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Gran remontada de Jon Rahm (-6), quinto en el Masters. Ganó Hideki Matsuyama (-10)

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(En la imagen, bajo estas líneas, un putt de Jon Rahm en el hoyo 12 del Augusta National, durante el entrenamiento del miércoles 7 de abril).

Hideli Matsuyama (-10) ganó la edición número 85 del Masters de Augusta y logró ser el primer japonés que se pone la Chaqueta Verde y el único que ha ganado un Major.

Le costó al japonés que, al final tuvo problemas para conseguir la victoria, con solo un golpe de ventaja sobre el neorookie norteamericano Will Zalatoris y tres sobre Jordan Spieth y Xander Schauffele que empataron (-7) en tercer lugar. Matsuyama tenía cuatro golpes de ventaja sobre cuatro jugadores, al comenzar la cuarta y última ronda, el domingo 11 de abril, y era el gran favorito para ganar el Masters, pero los nueve últimos hoyos del Augusta National estuvieron a punto e jugarle una mala pasada.

GRAN REMONTADA DE JON RAHM

Jon Rahm no jugó bien en este Masters… a excepción de la última ronda, cuando ya era muy tarde para ganar, pero no para quedar entre los cinco primeros y demostrar, una vez más, que el español siempre está arriba en todos los torneos, incluidos los Grandes.

El vasco (72, 72, 72 y 66) no pudo ser más «regular» durante las tres primeras rondas, pero en la cuarta, firmó seis golpes bajo el par 72 del campo, de largo la mejor de la jornada. Con ese resultado accedió hasta la quinta plaza en solitario, hazaña que no esperaban la mayoría de los aficionados. Una vez más, tres ¡¡¡HURRAS!!! por el de Barrika; siempre no se puede ganar, pero estar ahí, con los mejores es igual que una victoria.

Chema Olazábal, por su parte, acabó (+8) en el puesto 50, de los 54 jugadores que pasaron el corte. Con sus cuatro tarjetas de 75, 71, 75 y 75, el de Fuenterrabía -así se dirigió el vasco a su ciudad natal, llamada ahora Hondarribia- se dejó por detrás a jugadores de la talla de Billy Horschel (-8), reciente ganador del WGC Match Play, a Francesco Molinari (-9) que tiene una Chaqueta Verde, Jim Herman (-10) y Adam Scott (-11).

Otros tres !!!HURRAS!!! por el gran Chema.

MATSUYAMA, ESPECTACULAR EL SÁBADO

El japonés (69, 71, 65) firmó una espectacular tarjeta de 65 golpes, la mejor de la tercera jornada, con un final brillante: eagle, birdie y birdie en los hoyos 15, 16 y 17, para acabar con par en el 18 y cuatro golpes de ventaja sobre los norteamericanos Xander Schauffele y Will Zalatoris, el australiano Marc Leishman y el inglés Justin Rose. Los cuatro empatan (-7) en la segunda posición.

Rose, que lideró las dos primeras rondas gracias a su -7 de la jornada inicial -los mismos 65 que firmó el japonés en la jornada del sábado 10- empezó la tercera vuelta con dos birdies, pero se fue apagando hasta firmar el par del campo (72) y quedarse a cuatro golpes de Matsuyama.

La tercera jornada se suspendió temporalmente debido a una fuerte tormenta y cuando se reanudó, los jugadores se encontraron con un Augusta National totalmente distinto: los greenes mucho más lentos y la bola que se quedaba en el bote o rodaba poco en la calle. El caso es que hubo a quien le vino bien el cambio a más fácil, como en el caso de Matsuyama y de Schauffele, y a quien no le benefició, como en el caso de Rose, que firmó un bogey en el 16 y acabó sin hacer ningún birdie.

El canadiense Conners es sexto (-6) y Jordan Spieth (71, 68, 72) también hizo bogey en el 16 y acabó (-5) en la séptima posición, en solitario, y con muy pocas posibiliades, por no decir ninguna, salvo milagro golfístico, de repetir el triunfo de la pasada semana en el Valero Texas Open.

