jugadores.
Ahí se acabó la ventaja. Martín ya no era líder, sino que compartía la primera posición (-18) con el australiano, que seguía sentado en la Casa Club, preciosa por cierto, del Oceánico Victoria.
En el 14, un par cuatro con agua, un nuevo par, sin problemas. Y en el quince, la debacle. Un par cuatro, de los más asequibles del campo, en el que Martín jugó un segundo golpe desde calle con un hierro corto y no fue capaz de dejarla en el green. Un approach desde el rough que se quedó corto y otro bogey. Ya era segundo con -17 y Green, Richard, seguía sentado en la Casa Club.
Y viene el hoyo 16, un par tres nada complicado para llegar a green. Y tampoco entra la bola en el terreno segado a ras. Se queda en el collarín pero hay que aprochar; pero hay mucho green para hacerla rodar. Y se queda corto, cortísimo, otro bogey. Ahora ya es segundo, empatado (-16) con otros cuatro jugadores, pero ya está a dos golpes del australiano, que se ha ido al campo de prácticas para hacer que se entrena un poco, aunque lo que está es pendiente de lo que hace, o no hace, Martín.
Y llega el 17, un par cinco con mucha agua. Martín se la juega con el driver y la deja en medio de la calle. Bien. Una madera de segundo golpe. Se la vuelve a jugar y le sale. Entra en el green casi rozando el agua y la deja para eagle. Es lo que todos estábamos esperando. Pero falla el putt de unos cuatro metros, aunque con el birdie recupera el -17 y la segunda posición. Algo es algo. Green sigue en el campo de prácticas, aunque con desgana.
EN EL HOYO 18, EL AGUA ACABA CON TODAS SUS POSIBILIDADES
Queda el complicado hoyo 18. Pablo Martín se la vuelve a jugar con el driver. Y se lo lleva a la izquierda donde lo que hay es… agua. ¡Se acabó! y ya peligra hasta la segunda plaza. En el último hoyo, donde sus compañeros le esperaban para echarle al agua a él, una vez coronado campeón, resulta que la única que se mojó fue su bola.
Richard Green, como quien no quiere la cosa, hace como que no se entera y sigue en el campo de prácticas, aunque ya no pega ni golpe. Enseguida, sin esperar a que termine el hoyo, todos, organizadores incluidos, le van a felicitar. ¡Mal hecho! Un respeto para el jugador que todavía está en el campo, aunque ya solo un milagro -y posiblemente ni eso-, podría hacerle recuperar el golf perdido.
Total, con un doble bogey, el malagueño no es ni segundo, sino que termina en la sexta posición (-15), con cuatro tarjetas de 67, 68, 63 y ¡75!, empatado con David Dixon y Peter Lawrie, y pierde una gran oportunidad para meterse entre los sesenta primeros de La Carrera hacia Dubai. Ha ganado 90.000 € y ha perdido 410.000 € que es la suma hasta el medio millón de euros que se ha llevado Richard Green (-18), sentado en la Casa Club. Y es que, conociendo la trayectoria del australiano, si las cosas hubieran sido al revés, al que habría que haberle cantado la frase de los “Hombres G”, hubiera sido a él.
Y colorín colorado, este cuento ha acabado con un final poco feliz para Pablo Martín. Lo que hay que hacer ahora es seguir aprendiendo de las enseñanzas que nos dejan las derrotas. Hay que levantar la cabeza, jugar con más alegría y no llevar el sufrimiento marcado en la cara durante las cuatro o cinco horas de partido. Así es imposible ganar. Pero Pablo Martín no solo ha ganado ya en Portugal como amateur, sino que esta misma temporada ha sido el primer español en ganar un título, en el primer torneo del año 2010, aunque se jugó en diciembre de 2009, el Alfred Dunhill Championship, en Sudáfrica.
¡No vale llorar! Así es el deporte: unas veces se gana y otras se pierde, se pierde, se pierde… Por eso no han sido afortunadas las declaraciones del jugador malagueño al terminar el torneo: "me avergüenzo de mí mismo". Y no es eso, no es eso. En lugar de avergonzarse, porque no tiene ningún motivo para ello, deberá pensar en el siguiente compromiso que está ahí mismo.
¡Hay que levantarse y volverlo a intentar esta misma semana, del 21 al 24 de octubre, en el Castelló Masters. EL QUE RESISTE, GANA. Es una frase que repetía mucho Camilo José Cela, pero que no es de su cosecha. Ya figuraba en el blasón de la familia de Sir Arthur Conan Doyle, el escritor inglés creador de Sherlok Holmes.
GONZALO FERNÁNDEZ CASTAÑO, EN SEGUNDA POSICIÓN
La segunda posición, afortunadamente, dotada con 199.582 €, ha sido para un español, Gonzalo Fernández Castaño (-16), empatado con Francesco Molinari, Robert Karlsson y Joost Luiten.
Otro español que ha terminado en el top ten, ha sido Nacho Garrido, noveno (-14), empatado con otro puñado de jugadores.
EL RESTO DE LOS ESPAÑOLES
Eliminados Lara y Cañizares que no pasaron el corte, los españoles restantes quedaron: el 22, Pablo Larrazábal (-12); el 36, Jiménez (-10); el 41, Cabrera (-9) y el 57 (-5) un Álvaro Quirós que no ha sabido aprovechar la franqueza de las calles del Oceánico Victoria.
LA RYDER 2018
Cuidadín, cuidadín con Portugal, que se ha volcado en este Portugal Masters para promocionar la candidatura de nuestros vecinos portugueses a la Ryder Cup 2018. Hasta el primer ministro luso, José Socrates, ha estado en la entrega de premios y se ha fotografiado con el ganador y con todo aquel que podría ser de ayuda para su compromiso con la Ryder Cup.
Y el presidente Sócrates no es nada sospechoso, porque pertenece al PSP, el Partido Socialista Portugués apoyado por nuestros vecinos del Oeste con la mayoría absoluta.
¿Dónde estaba Zapatero durante los muchos actos que se celebraron en el Madrid Masters en apoyo de la candidatura de Tres Cantos a la Ryder Cup 2018?
¿Qué razones de agenda le van a impedir acudir al Andalucía Masters en Valderrama, si es que allí se hace algo a favor de la Ryder de Madrid, como han hecho en el Algarve, a favor del Alentejo donde se quieren llevar la Ryder los portugueses?
Como siempre, preguntas a las que los políticos no contestan… porque no saben.

