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Henrik Stenson (-20) se bebió la Jarra de Clarete

 

 

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Henrik Stenson (-20) ganó The Open y, a sus 40 años, batió records en el 145 aniversario del tercer Major del año: consiguió su primer Grande con el mejor resultado de la historia del Open; es el primer sueco que gana un Major e igualó la tarjeta de 63 golpes, que es la mejor que se ha conseguido nunca en un Grande. Con cuatro vueltas de 68, 65, 68 y 63, para un total de veinte bajo par, nunca conseguido en un Open, Stenson dio golpes de todos los estilos y en un clima tan cambiante como lo ha sido en los cuatro días del sudoeste de Esocia, a 60 kilómetros de Glasgow.

La primera jornada fue veraniega: verano escocés, pero verano al fin, con su sol y todo; la segunda fue la peor, con mucho viento y lluvia, igual que la tercera, y la cuarta volvió a ser más benévola, aunque el verano no llegó a ser ni escocés, pero el tibio sol apareció al finalizar la jornada, hasta el punto de que el vencedot terminó en «mangas de polo»… que para eso es sueco.

La final del Open Championship en Royal Troon, el domingo 17 de julio, se convirtió en un match entre los dos Son: Mickel y Sten. El sueco salió en el partido estelar con un golpe de ventaja sobre el zurdo californiano, y durante todo el encuentro las fuerzas estuvieron igualadas. Hasta llegar al hoyo 14, cuando Henrik fiirmó tres birdies seguidos y se destacó del norteamericano, con putts de todos los calibres, como si fuera el Jordan Spieth del pasado año. Al final, Mickelson, que vendió cara su derrota, se quedó (-17), a tres golpes del ganador. Le queda a Phil, ese 63 firmado en la primera jornada, que igualaba el record de los Majors, y que volvió a empatar Stenson en la última jornada, y sus tres vueltas posteriores de 69, 70 y 65. Magnífica la actuación de Lefty y lástima que no pudieran ganar los dos, que se lo merecieron.

MAYORIA DE NORTEAMERICANOS EN EL TOP TEN

Los norteamericanos brillaron en The Open, a pesar de las condiciones atmosféricas y del campo links de Royal Troon, en el que se disputó el torneo, tan distinto de los que se juegan en el Circuito americano. Auque no lograron la victoria, cinco de ellos se clasificaron entre los diez primeros (que fueron once por los empates); el tercero, en solitario, fue J.B. Holmes,que acabó con seis golpes bajo el par 71 del campo, a ¡¡¡catorce!!! golpes del vencedor, y a once de Mickelson, lo que da buena prueba de que este Open lo han jugado  en las dos últimas jornadas, por una parte 79 jugadores y por la otra los dos que figuraban en el partido estelar y que disputaban su match particular.

La quinta posición fue para un veterano, Steve Stricker (-5) y en la cuarta, empataron (-4) Sergio García, Tyrrell Hatton y Rory McIlroy. El norirlandés (69, 71, 73 y 67) no estuvo fino, sobre todo en las dos jornadas intermedias, y aunque mejoró en la cuarta y última, no pudo llegar ni siquiera a verles las espaldas a los dos primeros.

LOS PROBLEMAS DE RORY

A McIlroy, las cosas no le han ido nada bien, a pesar de su última vuelta de -4; después de sus polémicas declaraciones cuestionando el golf en los JJ.OO. y tras declarar que no está en este mundo para promocionar el golf, sino para ganar Majors, sus vueltas de 69, 71 y 73, le dejaron en una difícil posición -decimoctavo, al par- para intentar una victoria que se le ha escapado desde la primera vuelta. Además, sus malos gestos durante el final de la tercera vuelta, que le llevaron incluso a romper una madera 3, le han ocasionado más de un problema. Es verdad, como queda dicho, que maquilló su vuelta con los 67 del domingo, pero cuando ya era tarde.

SERGIO, EL MEJOR ESPAÑOL

De los españoles, Sergio García (-4), quinto, fue, como casi siempre el mejor de los españoles. El castellonense, que se baja de los top ten en muy pocas ocasiones, volvió a firmar una magnífica actuación. Es verdad que le falta rematar en un Grande, pero eso no significa absolutamente nada. Estamos ante un gran jugador, y punto.

