Los Singh (-26) ganaron el «Padres e Hijos» de Orlando. Los Woods (-20), octavos

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Tiger Woods y su hijo Charlie, en la foto, se abrazan al final del torneo de Padres e Hijos, donde acabaron octavos (-20), a seis golpes de los Singh. El PNC Championship cerro la prueba del año en el PGA Tour Champions, en Florida.

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(En la imagen, Tiger Woods y su hijo Charlie se abrazan al final del torneo de Padres e Hijos. Bajo estas líneas, Charlie Woods, lesionado en su tobillo izquierdo, patea, durante la primera jornada, bajo la atenta mirada de su padre)

Incluso lesionados, cojos los dos, Tiger Woods y su hijo dieron espectáculo en el PNC Championship, el torneo de padres e hijos que cierra el año (17-18) del PGA Tour Champions, en Florida. A pesar de la fascitis plantar del padre y de la cojera de su hijo Charlie, de 13 años, que se torció el tobillo izquierdo en una de las rondas previas al torneo, ambos jugaron a un buen nivel y se llevaron los aplausos de los miles de aficionados que acudieron los días 17 y 18 de diciembre, a verles jugar en el recorrido del Ritz Carlton G.C. (par 72) en Orlando.

Fue una paradoja, pero la primera ronda, en la que la cojera de padre e hijo era mucho más patente, la pareja jugó mejor (-13) que la segunda. Mejorado de su tobillo Charlie, pero fuera de juego Tiger, sobre todo en los últimos nueve hoyos, en la segunda jornada, el domingo 18 de diciembre, solo pudieron firmar siete golpes bajo el par del campo, mientras los ganadores Vijay Singh y su hijo Qass, con los que los Woods habían terminado empatados (-13) en la primera jornada, volvieron a entregar una tarjeta con el mismo resultado hasta acumular el -26 que les hizo acreedores de los 200.000$ que ganaba la pareja, y los cinturones de Willie Park que se otorgan a los campeones cada año (cuero rojo grueso que rodea una hebilla enorme). Willie Park fue un golfista escocés que ganó cuatro veces el Open Británico, en el siglo XIX y los cinturones que se entregaban al vencedor, antes de la existencia de la Jarra de Clarete, llevaban el nombre de Park. 

Historia al margen, los Woods han vuelto a dar color y calor a una magnífica idea como es este torneo de padres e hijos -abuelos y nietos incluidos- en el que, en esta ocasión participaron veinte parejas, dos de ellas mixtas, las de Annika Sornestam, con su hijo Will McGee, de 11 años y 8 meses; Will, el más joven participante en la historia del torneo, demostró que su putt está a la altura de los mejores golfistas profesionales. La otra pareja mixta fue la de Nelly Korda, número dos del ranking mundial femenino que juega con su padre Petr, que fue tenista profesional y ganador del Open de Australia en 1998. Los Korda terminaron (-21) en la quinta posición, mientras Sorenstam y su hijo acabaron (-15) en el puesto 17.

En cuanto a los ganadores, lo hicieron con dos golpes de ventaja sobre los Thomas, Justin y su padre Mike, profesional de la enseñanza de golf, y los Daly, John y su hijo John II.

que se perfilan como favoritos (-15) para lograr el triunfo. Siempre y cuando los Woods no mejoren de sus dolencias. Padre e hijo aguantaron los 18 hoyos, pero al final se les notó el cansancio; a pesar de que tuvieron que ir en buggie -Tiger siempre y Charlie de vez en cuando-, el niño no pudo golpear bien a la bola y se le notaba una cojera mucho más acentuada que la de su progenitor. Lástima porque ambos son un espectáculo y Charlie tiene un futuro por delante del que su padre, si no se tuerce nada, se sentirá orgulloso.

El PNC Championship, el torneo de padres e hijos que patrocina el grupo financiero PNC, cerró el año en Florida, de manera extraoficial, ya que no aparece en el calendario del PGA Tour, sino como el último del PGA Tour Champions, el circuito de los veteranos. En el partido estelar jugaron las dos jornadas Tiger Woods con su hijo Charlie y Justin Thomas con su padre Mike. Los Thomas fueron terceros en 2021, mientras que los Woods terminaron en la segunda posición. Los Daly, padre e hijo, fueron los ganadores del pasado año, pero ni merecieron el honor del partido estelar en la primera jornada y tampoco en la segunda, ya que la organización prefirió repetir el partido del sábado en la ronda final del domingo. Al no ser un torneo oficial, los organizadores se permiten ciertas licencias, en teoría para ofrecer un mayor espectáculo a los asistentes y a los televidentes, ya que la presencia de Tiger y su hijo fue lo que más atraía a los aficionados.

Este tradicional torneo se disputa, bajo la modalidad Scramble -los dos jugadores salen cada uno con su bola y juegan los dos, desde el punto en el que está situada la mejor, incluso en el green-, en el Ritz Carlton G.C. (par 72) en Orlando, Florida. Tiger y Charlie juegan juntos por tercer año consecutivo y cada vez han superado su actuación; el primer año acabaron en la séptima posición y en 2021 fueron segundos. Con Charlie, que ya tiene 13 años, en esta ocasión intentaban hacerse con el título, aunque las lesiones de ambos, en parte, se lo impidieron

Entre las veinte parejas destacó, por la novedad, ya que es el primer año que juegan, Jordan Spieth y su padre Shawn. La pareja terminó (-20) empatada en la octava posición, precisamente empatado con los Woods y los O’Meara. La prueba que tenía»solo» 1.085.000$ en premios, es más un divertimento familiar que un torneo al uso, pero tiene el atractivo de ver a niños, a padres y a abuelos juntos y en competición.

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