Crónica de la tercera jornada 

El Oceanico Victoria, campo situado en Vilamoura, en el corazón del Algarve portugués, es realmente un gran campo; sin embargo durante esta semana no ha mostrado sus dientes a los participantes en el Portugal Masters que, dotado con 3.000.000 €, finaliza el domingo 17 de octubre.
El campo está de dulce, como les gusta a los jugadores y las condiciones de todo tipo, son excelentes para jugar. De ahí que el danés Jeppe Huldahl haya firmado una tarjeta, en la tercera jornada de 61 golpes, -11 bajo del par 72 del campo. Pero si para Jeppe ha sido la gloria del día, para Pablo, sí, Pablo Martín, ha sido la victoria en la clasificación general, aunque sea de forma momentánea.
El malagueño, que ya ha hecho historia en Portugal, al ser el primer jugador amateur que ha ganado un torneo del Circuito Europeo de Profesionales, en la era moderna, terminó la jornada con 9 golpes bajo par y con tres tarjetas magníficas (67, 68 y 63), para -18 al total, ocupa la primera posición.
Y lo más importante es que saldrá el domingo con tres golpes de ventaja sobre sus tres inmediatos seguidores: el citado Jeppe Huldhal, Oliver Wilson y Mikko Ilonen (-15)
En el top ten se ha colado también Gonzalo Fernández Castaño (70, 66 y 68) con -12, en décima posición. El 15 está Nacho Garrido (-11) y en el puesto 30, empatados (-9), Jiménez y Pablo Larrazábal.
Álvaro Quirós no ha sabido, o no ha podido, aprovechar las magníficas condiciones de este campo abierto, que le va muy bien a su juego y camina por la posición 49 (-7); Rafa Cabrera es el 57 (-5)
Lara y Cañizares se quedaron el viernes fuera del corte

