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Rory (-12), cuarto y Tiger (-5) en el top 20, empatado con Sergio García

 

 

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Lo de Rory McIlroy (71, 71, 68 y 66) empezaba a preocupar. Empezó mal en el Masters, lejos de la cabeza, pero fue de menos a más y terminó cuarto (-12) en solitario. Decimoctavo la primera jornada y empatado en el puesto 47 (+2) con el grupo de diez jugadores que lleva el farolillo rojo y que pasaron el corte por los pelos, en la segunda, el número 1 del mundo no estaba dando la talla en esta temporada 2015. Sin embargo, el norirlandés supo reaccionar, aunque ya tarde, y sus 68 golpes del sábado, sumados a los 66 del domingo, le auparon a esa posición entre los cinco primeros.

La vuelta de Rory, en la tercera ronda, fue clavada a la de Woods. Treinta y dos golpes en los primeros nueve hoyos, con un eagle en el 2, par 5 y birdies en el 8 y el 9, y treinta y seis en la segunda parte del recorrido, con dos birdies, en el 13 y el 15, pares 5, y bogeys en el 16 y el 18, para terminar, igual que Tiger, con -4. Por eso salieron juntos en la cuarta y última jornada, en la que el actual número 1 le sacó siete golpes al antiguo número 1.

Tiger Woods, al final, con una vuelta de 73 golpes, solo pudo demostrar que su regreso, después de cuatro meses lesionado y fuera de forma, ha sido esperanzador y con más tiempo en la competición puede intentar volver a ser el que era. En su partido del domingo, junto a Rory McIlroy, Tiger no terminó de arrancar una vuelta que, en el hoyo 9, pudo provocarle una nueva lesión en la muñeca derecha, cuando en el segundo golpe pegó con el palo en una raíz y estuvo doliendose de la mano durante varios hoyos. Afortunadamente el asunto no pasó a mayores.

UN TIGER WOODS QUE SE ACERCA A SU MEJOR FORMA

En la tercera ronda del Masters, el sábado once, Tiger Woods empezó bien y terminó los nueve primeros hoyos con cuatro birdies (2, 3, 4 y 8) y 32 golpes (-4). El ex número 1 del mundo jugaba si partido con Sergio García, al que el norteamericano, el público y las cámaras de TV ningunearon durante todo el partido (ver más información en esta misma página).

En la segunda parte del recorrido, Tiger firmó dos birdies (13 y 15) y los compensó con dos bogeys, en los hoyos 14 y 18. Total, -4, lo que le hizo ascender, desde el puesto 18, hasta la quinta plaza, empatado (-6) con McIlroy, Kevin Na y Dustin Johnson.

Tiger había firmado dos vueltas de 73 y 69 golpes y aunque no era el mejor Tiger, al menos mantenía sus aspiraciones de top ten de cara al fin de semana. En la tercera ronda, su 68, igual que los de Rory, fueron las segundas mejores tarjetas del sábado, acompañadas por las de Zach Johnson, Hunter Mahan y Russell Henley, y solo un golpe por detrás de los 67 firmados por Ian Poulter, y que fue la mejor vuelta de la jornada. Gracias a esos 67, Poulter es decimosegundo (-4).

Siempre se espera lo mejor de Tiger Woods, a pesar de su mala racha con las lesiones y con los resultados. Tiger ha vuelto en el Masters de Augusta (9 – 12 de abril), después de su retirada temporal, el pasado mes de enero, y tras recuperarse totalmente de sus problemas en la espalda y en los gluteos, y  mejorar su juego corto, que en los últimos torneos se parecía más al de un handicap 28 que al mejor de los golfistas de los últimos veinte años.

Nadie sabía hasta dos días del comienzo del Masters, y posiblemente el interesado también se debatía en un mar -o al menos en un lago- de dudas, si Tiger Woods iba a estar en Augusta Finalmente el ex número 1 del mundo, decidió subirse al carro del primer Major del año, e intentar superar todos sus problemas.

Y después de tres rondas, Tiger, lejos de lo que fue, parece que está en el camino de volver por sus fueros.

LOS LODOS DE TIGER

A pesar de que atraviesa sus peores momentos deportivos, desde hace mucho tiempo, concretamente desde que en 2009 se descubrieron sus infidelidades conyugales y su mujer, entonces, le persiguió con un palo de golf -supuestamente un hierro 7 que es fácil de manejar para una persona no aficionada al golf- por la urbanización de Florida donde vivían, Tiger parece que quiere volver a ser el que era. Y todos los aficionados al golf esperamos que así sea, Amen y no Corner, precisamente.

De aquellos polvos, con perdón, surgieron estos lodos: seis años después, Tiger Woods, que fue número 1 del ranking mundial durante ¡¡¡623 semanas!!! se ha quedado fuera del Top 100, por primera vez desde octubre de 1996, después de 18 años y 8 meses.

Es la primera vez que sale de entre los cien primeros clasificados desde que ganó en Las Vegas su primer torneo como profesional, cuando tenía veinte años.

Woods fue primero del mundo por última vez, en mayo de 2014. A partir de ese momento, diferentes lesiones en distintas partes del cuerpo: rodilla, espalda, gluteos… le han dejado fuera de la lista de los mejores, hasta el punto de que, en enero pasado, Tiger firmó una tarjeta de 82 golpes en el Phoenix Open, en Arizona, que fue la peor de toda su carrera profesional.

 

UN ENTRENAMIENTO «SECRETO»

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(Sobre estas líneas un Gulfstream G-5, como el avión privado de Tiger Woods, que estuvo en el aeropuerto de Augusta, el martes 31 de marzo). 

En todo caso, la presencia de Tiger en el primer Masters del año era una noticia anunciada después de que el jugador hiciera un viaje relámpago al campo de Georgia, a finales del mes pasado. Fue una visita fugaz y un entrenamiento por la vía del secreto… o todo lo de incógnito que puede ser la aparición de Tiger Woods en un campo de golf, aunque sea tan elitista como el de Augusta.

Tiger jugó 18 hoyos y su presencia la delató un avión Gulfstream G-5, propiedad del ex número 1 del mundo, aparcado en la zona privada del aeropuerto de Augusta durante todo el martes 31 de marzo.

Tiger ha querido -se supone- probar sus progresos con el pitching o el sandwedge, palos con los que el jugador parecía haberse olvidado como se golpean. Era triste ver sufrir en un campeonato al ganador de 14 Majors, como si fuera un handicap 28, dando filazo tras filazo en los alrededores del green.

Antes con Sean Foley, y ahora con Chris Como, un entrenador más joven que el propio Tiger, ya que tiene 37 años y Tiger cumplirá 40 el 30 de diciembre de este 2015, el juego corto de Tiger no ha tenido la respuesta adecuada por parte de sus preparadores. En Augusta, con la hierba bien segada alrededor de los greenes y los greenes duros, si la lluvia no lo impide, el chip es fundamental y Tiger no debe querer arriesgarse a hacer el ridículo en un Major tan importante como el de Augusta, lugar al que acude desde hace veinte años y al que solo dejó de acudir el pasado 2014.

Total, el juego de Tiger será una incógnita hasta que le veamos en acción y sepamos si está en condiciones de luchar por colocarse una nueva Chaqueta Verde. Lo que sí se conoce es que su juego ha mejorado desde primeros de año y que está haciendo bajo par en sus múltiples vueltas de entrenamiento, en el recorrido Medalist, diseñado por Greg Norman, en Jupiter Florida: vueltas de 65 y 66 golpes son frecuentes en sus tarjetas.

 

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