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El Tigre (-4) entró, en Bahamas, por la puerta falsa, pero ya está de vuelta en el PGA Tour

 

 

 

 

 

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Tiger Woods (-4) acabó decimoquinto, y penúltimo en el Hero World Challenge, a 14 golpes de Hideki Matsuyama. Su regreso a la competición deja luces y sombras. Vestido a la antigua usanza, es decir, con pantalón negro y polo rojo -eso sí, sin cuello, como manda la moda- el ex número 1 del mundo salió a jugar la cuarta y última ronda del  Hero World Challenge, «su torneo» en Bahamas, con la esperanza de mejorar lo hecho hasta entonces (73, 65, 70), que no había estado mal, teniendo en  cuenta el tiempo que llevaba -dieciséis meses- sin competir de manera oficial.

Pero en su cuarta tarjeta del regreso firmó 76 golpes, cuatro sobre el par 72 del Albany Golf Club, en New Provicence, y lo idílico del paisaje no le sirvió al Tigre (-4) para volver contento a su guarida. Eso sí, sonrió al final, porque no todo había sido malo, a pesar de que tras él solo quedaron tres jugadores, uno de ellos retirado, Justin Rose, y los otros dos, Russell Knox (-2) y Emiliano Grillo (-1).

¿Y se puede decir que la vuelta de Tiger ha sido un fiasco? Pues ni sí, ni no, sino todo lo contrario, Ha sido, y será, mucho el ruido mediático que se ha oído ante su regreso, y es lógico porque la eclosión mundial del golf le debe mucho al californiano, que el próximo 30 de diciembre cumplirá 41 años.

Lo mejor de su regreso: que fisicamente está no ya como un Tigre, sino como un toro: más delgado, con el músculo de siempre -¿o más? y sin dar muestras, después de cuatro jornadas, ni de cansancio ni de ningún achaque secuela de sus problemas de rodilla o de espalda..Eso, por supuesto, es lo más importante.

Ha cambiado algo su swing, eso es lo que dicen los entendidos, y ha logrado golpes magistrales, como aquellos a los que nos tenía ascostumbrados, y hasta ha embocado putts de los de larga distancia, de esos que ha copiado Jordan Spieth. Hasta ahí, todo bien.

Pero la cabeza, del Tigre, del toro, o de la serpiente de cascabel, no deja de dar vueltas a la redonda. Un golpe más, en su primer día en Bahamas; sí, pero siete golpes menos en la segunda ronda -el día que jugó en solitario por la retirada de Justin Rose, con el que debía disputar el partido del farolillo rojo-; dos menos en la tercera… y cuatro más en la cuarta, con más viento y con los problemas añadidos de la repercusión mediática de cada golpe jugado, tanto como si fuera bueno, como si lo fallara.

POR LA PUERTA FALSA, PERO ESTÁ DENTRO

En cualquier caso, lo importante no es el resultado -sí para Hideki Marsuyama, que venció (-18) con dos golpes de ventaja sobre Henrik Stenson, y cinco sobre Matt Kuchar, Rickie Fowler y Dustin Johson; lo importante es que ha vuelto a competir, frente a diecisiete de los mejores jugadores del mundo, en un torneo a beneficio de su Fundación, y que, aunque ha entrado por la puerta falsa de Bahamas, y de puntillas, ya está dentro.

Ahora, a esperar acontecimientos y a las próximas pruebas a las que se enfrente, ya dentro del calendario regular de las distintas competiciones. Puede que vaya al Swing del Desierto del European Tour, en el mes de enero, o espere hasta disputar el Farmers Insurance Open en San Diego, que es a finales del citado primer mes del 2017.

EN EL TOP TEN, A FALTA DE UNA VUELTA

Tiger Woods (-8) era décimo, en solitario, a falta de una vuelta del Hero World Challenge, aunque a 11 golpes del líder Hideki Matsuyama. Tiger (73, 65, 70) que jugó solo la segunda ronda, el viernes 2 de diciembre, en Bahamas, al retirarse Justin Rose, firmó una tarjeta de 65 golpes, la tercera mejor de la jornada, tras la de Bubba Watson (-9) y Brandt Snedeker (-8). El ex número 1 del mundo terminó en menos de tres horas, y en esa segunda ronda, el viernes 2 de diciembre demostró que no únicamente el buey, sino que «el tigre solo, bien se lame», al margen de que el dicho sea con un buey como protagonista***. Con sus seis bajo par acumulados terminó noveno, empatado con Henrik Stenson y con Rickie Fowler, con quien jugará la tercera ronda.

