Torneos

Mickelson se tomó el aperitivo del British al ganar el Open de Escocia a Branden Grace, en el primer hoyo del play off

 

 

 

 

 

(Junto a estas líneas, Phil Mickelson con el trofeo ganado en Escocia. En la imagen, también de Getty, bajo estas líneas, cedida por el European Tour, Martin Gilbert, Chief Executive Officer of Aberdeen Asset Management; Rt Hon Alex Salmond MSP,  First Minister of Scotland y Peter Adams, Championship Director of the Aberdeen Asset Management Scottish Open, con el trofeo del Open, después de firmar un contrato por otros tres años con el torneo escocés que se disputará en el Royal Aberdeen, en 2014 y cerca de Edimburgo y Gasgow en los años siguientes. Más abajo, una vista del Castle Stuart Links, en Aviemoore, donde se ha disputado el Aberdeen Asset Management Scottish Open).

 

 

 

 

Phil Mickelson ha sido el brillante ganador del Aberdeen Asset Management Scottish Open, que finalizó en Inverness el 14 de julio, no sin antes ceder en la última vuelta un bogey en el hoyo 18 que le llevó a un play off con Branden Grace. Lefty estuvo a punto de no poder fotografiarse con el trofeo pero, finalmente, logró su primera victoria en el European Tour, valorada en 579.080 €.

 

El norteamericano ganaba el torneo con solo hacer el par en el hoyo 18, par 5, en el que tenía un putt asequible, incluso para birdie, pero que se convirtió en un bogey que obligó a Mickelson a salir al play off para ganar al sudafricano con un birdie y tomarse el Open de Escocia como aperitivo del próximo Open Championship, que se inicia el día 18 en Muirfield.

 

Hasta llegar a ese final, las espadas estaban en alto no entre el norteamericano y el sudafricano, sino entre Mickelson y Henrik Stenson, con el que disputaba el partido estelar. Hasta los últimos hoyos estuvieron empatados y, en ocasiones, superados por el joven danés fumador JB Hansen. Fue admirable la reacción de JB que inició la última ronda con un ¡9! en el hoyo 2 y que luego no paró de hacer birdies hasta colocarse en cabeza de la tabla, para luego no resistir la presión en los últimos hoyos y terminar (-15) empatado con el sueco Stenson, que tampoco tuvo un buen final ante la presión del zurdo norteamericano.

 

Y cuando todo parecía indicar que Mickelson se llevaba el torneo, tres putts en el último hoyo le dieron la oportunidad a Branden Grace, que esperaba en la Casa Club desde hacía un buen rato, de salir a jugarse el campeonato en el par 5 del hoyo 18. Los dos salieron con el driver y dejaron las bolas muy cerca. El segundo golpe del sudafricano, con un hierro, se fue a la derecha de la calle y se adentró en el rough. Mickelson decidió arriesgar -¡cómo no!- y utilizó un híbrido que le llevó a la derecha de la calle, muy cerca del green. El tercer golpe de Grace no estaba para birdie, pero el de Mickelson, sí. Un tercer golpe por alto que dejó al lado de la bandera. ¡Premio!

 

LOS ESPAÑOLES, MAL

 

Para qué nos vamos a engañar. Los españoles han estado mal en este Scottish Open. De los diez que iniciaron el torneo, solo tres lo han terminado… y en posiciones muy retrasados. El mejor, en el puesto 24, Álvaro Quirós -8), el único que quedó de la mitad de la tabla para arriba. Jorge Campillo fue el 42 (-5) y Alejandro Cañizares el 53 (-3).

 

A pesar de que el campo, el bello Castle Stuart Links, par 72, situado al norte de Escocia, en Aberdeen, en la zona de Inverness donde tomó fama su real/virtual monstruo del Lago Ness, dio muchas facilidades a los jugadores, sin apenas viento durante las tres primeras jornadas, el domingo sí saltó el viento, pero tampoco de forma exagerada.

 

La prueba de la bondad del campo es el alto número de jugadores que terminó bajo par tras las dos primeras rondas y el hecho de que el corte se estableciera el viernes en -4, para un total de 69 jugadores. A pesar de eso, la Armada Española, sin Sergio ni Fernández Castaño, fracasó en su intento de arrancarle algo positivo a estos links, aperitivo del British.

 

Y aquí se acaba la historia. El resto de los españoles no pasó el corte y lo peor de todo es que los siete eliminados acabaron por encima del puesto 100. Del 105 al 140, Rafa Cabrera, Eduardo de la Riva, Pablo Larrazábal, que la primera ronda terminó décimo (67 golpes) y la segunda bajó hasta el puesto 115, con una tarjeta de 77 golpes, para quedarse al par, junto a Miguel Ángel Jiménez. El Pisha, después de su fulgurante aparición tras su lesión, parece haberse quedado sin resuello. Nacho Garrido, que puede perder su tarjeta para la próxima temporada, después de 20 años en el Tour; José Manuel Lara, otro que tal baila, y Chema Olazábal, el 140 (+3), son los últimos que dijeron adiós al torneo.

