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Dustin Johnson (-21) ganó el Tour Championship. Jon Rahm (-17), cuarto

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Dustin Johnson (-21) fue el ganador de los 15.000.000$ del Tour Championship, el torneo que puso punto final a esta atípica temporada 2019/20. El norteamericano ganó con tres golpes de ventaja sobre sus dos inmediatos seguidores, sus compatriotas Justin Thomas y Xander Schauffele,que empataron (-18) en la segunda plaza.

Jon Rahm (65, 74, 66 y 66), acabó cuarto.Jon Rahm (-13) es cuarto en el Tour Championship, que finalizó el lunes 7 de septiembre, Día del Trabajo en los Estados Unidos. El español intentó la remontada, pero después de su magnífico comienzo el viernes 4, sus 74 golpes, cuatro sobre el par 70 del East Lake G.C. de , e intentará seguir con su remontada para terminar lo más cerca de la cabeza posible; aunque la victoria todavía es posible, no es probable dada la consistencia de Dustin Johnson (-19), que lidera con con cinco golpes de ventaja sobre Justin Thomas y Xander Schauffele, que empatan (-14) en la segunda posición.

La cuarta plaza es para Jon Rahm (65, 74, 66), que supo reponerse al varapalo de sus cuatro golpes sobre el par 70 de East Lake G.C. de Georfia, firmados el segundo día y remontarlos con sus cuatro bajo par del domingo, jornada en la que terminó a lo grande, con dos birdies en los hoyos 17 y 18 y del lunes. Pero no fue suficiente para llegar hasta el vencedor, que salía con 10 golpes de ventaja, dos sobre el español, y al que, finalmente nadie pudo dar caza.

UN PARTIDO ÚNICO

Jon Rahm y Dustin Johnson (-13), empataron tras la primera ronda del Tour Championship, el viernes 4 de septiembre, el último play off de la FedEx Cup que cierra esta atípica temporada en el PGA Tour. El sábado, sin embargo, este partido «único», que volvía a enfrentar al español y al norteamericano por segundo día consecutivo, después de la victoria parcial de Rahm en la jornada del viernes, el vasco firmó un 74, cuatro golpes sobre el par 70 del East Lake G.C. y descendió (-9) a la quinta posición. A partir de ahí, dos jornadas, domingo y lunes, de 64 golpes, con muy buen juego, pero que solo le sirvieron para subir hasta la cuarta posición.

Rory McIlroy, que fue padre de una niña el pasado 31 de agosto, no logró mantener su resultado de 64 golpes la primera ronda y con los 71 de la segunda y los 70 de la tercera, quedó en la novena posición; sus 67 de la cuarta y última solo le valieron para subir un puesto y terminar en la octava posición, empatado (-11) con Patrick Reed y el colombiano Sebastián Muñoz, que fue una de las revelaciones de la temporada. En esta ocasión el nacimiento de la niña, que debería haber llegado con birdies bajo el brazo, porque pan no creo que necesite, no colaboró demasiado con el juego de su papá.

Finalizada la temporada del PGA Tour, comienza, sin solución de continuidad, el próximo jueves día 10. Será el Safeway Open, el torneo que premia al ganador con más de un millón de dólares y al que se le entrega, además una barrica del buen vino californiano que se hace en el Valle de Napa, donde está situado el Silveradao Resor and Spa, donde se disputa la prueba.

Sergio García y Rafa Cabrera Bello, que no están para perder oportunidades de jugar, serán de la partida, igual que Jordan Spieth, que intentará recuperar el tiempo perdido y Phil Mickelson que, cumplida la cincuentena, no solo juega en el PGA Tour Champions, donde ganó el primer torneo que disputó sino que sigue dispuesto a dar guerra en el Tour norteamericano.

«JUGAR CON DUSTIN ES UN PLACER»

Para Jon Rahm jugar con Dustin Johnson es un verdadero placer, según aseguró en rueda de prensa al terminar empatado con el número 1 del mundo la primera ronda del Tour Championship: «hemos jugado juntos muchas veces y lo hemos hecho bien, lo que es raro es que los dos juguemos mal desde el tee, porque habitualmente es uno de nuestros puntos fuertes. Esta semana es, prácticamente una continuación de la pasada y si entonces fui capaz de robarle la cartera, espero hacerlo de nuevo».

En sus declaraciones tras la primera ronda en East Lake, Rahm se mostraba seguro, pero prudente y confiado: «trato siempre de meterle presión en cada golpe, como hizo Justin Thomas con nosotros; todo esto ayuda a sacar lo mejor de cada uno de nosotros y, al fin y al cabo, se trata pasarlo bien nosotros que es la mejor forma de entretener al que lo está viendo y ofrecer el mejor espectáculo posible».

Con ese resultado de 65, frente al 67 de Johnson, Rahm enjugó la ventaja de dos golpes con la que partía el norteamericano (-10 acumulado por el handicap inverso con el que se juega esta prueba) en la primera jornada y reconocía que este partido era único: «solo ha habido un birdie que no hemos hecho a la vez y ha sido en el 16. Quitando eso, todos los birdies nuestros han sido en los mismos hoyos. Eso es increíble y no es fácil ver en un partido. Es único» repitió para finalizar.

EL HANDICAP INVERSO

El golf… (y la madre que lo parió) es un deporte tan impredecible, que a cualquier jugador profesional, por muy baja que sea su clasificación en el ranking mundial, le puede sonar la flauta cualquier día.

En el mundo amateur, para igualar partidos, los aficionados gozan (gozamos) de la posibilidad, llamada handicap, que hace competitivos a los peores, pero que perjudica, indudablemente, a los mejores, a los que más juegan y a los que trabajan por encima del resto. Para paliar esta diferencia están los torneos scratch, en el que todos los jugadores juegan equiparados.

Pero, aunque el handicap no existe en el mundo profesional, en el Tour Championship que se disputa esta semana (4-7 septiembre) y que finaliza en lunes, coincidiendo con el Día del Trabajo, festividad federal en los Estados Unidos, se utliza, por decisión adoptada por los jugadores del PGA Tour algo que podríamos llamar «handicap inverso».

En esta prueba, en la que solo participan los 30 mejores del ranking FedEx, los mejores clasificados parten con golpes de ventaja sobre el resto de participantes. Precisamente para que los últimos clasificados entre esos treinta, tengan menos posibilidades de victoria, y los mejores durante todo el año no tengan que ver como al trigésimo le «suena la flauta» un día, o los cuatro, y se lleve el bonus de 15.000.000$ que se destinan al vencedor.

Así, el primero, que es Dustin Johnson, parte con una tarjeta de -10, y el segundo, que es Jon Rahm, juega con -8. A partir de ahí cada jugador tiene un número de golpes que llega hasta el par para los cinco últimos (ver leaderboard al comienzo de esta información).

Hay aficionados que no entienden esta fórmula que, en principio parece injusta pero que, al parecer ha sido consensuada con profesionales y responsables del PGA Tour y que premia la regularidad de los jugadores durante toda la temporada.

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