En la tercera jornada del sábado, Tiger con sus dos golpes bajo par acabó en el décimo puesto, como queda dicho, también en solitario.

LA CAÍDA DE SPIETH Y HOLMES

Jordan Spieth y J.B. Holmes, empatados (-7) en séptima posición, jugaron juntos el sábado 3 de diciembre. Ambos arrastraban algo en común: necesitaban olvidar el final de la jornada del viernes. Holmes, que fue líder durante 29 hoyos, firmó un doble bogey en el par 3 del hoyo 12, después de intentar sacar una bola del agua, descalzo, con los pies dentro del obstáculo, un bogey en el 16 y un triple bogey en el 18; Spieth, que llegó -9 al hoyo 18, firmó un doble bogey en el último hoyo del recorrido, tras hacer ¡¡¡cuatro putts!!! tres de ellos desde un metro, y marcharse a la Casa Club… con el putt entre las piernas, y el lector/golfista ya lo entiende.

Lo peor es que ambos jugadores terminaron la tercera jornada empatados a 70 golpes, dos bajo el par del campo, lo que no les sirvió para mejorar posiciones y acercarse a la cabeza, donde el japonés Matsuyama se alejaba cada vez más.

Y en la cuarta, más de lo mismo, Spieth repitió un 70 como el del sábado, lo que le dejó en sexta posición (-11), empatado con Bubba Watson, que defendía el título y con Brandt Snedeker. Holmes, por su parte, al 70 del sábado añadió un 74 el domingo con lo que cerró (-8) su actuación undécimo, en solitario.

 

EL NUEVO WOODS

Woods no solo está en un buen momento de forma física, sino que el putt milagroso que le dio tantas victorias, ha vuelto a ser su talismán, como en el hoyo 16, cuando embocó un putt de ocho metros para par, y lo celebró como si fuera un eagle.

Este no es nuestro Tiger, que nos lo han cambiado, pero ya saben que todo cambia para que todo siga igual. Ahora está más delgado, se ha dejado patillas largas y finas, y bigote con perilla. Sigue sudando mucho, como Rafa Nadal, y si encima se empeña en jugar de negro riguroso -como Gary Player- en un día caluroso y con mucha humedad, como suele ocurrir en las Islas, todavía peor. El ex número 1 del mundo, ahora el 898, jugó el jueves 1 de diciembre, en «su torneo», el Hero World Challenge en Bahamas, con un nuevo modelo de polo, sin cuello, con el que no le dejarían salir al campo en Puerta de Hierro.

El viernes, dejó el negro en el hotel, pero… volvió a salir de azul oscuro, esta vez con un polo con cuello y, en esta ocasión, la gorra, que le cubre el pelo cada vez más claro y con una tonsura que bien se la merece un obispo, era blanca, y no negra como en la primera ronda.

LO MEJOR Y LO PEOR

Lo mejor, que ha vuelto Tiger y que si en una mala primera ronda, como la del 73 del jueves, no se podían sacar consecuencias, tras quince, o dieciséis meses, según se cuente, sin competir, tampoco puede hablarse a la ligera del regreso del Gran Tiger -que tanto deseamos los aficionados-, después de sus magníficos 65 de la ronda el viernes.

El jueves jugó bien durante la primera parte del recorrido, en la que firmado cuatro birdies, tres de ellos consecutivos -6, 7 y 8-  que le dejaron la tarjeta en 33 golpes, unas buenas sensaciones y un brillante, aunque momentáneo liderato; lo malo fue que en el hoyo 9 hizo bogey y a partir de ese momento, la segunda parte del recorrido acabó con un solitario birdie y dos dobles bogeys en los hoyos 16 y 18, para 40 golpes que, sumados a los 33 de los nueve primeros hoyos, se quedaron en 73 (+1) y el puesto 17 y penúltimo, con solo  un referente tras él: su amigo inglés Justin Rose (+2).

Ambos tenían el dudoso honor de abrir el campo de Albany, (par 72), en New Providence, en las Islas Bahamas, en el primer partido del viernes 2 de diciembre. Sin embargo, la retirada del inglés dejó desairado a Tiger, que tuvo que jugar solo, acabó el torneo en tres horas y firmó siete golpes bajo el par del campo, lo que, con su +1 de la primera ronda, le situó con un -6 acumlado. Muy bien, a falta de 36 hoyos.

