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Jon Rahm (-6): lo positivo fue ganar el US Open en Torrey Pines y volver a ser el Número 1

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Si un positivo en Covid-19 fue tan negativo como para que no pudiera ganar The Memorial, lo positivo de su reacción y su fuerza mental y física -el karma, según él-, le sirvieron a Jon Rahm para conquistar su primer Grande, nada más y nada menos que el US Open, y volver a ser el Número 1 del ranking mundial.

El golf español está de enhorabuena después de la victoria del jugador de Barrika en el Campo Sur de Torrey Pines (par 71), en La Jolla, en la localidad californiana de San Diego, precisamente el campo donde Jon consiguió su primera victoria en el PGA Tour, en 2017.

Con cuatro rondas de 69, 70, 72 y 67 golpes, para un acumulado de -6, Rahm logró sumarse a los tres españoles ganadores de un Major: Seve Ballesteros, Chema Olazábal y Sergio García. Su buen juego en la última ronda, con cuatro golpes bajo par, cinco birdies y un solo bogey, le colocaron líder cuando aún faltaba una hora para que su gran rival, Louis Oosthuizen acabara su recorrido. El sudafricano le ganaba por un golpe, pero sus dos bogeys en la segunda parte del recorrido, en especial el del hoyo 17, en el que tuvo que dropar tras enviar su bola de salida al barranco imposible a la izquierda de la calle, le hicieron perder un Major que parecía estar preparado para él, cuando solo faltaban tres hoyos.

Pero, aunque Jon tenía que superar al sudafricano, lo hizo gracias a su fortaleza menta, a su buen juego y sobrte todo a los dos putts de unos cinco metros que logró embocar en los difíciles hoyos 17 (par 4) y 18 (par 5) t que fueron decisivos para lograr una victoria que le sirvió para olvidar los problemas que le dejaron sin The Memorial.

Olvidada aquella mala experiencia, el vasco celebró su victoria con la energía que le caracteriza y dedicó el triunfo en el 121 US Open, a su familia, precisamente en el Día del Padre en los Estados Unidos. Su mujer le esperaba en el green del 18, no solo para felicitarle, darle un beso y entregarle a Kepa, su hijo de tres meses, que llevaba en sus brazos, para que lo pusiera sobre su hombro derecho, y se dirigiera con él hasta la oficina del Torneo para entregar su Tarjeta victoriosa. También hizo extensiva su dedicatoria, en sus declaraciones, a Seve Ballesteros, que no había podido ganar el US Open a lo largo de su carrera.

«CREO EN EL KARMA»

«Soy un gran creyente en el karma. Después de lo que sucedió hace un par de semanas, me mantuve muy positivo sabiendo que iban a suceder grandes cosas. No sabía qué, pero estábamos llegando a un lugar donde obtuve mi primera victoria y es un lugar muy especial para mí y mi familia. Sentí que las estrellas se estaban alineando».

Cuando salió del green 18 Rahm fue abrazado por el hermano de Phil Mickelson, Tim, su entrenador de golf universitario en Arizona State, al que dijo «Lo sabía».

La victoria le sirve a Rahm para pasar a la historia del golf como el primer español que gana un Open USA, y para conseguir un premio en metálico de 1,89 millones de euros (2,25 millones de dólares), y ser el primer español que gana el torneo.

Tras Rahm (-6) y Oosthuizen (-5), Harris English fue tercero (-3) y Brooks Koepka, Guido Miggliozzi y Colin Morikawa empataron (-2) en la cuarta posición. El gran favorito, Bryson DeChambeau se derrumbó al final y terminó (+3) en el puesto 26.

Sergio García acabó el 19 (`+2) y Rafa Cabrera (+8), el 50.

UNA TERCERA JORNADA CON 72 GOLPES

A falta de jornada para que finalice el US Open, el domingo 20 de junio, tres jugadores colideran (-5) la prueba: un norteamericano, Russell Henley, que aguantó su coliderato del viernes con el par del campo el sábado, y tras sus 71 golpes de la tercera jornada, lo comparte con el canadiense Mackenzie Hughues y el sudafricano Louis Oosthuizen.

En la cuarta posición empatan (-3) Rory McIlroy y Bryson DeChambeau. Con dos golpes bajo el par aparecen, en la sexta plaza, los norteamericanos Scottie Scheffler y Matthes Wolff y el español Jon Rahm (69, 70, 72), que se mantiene en el top ten pero que perdió un puesto al entregar una tercera tarjeta con un golpe sobre el par del complicado campo Sur de Torrey Pines, en La Jolla, en la localidad californiana de San Diego, donde se disputa este tercer Major del año.

Lástima porque el vasco, tras terminar sus primeros nueve hoyos con ocho pares y un bogey, en el par 3 del hoyo 8, empezó con un birdie en el hoyo 10, par 4 y, aunque finalizó con otro birdie en el par 5 del 18, un absurdo doble bogey en el 14, otro par 3 en el que necesitó tres putts, le dejaron a tres golpes de la cabeza, que no es demasiado por la distancia, sino porque delante hay jugadores de mucho renombre y por la dificultad del campo Sur de Torrey Pines, que se constata en el hecho de que, después de tres jornadas solo hay trece jugadores bajo el par del campo y otros veinte, le empatan.

