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Javier Ballesteros (+20) arrastró su apellido en Dubai

 

 

Horario de TV:

 

Canal + Golf (55) emitirá las dos últimas jornadas del torneo, el sábado 31 y el domingo 1 de febrero, a las 11.30 horas. Siempre una menos en Canarias).

 

 

Ver leaderboard del Omega Dubai Desert Classic

 

Javier Ballesteros no ha tenido un buen debut profesional en el Omega Dubai Desert Classic que se disputa en el el Emirates Golf Club dubaití y al que fue invitado por la organización, a tan solo tres meses de su paso al profesionalismo. Invitación que el hijo de Seve no debió aceptar porque, como se ha demostrado claramente, no está para competir con los jugadores del European Tour, ya que no lo está, ni para conseguir la tarjeta del Alps Tour.

 

Javier, que se estrenaba como profesional en un torneo tan importante como el de Dubai, solo ha disputado tres torneos este año: la clasificación para el Alps Tour, cuya tarjeta no llegó a conseguir y dos competiciones del Gecko Pro Tour en Andalucía. Participa en Dubai como invitado de la organización en el Omega Dubai Desert Classic, que se disputa del 29 de enero al 1 de febrero, en el Emirates Golf Club y que reparte 2.650.000 $ en premios.

 

El hijo mayor de Seve lleva dos apellidos ilustres: Ballesteros y Botín. Está claro que el primero no lo sabe llevar con decoro porque para acudir a torneos a los que se le llama por ser hijo de quien es y no por sus valores golfísticos, que no los tiene, hay que ser consciente de las carencias de cada uno.

 

En cuanto al de Botín, para ser presidente de la Fundación Ballesteros y para pagarse los viajes y los gastos de estancia en los torneos de golf, no es necesario pasar muchas horas en un campo de prácticas, ni pelarse los codos estudiando, sino acudir al patrimonio familiar. Por ahora, el segundo apellido si lo lleva bien, porque no se le conoce otro «vicio» que el del golf, y este es bien sano. Si quiere gastarse su dinero familiar en una profesión tan interesante como la de golfista, lo primero que tiene que hacer es prepararse a conciencia, con los maestros que más saben de este asunto tan complicado de enseñar como de aprender. Podría mirarse en el espejo de Jon Rahm (ver información de su eagle en el TPC Scottsdale en esta misma página web) o de algún otro joven amateur español, para comprobar que lo que se consigue con el esfuerzo personal, da mayores beneficios que los apellidos o los dineros.

 

Como alguien tendrá en su entorno que le ayude a iniciar su carrera profesional y como la cuestión económica, no solo como Ballesteros, sino como Botín, no parece ser el problema, la persona, o personas que le acompañan deberían aconsejarle sobre qué decisiones tomar para no hacer el ridículo como ha hecho en Dubai. No ya por él, sino por el apellido que lleva y que no debe arrastrarse por los campos de golf del mundo.

 

En la primera ronda, el jueves 29 de enero, en la que el hijo de Seve jugaba con el australiano Brett Rumford y el joven argentino Emiliano Grillo, Javier firmó 83 golpes (+11) que le sirvieron para ocupar la poco digna última posición, la 132, lo que le obligó a llevar el «farolillo rojo» de la prueba. En la segunda jornada, el viernes 30, Ballesteros hizo 81 golpes (+9), con un solitario birdie en el hoyo 18, para un total de 20 golpes sobre el par del campo y, tras no pasar el corte, establecido en -2, volvió a terminar en último lugar. Eso sí, no el 132, sino el 131 porque el francés Julien Quesne, que fue descalificado, aparece tras él en la clasificación.

 

Ballesteros, que firmó, en la primera vuelta, 2 birdies, en los hoyos 5 y 6, tres dobles bogeys, en el 3, 4 y 17, y 7 bogeys, no pudo aprovechar su segunda oportunidad y terminó a solo dos golpes de su primera tarjeta.

 

El único y pobre consuelo para Javier lo tendría al conocer que tampoco Sergio García, uno de los favoritos, tampoco pasó el corte. Mal de muchos…

 

 

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