En un campo tipo links, con muchos bunkers y donde los waste bunkers -zonas arenosas que no se rastrillan- y los arbustos en el rough son peligrosos, el viento, tras dos jornadas,  no ha provocado ningún problema en el Albany Golf Course de las Islas Bahamas.

 

DIECISIETE + 1

Diecisiete jugadores, siete de ellos en el top ten del ranking, acompañan a Tiger Woods  en el Hero World Challenge, en Bahamas, en su regreso a la competición un año y tres meses después de su participación en el Wyndam, en agosto de 2015. (Ver más información en esta misma página).

Tiger vuelve con ilusión: “voy a jugar un torneo y quiero intentar ganarlo”, aseguró el ex número 1 del mundo; sé que hay muy buenos jugadores, pero yo llego con la idea de ganar”.

DOS EAGLES PARA TIGER… EN EL PRO AM

Woods, que se fue como Número 1 y ahora es el 898 del ranking, inició el Hero World Challenge, “su” torneo, en el que participa junto a diecisiete de los mejores jugadores del mundo, jugando el miércoles 30 de noviembre, el Pro Am del Torneo, en el que firmó 70 golpes, con dos eagles. Claro que era un partido con amateurs, pero no dejaba de ser una vuelta bajo par, y esos dos eagles, a pesar de sus dos bogeys en el día, le permitían soñar con un primer recorrido con buenas sensaciones.

«Estoy listo, estoy concentrado para mi primera vuelta -insistió Tiger, al final del Pro Am-; me he sentido muy bien en todas las parcelas del juego. El viento no lo ha puesto fácil, pero he pegado los golpes que quería cada vez que lo he necesitado, también me he dado cuenta de que tengo que trabajar un poco más en los greenes».

GANADOR EN CINCO OCASIONES

Este torneo, el Hero World Challenge (1 – 4 de diciembre de 2016, que tiene al propio Tiger como anfitrión y que se disputa en Albany, New Providence, en las Islas Bahamas, reparte 3.500.000 $ en premios, de los cuales el ganador, que el pasado año fue Bubba Watson, se llevará 1.000.000 $. Parte de los beneficios del torneo serán para la Fundación de Tiger Woods.

Tiger ha ganado este «su» torneo en cinco ocasiones, la última en 2011, desde que se creara en 1999; Jordan Spieth fue el vencedor en 2014.

La prueba se abrirá , el jueves primero de diciembtre, con el partido entre Bubba Watson y Rickie Fowler; el ex número 1 del mundo jugará con Patrick Reed, mientras Jordan Spieth lo hará con Matt Kuchar y Dustin Johnson con Brooks Koepka.

No está Sergio, que sería el único español que podría estar presente, pero ya se sabe que el calendario del castellonense es muy «sui generis» y él juega donde le parece más oportuno, algo que, desde luego, no es este torneo.

***EL BUEY SOLO BIEN SE LAME

*** La frase «el buey solo bien se lame», indica que es preferible estar solo que mal acompañado, o bien que, en ocasiones, para algunas tareas es mejor prescindir de ciertos colaboradores que más que ayudar van a entorpecer la realización de las labores. Seguramente se buscó la figura del buey por tratarse de una bestia muy noble, emblemática a la hora de realizar faenas dificultosas y que, como tantos otros animales, apelan a su lengua para asearse o calmar un ardor.

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TIGER + LOS DIECISIETE DEL HERO WORLD CHALLENGE

 

Dustin Johnson (2), USA

Jordan Spieth (4), USA

Henrik Stenson (5), Suecia

Patrick Reed (7), USA

Bubba Watson (8), USA

Hideki Matsuyama (10), Japón

Rickie Fowler (11), USA

Justin Rose (12), Inglaterra

Jimmy Walker (17), USA

Matt Kuchar (19), USA

Russell Knox (20), Escocia

Brandt Snedeker (22), USA

Brooks Koepka (23), USA

Louis Oosthuizen (24), Sudáfrica

J.B. Holmes (25), USA

Emiliano Grillo (26), Argentina

Tiger Woods (anfitrión del torneo), USA

Zach Johnson (invitado), USA

 

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