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Los Thomas (-25) vencieron en el PNC de Padres e Hijos en Florida. Tiger Woods y Charlie (-20), séptimos

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Aunque terminaron con seis birdies en los últimos hoyos, un regular comienzo en la segunda ronda del el PNC Championship, que se jugó (19-20 diciembre) en el Ritz Carlton G. C. (par 72), en Orlando, Florida, Tiger Woods y su hijo Charlie, de 11 años, solo pudieron terminar (-20) en la séptima posición, a solo cinco golpes de los ganadores (-25) de esta prueba de dobles, Padres e hijos (y algún familiar allegado, como en el caso de Bubba Watson, que jugaba con su suegro), la pareja formada por Justin Thomas y su padre Mike, un afamado profesor de golf.

A pesar de no haber conseguido la victoria, algo que parecía muy difícil de antemano, Tiger Woods ha disfrutado en estos dos días de competición, lo que no ha podido hacer en los nueve torneos en los que ha participado este año de la pandemia.

Compartir con su hijo Charlie un torneo tan significativo como este en el que estaban inscritas veinte parejas, con algunos jugadores de los más famosos del mundo, de antes y de ahora… y del futuro, como en el caso del hijo de Tiger, o de Matt Kuchar, o de John Daily… ha sido muy importante para el ex número 1 del mundo y, sobre todo una lección de experiencia y de sabiduría para un niño de 11 años que lleva camino, si la vida no le lleva por otros derroteros -nunca se sabe lo que puede ser en el futuro un chaval de esa edad- de convertirse en una leyenda como su padre.

Espectacular debut de Charlie Woods (11 años)

Espectacular, por no decir otro calificativo más rotundo, fue el debut de Charlie Woods, el hijo de Tiger, de 11 años, que formaba pareja con su padre y se estrenaba en el torneo navideño de Padres e Hijos, el PNC Championship (19-20 diciembre) en el Ritz Carlton G. C. (par 72), en Orlando, Florida.

En la prueba, que se disputa desde 1995 y ha recorridos distintos campos norteamericanos, compiten veinte parejas y está dotada con 1.085.000$ en premios. Con estos dos días de competición familiar se acaba la temporada del PGA Tour, aunque este torneo figura en el calendario del PGA Tour Championship, el circuito de veteanos del PGA Tour. El torneo se juega en la modalidad Scramble, donde cada jugador hace una salida distinta y, a partir del segundo golpe, se juega siempre la bola mejor situada, incluso en el green.

Tras la primera jornada, Tiger Woods y su hijo Charlie, eran sextos, empatados (-10) con otras cinco parejas, entre las que se encuentraban Justin Thomas y su padre, Mike, que fueron los ganadores al final de los dos días de competición.

La bola de Charlie Woods, que salía de un tee muy avanzado, como corresponde a su edad, igual que el padre de Thomas salía de un tee distinto de su hijo, no solo sirvió en varias ocasiones, sino que, hubo hoyos, en los que, de segundo golpe, jugando una bola alrededor de los cien metros del green, dejó su golpe dado y fue el que sirvió para patear y hacer birdie.

Fue curioso ver como Tiger mandaba a su hijo jugar primero desde sus barras de salida, unos 80 o 90 metros, más avanzadas que las de los profesionales, y cuando su hijo pegaba el drive -con una velocidad de palo increíble- y dejaba la bola en la calle, su padre ya ni jugaba desde el tee de salida.

Y no solo el juego, digno, relativo a su edad, de un profesional del PGA Tour, sino su distancia increíble con el driver, siempre insisto, en términos relativos y una colocación, la mayoría de las veces, en el centro de la calle, dejaron impresionados a los muchos espectadores -estaba prohibida la presencia de público, pero allí se concentraron algunos invitados y los residentes en el enorme hotel Ritz Carlton, cuyo edificio preside el campo y que no dejaron de aplaudir durante los dos días de competición al hijo de Tiger.

Pero no solo su juego, también fue su actitud en el campo lo más destacado. Siempre serio, junto a su padre y, en ocasiones, con Justin Thomas, del que es muy amigo, pero permitiéndose el lujo de gastarles bromas a sus compañeros de partido e, incluso, dejarle un papelito al padre de Justin, junto a una bola que reposaba en un bunker, con las palabras «DRAW HOLE», en referencia al efecto equivocado que llevaba la bola desde el tee y que acabó en el bunker, lo que provocó la sonrisa de la pareja rival.

«ENGANCHADO» AL GOLF

El niño está totalmente «enganchado» con el golf -según Joe LaCava, caddie de Tiger que explicó-: Charlie «ha jugado mucho, ha practicado y se ha esforzado. Ha ganado algún torneo este año en Florida y está loco por jugar». La CaVa lleva la bolsa de Tiger y su hijo Joe la de Charlie. Así todo quedó en familia.

Charlie Woods, junto a su padre, Tiger © Twitter @RiggsBarstool
Charlie Woods, junto a su padre, Tiger, en un torneo donde le hizo de caddie. © Twitter @RiggsBarstool

Joe Jr. estudiante de último año en James Madison, ganó con su padre el año pasado un torneo de padres e hijos de Connecticut y afirmó: «he hecho de caddie con mis amigos, pero nada como esto; para mi está siendo muy emocionante, nos divertimos mucho» Y su padre añadió: es un torneo fantástico porque Charlie es muy competitivo, igual que su padre»

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