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Justin Rose ganó en Congressional el torneo de Tiger, sin Tiger

 

 

(En la imagen, Justin Rose besa trofeo del Quicken Loans National, que representa al Capitolio de Washington, situado a escasos kilómetros del Congressional C.C. donde finalizó el torneo el domingo 29 de junio).

 

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Ver las dos tarjetas de Tiger en Congressional

 

Sin Tiger Woods, que no pasó el corte en el torneo de su Fundación, el Quicken Loans National, en el Congressional C.C., en Bethesda, Maryland, Justin Rose ganó en el primer hoyo de un play off sin pena ni gloria, a Shawn Stefani, un tejano de 31 años, sin ninguna victoria en el PGA Tour, pero que hizo un magnífico torneo, lo que demuestra que cualquiera puede ganar en el golf profesional. Claro que la veteranía, en este caso la del inglés, siempre sigue siendo un grado. La competición finalizó el domingo 29 de junio en el Congressional G. C., a escasos quince kilómetros de Washington, la capital de los Estados Unidos.

 

El campo, par 72, se fue endureciendo a medida que pasaban los días y en la cuarta jornada se jugó prácticamente como si estuviera preparado para un Grande. De ahí que los dos jugadores que terminaron colíderes, Rose y Stefani, lo hicieran con solo cuatro golpes bajo el par del campo. Al salir al play off, Stefani dio un mal driver a la izquierda, entre los árboles y, aunque dropó sin penalidad ya que una de las carpas de hospitalidad estaba en el camino de su bola hacia el green, se fue al agua de segundo golpe. La suerte estaba echada en ese momento y Rose solo tuvo que hacer un cómodo par frente al doble bogey del norteamericano.

 

Ya en el hoyo 18, Rose podía haberse hecho con la victoria, pero un bogey le puso en bandeja el play off a Stefani, que también tuvo su oportunidad de ganar con su último putt. El inglés se llevó, además de los 500 puntos de la FedEx Cup y otras gabelas, 1.170.000 $ de los 6.500.000 del montante total de premios.

 

Patrick Reed, el otro tejano, que a sus 24 años ya ha ganado dos veces este año, tenía dos golpes de ventaja al salir el domingo, pero un desastroso día, con dos dobles bogeys y tres bogeys en la segunda parte de la última vuelta, le llevó a firmar 77 golpes y terminar en la undécima posición.

 

El tercer puesto, compartido, fue para Charley Hoffman y Ben Martin, y la mejor tarjeta del domingo fue la del argentino Andrés Romero, con 68 golpes, que le auparon hasta la quinta posición. Ausentes los españoles, otro que habla nuestro idioma, el argentino Ángel Cabrera, acabó en la vigesimocuarta posición.

 

TIGER NO PASÓ EL CORTE

 

Tiger Woods volvió a jugar casi cuatro meses después de su operación en la espalda. Y lo ha hecho con buenas sensaciones físicas, pero malas en lo que se refiere a su juego que, como él mismo ha dicho, no está en su mejor momento, como es lógico, después de tanto tiempo de inactividad.

 

La prueba de su falta de competición está en sus dos tarjetas en las rondas iniciales del Quicken Loans National, el torneo que se disputa, del 26 al 29 de junio, a beneficio de su Fundación y que, desde este 2014 al 2020, se jugará cada dos años en el Blue Course del Congressional C. C., el campo inaugurado en 1924, en la localidad de Bethesda, en el estado de Maryland, muy cerca del Capitolio de Washington, desde el que se divisa el campo.