Sergio (68, 70, 73, 69) tuvo problemas en la tercera jornada -jugó, como McIlroy en muy malas condiciones atmosféricas- y no pudo bajar del par, lo que le costó perder posiciones y tener que luchar en la última ronda para volver a recuperarlas. A pesar de todo, muy buen Open el de Sergio… y a esperar el próximo, el PGA Championship dentro de dos semanas.

EL PISHA SUBE Y CABRERA BAJA

Además de Sergio García, los otros tres españoles que pasaron el corte aguantaron el chaparrón como pudieron: El Pisha acabó en el top veinte, superando a Rafa Cabrera Bello. Rafa, que era undécimo tras la segunda ronda (68, 71), firmó un 75 en la tercera lo que le hizo descender catorce posiciones, hasta el puesto 25 (+1). En la cuarta jornada, el canario firmó un 74 que le llevó con un acumulado de +4, hasta el puesto 69.

Miguel Ángel Jiménez (71, 72, 70 y 71) fue mejorando su juego a medida que avanzaba el tercer Major de la temporada, y ya en la tercera jornada se colocó como segundo español, por delante de Rafa Cabrera. Al final, con su acumulado al par, acabó en el puesto 18 y dejando una magnífica sensación que puede servirle de mucho la semana próxima, donde jugará en Carnoustie, el Open Senior, para el que es uno de los favoritos.

En cuanto a Jon Rahm (74, 71, 73 y 75), su +9 final dejo en el puesto 59, empatado con Jim Furyk. El vasco nacido en Barrika, cerca de Bilbao, que terminó con una vuelta de 74 en la primer jornada, hacía difícil apostar por él a la hora de pensar en el fin de semana. Sin embargo, Rambo, que empezó con tres bogeys su segunda vuelta, con lo que se puso +6 en el tercer hoyo del viernes, pudo aguantar el chaparrón y con una enorme fuerza de voluntad firmó cuatro birdies y un solo bogey más, para acabar con 71 golpes, al par, en la ronda del viernes y ascender hasta el puesto 58, donde empataba con ilustres pros y se metía en el fin de semana en Royal Troon, y no precisamente de vacaciones escocesas. En la tercera jornada, Rambo siguió en su línea y firmó una vuelta de 73 golpes, para colocarse (+5) en el puesto 50, empatado en un grupo de 12 jugadores, entre los que se encuentran, ni más, ni menos, Jordan Spieth, Bubba Watson, Jim Furyk, Adam Scott y Graeme McDowell, con quien jugó la cuarta y última ronda. Su +3 del domingo no le sirvieron para mejorar pero, a pesar de todo, ha sido un buen comienzo en un Grande de Jon Rahm que le vale, no solo para aprender, a marchas forzadas, sino para saber que puede estar a la altura de los cien mejores jugadores del mundo.

LOS MEJORES DEL MUNDO NO ESTUVIERON A SU ALTURA

Desde luego es 145 Open Championship, no ha sido un buen Major para los cinco mejores del mundo. En un torneo en el que solo 17 jugadores acabaron bajo par, pero que al haberse ganado con -20, se supone que hubo algunos que no dieron la talla, Jason Day, el número 1 del mundo, acabó el 22 (+1); Dustin Johnson, segundo del ranking mundial, fue el mejor, noveno (-2); el tercero, Jordan Spieth, maquilló su resultado final de +2, con su última tarjeta de 68 golpes, lo que le dejó en el puesto 30, y Bubba Watson, quinto del mundo, empató (+4), con Adam Scott y el canario Cabrera, en el puesto 39.

Colin Montgomerie, que se ganó, jugando una fase previa, su presencia en Royal Troon, que es como su casa, donde jugó al golf desde niño y donde su padre fue Secretario del Club, aguantó las dos primeras rondas (71, 75) y pasó el corte, pero con 79 golpes en la jornada del sábado 16, se convirtió en el portador del farolillo rojo (+12). En la última ronda tuvo que salir el último y con un marcador porque quedaba de non, ya que fueron 81 los juguadores que pasaron el corte, establecido en +4. Salió a toda velocidad y terminó el recorrido en dos horas y cincuenta minutos: firmó un 76 y con +17 se despidió del Open y de «su casa», en el puesto 78, dejando por detrás a tres jugadores.