Entre los que parecen dispuestos a dar la batalla final están, entre otros, McIlroy o DeChambeau, y en la cuarta jornada de un Grande puede haber muchos cambios.

Naturalmente, esos cambios que se pueden producir en el fin de semana de un Major, pueden ser hacia arriba o hacia abajo. Si McIlroy (67), DeChambeau o Hugues (68) firmaron las mejores tarjetas del sábado, Richard Bland, el inglés que era colíder (-5) junto a Henley, acabó su sueño americano con una tarjeta de 77 golpes que le hundieron en la clasificación. Con sus tres rondas de 70, 67… y 77, el inglés cayó desde el coliderato hasta el puesto 21 con un acumulado de +1, que le deja empatado con un nutrido grupo de jugadores entre los que se encuentra su compatriota Lee Westwood, y Jordan Spieth. Spieth fue otro de los que firmó un 68 en la tercera jornada, lo que le hizo ascender 37 puestos y quedarse con tan buenas sensaciones como para intentar acceder al top ten de la prueba en la última ronda.

RICHARD BLAND: DOS JORNADAS PARA LA HISTORIA

En cuanto al sorprendente Bland, el inglés de 48 años que logró su primera victoria en el European Tour, a mediados de mayo después de estar 23 años persiguiéndola sin conseguirlo, era colíder (-5) con el norteamericano Russell Henley nacido en Georgia hace 32 años y que tampoco era uno de los favoritos al comienzo de la prueba.

Richard Bland pensó que iba a ser muy difícil asimilar su primera victoria en el European Tour, después de 23 años intentando lograrla. A los 48 años ganó el British Masters, después de haber participado en 478 torneos, desde que comenzara a jugar en el Circuito Europeo.

Tras vencer en The Belfry, a mediados de mayo, Bland acabó tercero en el Made in HimmerLand, que ganó Bernd Wiesberger, en Dinamarca, y se dispuso a viajar a California para participar, por cuarta vez en su larga carrera, en un Grande. Antes de este US Open, donde puede permitirse el lujo de soñar con la victoria, tras liderar (-5) el torneo las dos primeras jornadas, con dos vueltas de 70 y 67 golpes, Bland solo había disputado tres Majors: el British 1998, el US Open 2009 y el British 2017.

Su juego recto y su buena actitud en el campo, añadida a sus golpes alrededor del green le permitieron estar entre los mejores y, ¿quién sabe? pensar en una victoria o, al menos, en el top ten. Pero los sueños del inglés casi cincuentón, se esfumaron en la segunda parte de la tercera ronda del US Open.

Bland finalizó solo un golpe sobre los nueve primeros hoyos de Torrey Pines, pero los cinco bogeys de la segunda vuelta, acabaron con el sueño americano.

De todos modos, ahí queda para la historia la «hazaña» de este inglés de 48 años que, cuando, a primeros de año llegó a The Belfry miraba más hacia el Circuito Senior que a la victoria que logró en el British Masters. Un mes después está, a pesar de su mala vuelta del sábado, jugando con los mejores del mundo en Torrey Pines.Al final, con una ironía muy inglesa aclaró: ¿Quién sabe? Tal vez sea como los autobuses. Ninguno aparece durante siglos y luego llegan dos seguidos».

Lo malo es que el autobús que esperaba pasó de largo porque iba lleno.

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CRÓNICA DE LA SEGUNDA JORNADA

JON RAHM (-3) YA ES QUINTO

De los tres españoles participantes, como era de esperar, Jon Rahm es el primero, en la quinta posición, empatado (-3) con Bubba Watson. El vasco, que está jugando en su línea, a pesar de haber sufrido la gran decepción de verse apartado de una victoria, casi segura -aunque en el golf nunca se sabe- en The Memorial, tras dar positivo en Covid-19, después de jugar la tercera ronda y de superar por seis golpes a sus inmediatos perseguidores, firmó dos tarjetas de 69 y 70 golpes, y está a solo dos de los colíderes.

Otra decepción, aunque sin problemas sanitarios por medio, afortunadamente, fue la de Rafa Cabrera Bello. Al terminar la primera ronda del US Open, en San Diego, el canario era (-3) tercero, empatado con el italiano Francesco Molinari, a solo un golpe de la cabeza y uno de los veinte privilegiados que pudieron ganarle a Torrey Pines (par 71) durante esa primera jornada.