Crónica de la segunda jornada

El holandés Maarten Lafeber (-13) es líder del Portugal Masters, después de la segunda jornada. que se celebra el Oceánico Victoria, en el Algarve. Álñvaro Quirós, que el jueves terminó conm 67 golpes (-5), en el top ten, junto a Pablo Martín, ha pasado el corte en último lugar.el viernes firmó una tarjeta de 73 golpes, uno más del par del campo, y con -4 pasó el corte, de milagro, en la última posición.

El que se mantiene firme es el malagueño Pablo Martín (67, 68), que ha ascendido trtes posiciones y es quinto (-9), a cuatrto golpes del líder.En el puesto 11 (69 y 67) está Gonzalo Fernández Castaño (-8). Algo más atrrás, el 25, Pablo Larrazábal (-7), y en el puesto 37,empatados (-5),  Miguel Ángel Jimñenez, Rafa Cabrera y Nacho Garrido. En la posición 56,empatado con los últimos jugadores, Álvaro Quirós,como queda dicho, pasó el corfte establecido en cuatro bajo par.

Pulsar aquí para ver la clasificación del Portugal Masters

Crónica de la primera jornada.

Tres jugadores lideran, empatados (-8) el Portugal Masters que empezó el jueves 14 de octubre en el Oceánico Victoria, en el Algarve portugués. Dos suecos, Robert Karlsson, que intenta volver por sus fueros, Johan Edfors, que no para de rondar los primeros lugares de los torneos, pero que no termina de culminarlos, y el holandés Martin Lafeber, comandan la clasificación con 64 golpes, ocho bajo el par 72 del magnífico campo de Vilamoura, donde se ha celebrado una Copa del Mundo y donde el Portugal Masters se ha jugado en tres ocasiones: en 2008, con Álvaro Quirós, como ganador y en 2009, con Lee Westwood que no ha podido defender el título por sus problemas con un tobillo.
Precisamente la ausencia de Lee Westwood puede llevarle a ser el número 1 del mundo y acabar con las 281 semanas consecutivas de liderazo -623 en total- de Tiger Woods. Esto ocurrirá el 1 de noviembre, cuando el enrevesado sistema de puntuación del ranking mundial provoque el cambio de mando, ya que el número de torneos jugados incide de manera fundamental en el resultado del cociente del ranking.
Al no jugar Lee Westwood, no tendrá que dividir la puntuación por un torneo más y como Tiger no volverá a jugar hasta el 4 de noviembre, en Sanghai, en el HSBC, al menos la primera semana de noviembre, tendremos un europeo en la cabeza del ranking mundial.
Así, Westwood se convertirá en el primer europeo que llega al número 1 del golf mundial, desde que el 30 de enero de 1994 estuviera Nick Faldo en todo lo alto.
Volviendo a Portugal, es precisamente Álvaro Quirós, junto a Pablo Martín, el que está en el top ten, con -5, a solo tres golpes de la cabeza y en la octava posición.
Pablo Larrazábal es el 23 (-4); Fernández Castaño, el 37 (-3); Jiménez, el 42 (-2), empatado con Rafa Cabrera; Garrido el 67 (-1) y al par, en el puesto 82, que estaría fuera del corte del viernes, figuran José Manuel Lara y Alejandro Cañizares.
El Portugal Masters, antesala del Castelló Masters que se disputa la próxima semana (21 – 24 de octubre), en Castellón, con Sergio García de vuelta de su retiro voluntario de dos meses, es uno de los torneos mejor dotados del Circuito Europeo y reparte tres millones de € en premios.

Pulsar aquí para ver la clasificación del Portugal Masters

No es posible comentar.