 

 

CRÓNICA DE LA TERCERA JORNADA

STEN Y MICKEL… SON RIVALES

Henrik Stenson (-12) y Phil Mickelson (-11) se verán las caras el domingo 17 de julio en el «match final» del Open. Claro que en golf todo puede pasar, y más en un links, si hace viento y llueve con fuerza, pero todo parece indicar que el sueco, que busca su primera victoria en un Grande -y la primera de un sueco- y el zurdo californiano, que camina hacia su sexto Major, se van a jugar, en el último partido de la jornada dominical, un puesto en la gloria, con Jarra de Clarete incluida.

Stenson, en una jornada difícil, pero menos que la del viernes, con lluvia y viento, pero no tanta como en la segunda ronda, tiene un solo golpe de ventaja sobre Mickelson, y el duelo está servico, pase lo que pase por detrás. La tercera posición es para Bill Haas (-6), a seis golpes de la cabeza, lo que parece -aunque el golf sea el golf y la madre que lo parió- mucha ventaja para los dos jugadores que llevan la batuta.

Cuarto es el hipster Andrew Johnston (-5), y quinto, otro norteamericano, J. B. Holmes (-4). En el top ten, que es una docena en este caso, hay mayoría, siete, de norteamericanos y aunque hay también un español, está ya muy lejos de la victoria. Sergio García (-2) es noveno, tras firmar una tarjeta, el sábado 16 de 73 golpes, +2 en el día, lo que le hizo descender posiciones aunque sin salir del top ten. En la novena plaza empata con Patrick Reed, Keegan Bradley y Charl Schwarztel.

 

 

 

CRÓNICA DE LA SEGUNDA JORNADA

MICKELSON PASADO POR AGUA

En una segunda jornada pasada por agua, Phil Mickelson, en la foto, mantuvo su liderato en The Open, con un golpe de ventaja sobre Henrik Stenson. Sergio García (-4) es sexto, empatado con otros cuatro jugadores, entre los que se encuentra Charl Schwartzel, y el primero de los cuatro españoles que pasaron el corte, de los cinco que iniciaron la competición.

Mickelson, que empezó la segunda vuelta bajo la lluvia, después de firmar un magnífico 63 en una jornada veraniega el jueves 14, se mantuvo firme durante los 18 hoyos de Royal Troon, complicados por el agua que no dejó de caer en ningún momento, y llegó a estar con tres golpes de ventaja. Al final, a sus 63 golpes de la primera jornada, Lefty añadió los 69 de la segunda para con -10, liderar The Open, aunque con un solo golpe de ventaja sobre el sueco Stenson, segundo clasificado.

En la tercera posición empatan (-7) Keegan Bradley y Soren Kjeldsen. Los norteamericanos siguen teniendo cinco jugadores entre los diez primeros, lo que refuerza la idea de que este año, en su 145 edición, puede suceder el Openexit, es decir, que The Open se vaya a tierras americanas, aunque los británicos no quieran.

 

 

CRÓNICA DE LA PRIMERA JORNADA

 

MICKELSON: «A PESAR DEL 63, TENGO GANAS DE LLORAR»

«He jugado una de las mejores vueltas de mi vida… y me voy con ganas de llorar». Esa era la sensación de Phil Mickelson cuando terminó, con 63 golpes, la primera vuelta, el jueves 14 de julio, en Royal Troon (par 71), donde lidera (-8) The Open. El zurdo californiano se unió con esos 63 golpes, a la élite de jugadores -no llegan a una treintena- que han firmado ese número de golpes en un Major, que es la mejor tarjeta de todos los tiempos en un Grande. Lo bueno es que ese -8 deja a Mickelson con tres golpes de ventaja sobre su compatriota Patrick Reed, empatado (-5) con el alemán Martin Kaymer. Lo malo es que Lefty se retiró con ganas de llorar al terminar su vuelta.

¿Y por qué las lágrimas que le corrían por dentro a Phil, si acababa de hacer la «vuelta de su vida» o casi? Pues porque si hubiera embocado su putt de cinco metros en el hoyo 18, para birdie, Mickelson habría pasado a la historia como el hombre que batió el record en una jornada de un Major, desde que se tiene noticia de los resultados.