RAHM, AL PAR, Y CHEMA (+5) MUY LEJOS

En el tee de salida había tres españoles al comenzar el primer Major del año: Sergio García, Jon Rahm, número 3 del mundo detrás del citado Johnson y de Justin Thomas, que le ha superado en las últimas semanas, y Chema Olazábal, invitado al convite de por vida por haberse puesto en dos ocasiones la Chaqueta Verde, igual que lo hizo Seve, también por dos veces, y Sergio García, en 2017.

De los tres citados, solo dos, los vascos, pasaron el corte del viernes: Jon Rahm, al par; y Chema Olazábal (+2). El tercero en discordia, Sergio García que, teóricamente era el más experimentado y con más posibilidades de conseguir una buena posición en una prueba que ya ha ganado, no pasó al fin de semana, con un +4 acumulado; fue por solo un golpe, pero el castellonense no pudo ser uno más de los 54 jugadores que (+3) pasaron el corte del viernes 9.

Jon Rahm, el vasco de 23 años, que causa sensación y que no falló un solo corte en sus primeras nueve apariciones en el PGA Tour, ya sabe lo que es ganar en los Estados Unidos y aunque parece que aún está lejos de los Grandes… en esta ocasión, donde estrena su calidad de padre -ver más información en esta misma página web- no ha podido aprovechar su oportunidad. Con tres tarjetas regulares (72, 72, 72) en el amplio sentido de la palabra regular, se ha quedado fuera de toda posibilidad de victoria y solo una mangífica vuelta el domingo le podría acercar al top ten desde el puesto 21, al par, en el que se encuentra.

No ha tenido su mejor semana, hasta ahora, el vasco de Barrika, que tiene tres top ten en Augusta, donde debutó en 2017. En el 18 fue cuarto; en el 19, noveno y el pasado año, séptimo. No está nada mal.

EL ORGULLO DE OLAZÁBAL

Otro vasco, Chema Olazábal cumplió su sueño de pasar el corte en Augusta, donde se enfundó, en dos ocasiones, la Chaqueta Verde, igual que Seve. Chema (75, 71, 75) tenía como objetivo, a sus 55 años, jugar los cuatro días del Masters y lo consiguió por la puerta grande, con +2 acumulado y una tarjeta bajo par la segunda jornada.

Chema Olazábal jugó las dos primeras rondas junto al norteamericano Lanto Griffin y el inglés Matt Wallace y es una alegría volver a verle competir entre los mejores, aunque el Reino del vasco ya no es de este mundo, sino del PGA Tour Champions, donde le vemos, cuando las lesiones se lo permiten, en ocasiones.

En la tercera jornada, Chema iba un golpe bajo par tras firmar un birdie en el hoyo 13, pero un doble bogey (7) en el 15, tras irse al agua de tercer golpe, le hizo bajar la guardia y hacer dos bogeys seguidos, en el 16 y 17; terminó con un par en el 18 y un 75 (+3), que le hundió en la clasificación hasta figurar en el puesto 52, antepenúltimo, con un +5 acumulado.

De todos modos, Chema puede estar orgulloso, no solo de haber pasado el corte, precisamente el día en que Seve Ballesteros hubiera cumplido 64 años, sino de haber superado a la mayoría de los «veteranos» participantes en la prueba: se quedaron fuera, Bernhard Langer (+7), Sandy Lyle (+12), Fred Couples (+13), Vijay Singh (+15) y Larry Mize (+19).

Rafael Cabrera Bello fue la ausencia notable entre los españoles; el canario no está en su mejor momento de juego y se ha quedado fuera del torneo. Le veremos en el European Tour, en los dos torneos que se disputan dentro de dos semanas en su tierra canaria.

SERGIO GARCÍA (+4), FUERA DEL CORTE

El castellonense, que este año está en buena forma, y que tenía una relación de amor/odio con Augusta, hasta que venció hace cuatro años; en 2016 acabó en el puesto 34 tras firmar un 81 en la tercera ronda.

García llegó a echar pestes del campo, en las ocasiones en las que no se le daba muy bien, hasta que, una vez con la Chaqueta Verde enfundada no paró de deshacerse en elogios con el “augusto” campo. Este año estaba entre los favoritos; jugó sus dos primeras jornadas con el norteamericano Webb Simpson y el sudafricano Christiaan Bezuidenhout, pero se quedó fuera del corte, como queda dicho en párrafos anteriores.