 

Con dos tarjetas de 74 y 75 golpes, para un acumulado de +7, Tiger no pasó el corte, establecido en +3 y que superaron 76 jugadores, entre los que estaban Ernie Els, Jason Dufner, Keegan Bradley, Vijay Singh… El ex número 1 del mundo resistió físicamente bien al denso rough del Congressional C.C. -donde se reúnen los congresistas americanos, y de ahí su nombre-, pero no acertó con las distancias, lo que era de esperar después de tanto tiempo fuera de la competición. “Aunque he vuelto antes de lo previsto, no he tenido ningún problema con mi espalda. Me he sentido muy bien físicamente, sin dolor alguno y sin ningún momento de duda”, dijo el jugador al finalizar su recorrido. Lo malo es que mi juego no está en su mejor forma. Tiger, que después de estos cuatro meses sin jugar ha pasado del primer lugar del ranking mundial, que ahora ocupa Adam Scott, al quinto, deberá tener paciencia para que en las próximas semanas no le pase como en este torneo, cuyos beneficios van a parar a la Fundación del jugador.

 

CUATRO MESES DESPUÉS   El regreso de Woods en el Congressional Country Club ha sido su primera aparición desde el Cadillac Championship de  marzo pasado, cuando el día 9, en Doral, firmó 78 golpes. A finales de ese mismo mes, el día 31, le fue practicada una microdiscectomía para aliviar el dolor de un nervio pellizcado que le había estado molestando desde hacía varios meses.   Woods, había pensado inicialmente reaparecer en el Open Championship, pero su rápida curación y el hecho de que el Quicken Loans National apoya a su Fundación adelantó su decisión de regresar esta semana.

 

De los diez primeros, solo acudió Tiger, por supuesto, el número 5 y los números 6, Jason Day; 9, Jordan Spieth y 10, Justin Rose. La cita de Bethesda reparte 6.500.000 $, y el ganador se llevará la nada despreciable cantidad de 1.117.000 $.

 

“ME HE CURADO ANTES DE LO PREVISTO”   “Me curé muy rápido, dijo Woods, y voy a ser más fuerte con el tiempo y voy a intentar llegar a los play offs como pueda”   Woods, regresa en el puesto número 209 en la FedExCup, con solo 43 puntos en tres torneos este año. Además de haber descendido al quinto puesto mundial, es el 67 en la clasificación general del equipo estadounidense de la Ryder Cup. Woods, que ganó el Quicken Loans National en 2009 y 2012, tendrá dos semanas de descanso después de este torneo, antes de su próxima cita en el Open Championship, del 17 al 20 de julio en el Royal Liverpool Golf Club, donde ya consiguió una victoria en 2006.

 

EL PROBLEMA, EN THE BARCLAYS EN 2013

 

Todos sus problemas de espalda comenzaron en The Barclays, el pasado año, cuando el dolor de un nervio pellizcado se trasladó a sus rodillas después de dar un golpe en la ronda final. Desde entonces, Tiger no pudo entrenar ni golpear a la bola con normalidad, hasta que tuvo que operarse.   “Ahora ya puedo jugar como antes. No tengo dolor, aunque al principio tuve que rellenar de arena los hoyos para no tener que agacharme a coger la bola. No estoy en mi mejor momento de forma y el primer día que hice nueve hoyos, di 50 golpes, cmo cuando tenía tres años”, dijo Tiger en tono de broma.

 

DOS METAS A LA VISTA

 

Woods se ha referido varias veces a las metas que todavía tiene por delante en su carrera: “hay un par de récords que me gustaría romper algún día, los de Sam Snead, en victorias conseguidas en el PGA Tour y el de Jack Nicklaus, de 18 Majors. Yo creo que a lo largo de mi vida deportiva, con muchos años por delante, podría llegar a conseguirlos”.

 

Woods tiene 14 Majors en su bolsa y necesita cuatro más para alcanzar el récord de 18 del “Oso Dorado”. A sus 38 años, Tiger no cree que la edad sea un impedimento para su objetivo mayor: “imagino que me va a tomar toda una carrera alcanzar a Jack», señaló, “pero él no terminó su carrera hasta los 46 años y si me guío por ese calendario, todavía me queda tiempo”.

 

Con 79 victorias del PGA Tour en su haber, Woods también busca el récord de mayor cantidad de torneos ganados en el Circuito americano que ostenta Sam Snead, fallecido en 2002, quien ganó su campeonato número 82, el Greater Greensboro Open, a los 52 años de edad, en 1965.

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