 

 

CRÓNICA DE LA TERCERA JORNADA

 

Henrik Stenson (-16) es líder con dos golpes de ventaja sobre un grupo perseguidor de cuatro jugadores entre los que se encuentra Phil Mickelson, con el que jugará el partido estelar de la jornada del domingo 14 de julio en el Aberdeen Asset Management Scotish Open, que se disputa en Inverness. Empatados con Mickelson en -14, figuran John Parry, Branden Grace y J. B. Hansen, un joven danés de 23 años que tiene la fea y mala costumbre de fumar durante el recorrido, lo que a estas alturas es inadmisible en un torneo profesional de golf, por mal que les pese a los vetustos -no ya de edad sino de ideas- responsables tanto del Royal & Ancient como de la USGA.

 

 

El sueco, de 37 años, que ganó en 2012 en Sudáfrica, después de varios años sin conseguir un triunfo en el European Tour, ha firmado tres vueltas de 70, 76 y 66 golpes, lo que le ha colocado en una posición inmejorable para ganar este Open de Escocia. Phil Mickelson, el amigo americano que siempre viene a Europa, al menos una semana antes del Open Championship y que es el gran reclamo del torneo, ha visto recompensada su idea de acudir a los Higlands y el domigo tiene una buena oportunidad de competir con el líder de la prueba en el partido final. 

 

 

En buenas posiciones acabaron los otros dos jóvenes americanos participantes, Peter Uhilein, que juega en el Challenge Tour y su amigo Brooks Koepka. Estos dos emigrantes que llegaron de los Estados Unidos para hacer las Europas en el Challenge, han conseguido en media temporada la tarjeta para el año 2014 del European Tour. Y así como hay muchos que se van a hacer las Américas en el Circuito estadounidense, como en el caso de Gonzalo Fernández Castaño, estos dos amigos norteamericanos no han tenido ningún problema en venir a Europa para hacer la Circunvalación de Peter y volver, a su país con el aroma del triunfo en el Viejo Continente, incluidas islas adyacentes. Uihlein acabó décimo (-11) y Koekpa, decimosegundo (-10).

 

 

 

 

TRES MILLONES DE LIBRAS NO SON SUFICIENTES

 

 

Un total de 8.250.000 libras esterlinas se repartirán en  premios entre las dos semanas de mitad de julio durante las cuales se disputan los dos torneos mejor dotados económicamente del Viejo Continente: el Scottish Open, del 11 al 14, y el Open Championship, el tercer Grande y el más importante según muchos especialistas del sector. Al margen, claro está de las Final Series, que se estrenan este año y con las que terminan la temporada 2013 del European Tour, el Scottish Open es el segundo torneo con mejores premios: 3.000.000 de libras, que son 3.465.600 €, y sirve como aperitivo para los 5.250.000 libras -6.064.800 €- del Open Championship, que está al nivel de los torneos del PGA Tour americano, aunuque no llega a los Grandes que se juegan en suelo americano.

 

 

En cualquier caso, los mejores del mundo estarán, no ya en el Open de Escocia, donde si participa Phil Mickelson, como suele ser habitual y donde ha empezado con buen pie, sino en el Open Championship donde se podrá ver a Tiger Woods, al que es imposible seguir en otra competición en suelo europeo, aunque sea el isleño británico.

 

 

La ausencia de norteamericanos en el Scottish Open es casi escandalosa, a pesar de los 3.000.000 de libras, lo que no está, por supuesto, a la altura de ninguno de los torneos del Circuito Americano. Pero aunque fuera por verguenza profesional, ni siquiera una semana antes vienen a jugar a Europa para aclimatarse al tiempo y al jet lag. En Castle Stuart solo estuvieron Mickelson, Michael Thompson, que no cuenta, el escocés/norteamericano Martin Laird, que acabó quinto y primer escocés, y los dos jóvenes valores norteamericanos, de los que se ha hablado en esta misma crónica: Brooks Koepka, que ya ha conseguido la Tarjeta de 2014, gracias a sus tres victorias en el Circuito Satélite en este mismo año, y Peter Uihlein, otro que también tiene ya la tarjeta del próximo año, aunque no sean tres las victorias conseguidas como su compatriota.

 

 

Con ellos, Ernie Els, que no pasó el corte y no muchos más nombres de relumbrón en el golf mundial que prefieren descansar antes del British, o seguir jugando en los Estados Unidos.

No es posible comentar.