Sin embargo, y de forma tan sorprendente como la aparición de Richard Bland al frente del torneo, fue su caída en la segunda jornada. Después de una primera tarjeta de 68 golpes, aparició el fantasma que persigue al canario y firmó una vuelta de 76, cuando podía haber terminado con un acumulado de -1, si no hubiera firmado un bogey en el 16, un doble bogey en el 17 y un par en el 18, par cinco con posibilidades de birdie. Con esas dos actuaciones tan distintas, Cabrera cayó desde el cielo del top ten, hasta la trigésima posición (+2), donde empata, entre otros, con el incombustible luchador Phil Mickelson (75, 69), el número 1 Dustin Johnson (71, 73) que no está en su mejor momento de forma y el italiano Francesco Molinari.

En cuanto a Sergio García, tampoco le acompaña la suerte o el swing… el caso es que el castellonense (71, 74) acabó al par, que no era mal resultado tras una primera ronda complicada, pero sus tres golpes sobre el par de Torrey Pines le dejan en el puesto 41 (+3) a ocho golpes ya de la cabeza y sin muchas posibilidades de llegar, si no a la victoria, al top ten. En esa posición empata con jugadores como Patrick Reed, Patrick Cantlay y los ingleses Tommy Fletwood y Matthew Fitzpatrick.

Si al final de la primera ronda había veinte jugadores bajo par, tras la segunda solo doce pueden presumir de ganarle al campo de San Diego. Al par, en la decimotercera posición figuran nombres como los de Bryson DeChambeau, Justin Thomas o Brooks Koepka, y en el puesto 21 empatan (+1) Rory McIlroy y Lee Westwood, el inglés que está celebrando en el campo de La Jolla, su luna de miel con su caddie, Helen Storey, ya que acaba de casarse con ella.

El corte al final de la ronda del viernes se estableció en +4 y lo superaron 71 jugadores -uno de ellos Jordan Spieth, del que se esperaba más en esta ocasión-, los que empataron en la posición 58 que cierra la clasificación de cara al fin de semana.

Fuera del fin de semana se quedaron, entre otros, Justin Rose, Tony Finau, Tyrrell Hatton, Víctor Pérez, el polaco Adrian Meronk, el primer golfista polaco y, por extensión del Este de Europa, que participaba en un Grande, y el novato y sorprendente sudafricano Garrick Higgo, rookie este año en casi todo que, después de ganar dos torneos del European Tour, de los tres que se han celebrado en Canarias, no ha podido con la presión de enfrentarse a un Major como el US Open.

CRÓNICA PREVIA

JON RAHM, NEGATIVO EN VIRUS Y POSITIVO EN ACTITUD

Jon Rahm podrá participar en el US Open que se disputa del 17 al 20 de junio en Torrey Pines, en la localidad californiana de San Diego. El español ha confirmado que «está deseando jugar el torneo» y el martes 15 de junio salió de su aislamiento en un hotel, dispuesto a entrenar en el mítico Torrey Pines, donde se juega el tercer Major del año. Bryson DeChambeau es el defensor del título por el que se llevó en la pasada edición, 2.250.000$.

Jon Rahm juega las dos primeras rondas del US Open, con el norteamericano Patrick Reed y el australiano Marc Leishman. En Torrey Pines, en San Diego, también están Sergio García, que juega las dos primeras jornadas con Bubba Watson y Adam Scott, y Rafa Cabrera, que tiene como compañeros/rivales esas dos primeras rondas, al coreano Sung Kang y a Adrian Meronk, el primer polaco que juega un Grande.

También estará, junto a lo más granado del golf mundial -y el incombustible Phil Mickelson, por supuesto-, el sudafricano de 23 años Garrick Higgo, ganador la pasada semana del Palmetto Championship, en su primera aparición en un torneo del PGA Tour estadounidense (ver más información en esta misma página web).

UN POSITIVO FELIZMENTE OLVIDADO

Rahm dio positivo por Covid-19 el pasado seis de junio y se le informó al terminar la tercera ronda en The Memorial, cuando era líder con seis golpes de ventaja, por lo que tuvo que abandonar el torneo y quedar confinado durante diez días.

Lo curioso del caso es que Rahm había sido vacunado días antes de iniciarse la prueba y, a pesar de todo, un análisis posterior le dio positivo.

REGRESO A EUROPA, VIA BREXIT

El vasco sigue pensando en el futuro y ya tiene planes para volver a Europa. Será en la segunda semana de julio cuando regrese, aunque no será precisamente al continente, sino a las Islas Británicas para jugar- Brexit al margen, primero el Open de Escocia, que se disputa en el Renaissance Club, del 8 al 11, segundo torneo de las Rolex Series y previo al British Open. Justin Thomas también ha confirmado su presencia en esta prueba escocesa. Rahm buscará su quinto título de las Rolex Series en su debut en el torneo escocés,

Y a la semana siguiente, Rahm luchará por la Jarra de Clarete en el Royal St George’s, donde se juega The Open (15-18 de julio), que se disputa en el Royal St George’s donde se encontrará, no solo con el citado Thomas, sino con jugadores de la talla de Tyrrell Hatton, Collin Morikawa o Xander Schauffele, con los que ya se habrá enfrentado en Escocia.

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