UN CAMPO DISTINTO

En un campo muy diferente al de la pasada edición, en noviembre de 2020, solo veinte jugadores de los 54 que pasaron el corte están bajo par, a pesar de que la lluvia del sábado ralentizó los greenes antes de acabar la jornada.

La escabechina del viernes pilló de lleno a jugadores como Matt Kuchar y Daniel Berger que (+4) se quedaron fuera del corte, como Sergio, por un solo golpe; peor fue lo de Dustin Johnson, el número 1 del mundo, que se despidió del torneo (+5), igual que Lee Westwood y Brooks Koepka. Brooks, con su lesión de la rodilla derecha a cuestas, no está para la competición y mal hará si no descansa y se cura totalmente.
Rory McIlroy (+6) no necesita descanso, pero sí una pasada por el taller para hacerse la ITV completa de su swing y, de paso, de su cabeza.

También se debe dejar constancia de que entre los 88 participantes que iniciaron la prueba, estaban los 58 primeros del ranking.

EL PARÓN DE JORDAN SPIETH

Jordan Spieth (-5) estaba en el top 5, al final de la segunda jornada y confirmaba su mejoría tras su triunfo la semana pasada en el Valero Texas Open, Spieth (71, 68, 72) firmó el jueves una tarjeta en la que destacaron dos resultados contrapuestos: el 7 (triple bogey) del hoyo 9, tras salir con el driver a la derecha de la calle y dar un segundo golpe contra el tronco de un árbol que le devolvió la bola varios metros atrás y sin salir de la pinaza que alfombraba la zona, y el eagle, con un approach de veinte metros, en el par 5 del hoyo 15, después de haberse pasado el green con el segundo golpe.

En su segundo día, el texano, de 24 años, firmó cinco birdies: solo uno por la primera vuelta, en el par 5 del hoyo 2, y cuatro por la segunda, con un solo bogey, precisamente en el hoyo 12, el par 3 en el que se fue de salida al bunker, y que sigue siendo la Némesis del jugador, tras perder su segunda Chaqueta Verde, ahogada en el lago del pequeño pero matón par 3 emblemático de Augusta.

En la tercera ronda su tarjeta al par le alejó (-5) a seis golpes de Matsuyama y, aunque está en la sexta plaza, lo tiene muy compliacado para ganar, aunque puede aspirar a mejorar alguna posición.

¡¡¡VOLVIÓ EL PÚBLICO!!!

El Masters de Augusta regresó, con público, aunque solo alrededor de diez mil espectadores por día, en lugar de los 40.000 que acudían antes de la Pandemia, a su mes habitual, Abril, después de haber celebrado la edición de 2020, obligada por el Covid-19, en noviembre pasado. Este año ha vuelto todo, prácticamente a la normalidad, aunque no se ha celebrado el torneo de Pares 3, tradicional en los miércoles, también debido a la pandemia.

Del 8 al 11 de abril, los mejores jugadores del mundo se dan cita en el tee de salida del Augusta National (ver detalles hoyo a hoyo, en esta misma web) para lograr la Chaqueta Verde y el triunfo en el primer Major del año, donde el ganador, que el pasado año fue Dustin Johnson, el número 1 del mundo, se llevará algo más de los 2.070.000$ que se embolsó el norteamericano.

INVITACIÓN DE POR VIDA AL MASTERS

Ganar el Masters otorga al vencedor determinados privilegios: está automáticamente invitado a jugar otros tres Majors durante los siguientes cinco años, y consigue una invitación de por vida para jugar el Masters. También entra a formar parte del PGA Tour y recibe invitación para jugar el torneo The Players durante los siguientes cinco años. El pasada año 2018, el ganador fue Patrick Reed.

Además de la Chaqueta Verde, el ganador recibe una Medalla de Oro y su nombre es grabado en el Trofeo que representa la sede del club y fue entregado por primera vez en 1961, pero debe permanecer en el club. Desde 1993 se le entrega al ganador una réplica del trofeo. El finalista recibe una medalla de plata, y desde 1978, también una bandeja de plata.

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