Todo fue por un milímetro, como pasa casi siempre en el golf: el putt de Mickelson, de cinco metros, para el increíble record de 62 golpes en una ronda de un Grande, no entró porque la bola hizo una corbata, rodeó el hoyo y se quedó colgando… pero no llegó a caer. De ahí las «lágrimas» de Mickelson, que no llegaron a salir de sus ojos, pero que le debieron mantener en vela buena parte de la noche del jueves al viernes, debatiéndose por dentro en un duermevela que ¡ojalá! no le pase factura en la segunda jornada.

La tercera posición es para ocho jugadores empatados (-4), entre los que se encuentra el defensor del título, Zach Johnson, que terminó con dos bogeys y se descolgó de la segunda plaza en solitario.

GARCÍA Y CABRERA, BIEN

De los cinco españoles presentes en estos links del suroeste de Escocia, Sergio García y Rafa Cabrera (-3) son duodécimos, empatados en un grupo de diez jugadores.

Cincuenta y tres jugadores, de los 156 participantes, han podido ganarle a un campo que se ha dado muchas facilidades, debido sobre todo al buen tiempo reinante en Escocia. Sol y ausencia de viento han sido las constantes meteorológicas en el jueves 14, con lo que el verano escocés se parecía a un verano de verdad. Sin embargo, las condiciones parece que van a cambiar el viernes, cuando el viento y la lluvia vuelvan a campar por sus respetos, como es habitual por esas latitudes. (Ver artículo de Laureano Suárez en esta misma página web).

Los otros tres españoles no le han ganado al campo, pero Miguel Ángel Jiménez sí ha podido empatarle y está, al par, en el puesto 54, dentro del presumible corte del viernes. No lo tienen tan fácil Scott Fernández, el rookie granadino que se clasificó en una de las previas, y que terminó (+1) la primera ronda con 72 golpes en la posición 77, con lo que tendrá que mejorar en la segunda ronda para poder quedarse en Escocia el fin de semana.

Peor lo tiene Jon Rahm, el joven vasco que llegaba con «posibilidades de ganar», según sus declaraciones que demuestran que es de cerca de Bilbao, pero no del mismo Bocho. El español, que está estrenando su condición de profesional terminó (+3) en el puesto 110 y mucho tendrá que mejorar para poder pasar el corte.

 

royal troon y jarra clarete 16

 

LA JARRA QUE PUEDE IRSE A LOS ESTADOS UNIDOS

Rory McIlroy (-2), en el puesto 22 tras la primera jornada, empatado con Adam Scott, Vijay Singh, Rickie Fowler… sigue siendo el favorito «europeo» para quitarles The Open a los norteamericanos y evitar así el «Openexit», es decir que el torneo salga de Gran Bretaña, lo que a los habitantes de las islas les dolería más, a buen seguro, que la salida de la Unión Europea.

El mayor problema es que en el top ten hay ocho norteamericanos, y solo un inglés, Andy Sullivan (-4). Con -3 está Justin Rose, duodécimo y hay que descender hasta el puesto 22 para encontrar a un galés, Jamie Donaldson (-2), empatado con el norirlandés, número cuatro del mundo.

Peor lo tienen los escoceses, que se van a ir del Open, igual que se han ido de Europa, es decir, sin querer, porque el primer jugador de la tierra es… un veterano que se crió en el mismo Royal Troon y que está ya casi jubilado y tuvo que clasificarse en una de las previas: Colin Montomerie, al par, está en el puesto 57, después de haber empezado con un doble bogey en el hoyo uno, tras abrir el campo a las 06.35 de la mañana del jueves 14. Su segundo golpe se fue a un bunker y para sacar la bola necesitó dos golpes. Sin embargo, Monty se rehizo y acabó empatándole a «su campo».

El siguiente escocés es otro ilustre veterano, Paul Lawrie (+1), empatado con Russell Knox, el escocés que juega en el PGA Tour y que no ha empezado bien el torneo… y el último es otro ilustre, este más jubilado todavía que Monty, que sigue jugando con los seniors, y que es Sandy Lyle, que a sus 58 años todavía tiene ganas de jugar un torneo que ganó en 1985 y con el que esto escribe tuvo la suerte de jugar un Pro-Am del Volvo Masters en el campo gaditano de Montecastillo.

 

 

 

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