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Pinehurst 2 espera ahora a las chicas del US Women Open

 

 

(En la imagen, el hoyo 4, par 5, de Pinehurst 2, en Carolina del Norte, que espera ya (19 – 22 junio) a las chicas del US Women Open).

 

Ver el recorrido de Pinehurst 2

 

Pinehurst 2, el recorrido más importante de los ocho que conforman The Pinehurst Resort, sigue siendo uno de los más famosos campos de golf del mundo. Ha sido sede de los Campeonatos de golf más importantes que cualquier otro campo de los Estados Unidos y, en 2014, pasará a la historia una vez más, convirtiéndose en el primero en  servir como anfitrión de US Open y del US Women Open, jugados en semanas consecutivas.

 

Una vez finalizado la edición número 114 del US Open, el domingo 15 de junio, con la victoria de Martin Kaymer y solo tres jugadores bajo el par del campo, los tees de Pinehurst 2 se abrirán para dar paso a las chicas que participen en el US Women Open, que se disputa desde 1946. Del 19 al 22 de junio, las mejores jugadoras de todo el mundo se enfrentarán en busca del título de un Major que reparte en premios nada más y nada menos, que 3.250.000 $. La diferencia entre el campo que jugaron los hombres y el que jugarán las chicas será de algunos cientos de metros, además de contar como par 72 y no 70.

 

Inaugurado en 1907, el Número 2 fue diseñado por Donald Ross, quien lo llamó “el recorrido más bello que he diseñado”. Durante casi medio siglo, Ross se comprometió con el mantenimiento del campo y estuvo mejorándolo permanentemente, hasta su muerte en 1.948. Pinehurst 2 es conocido por sus greenes ondulados, que son algunos de los más complejos y de difícil lectura de todo el mundo, pensados por Ross para que los golfistas tuvieran que pensar en todas las opciones estratégicas posibles, a la hora de patear.

 

PINEHURST HA VUELTO A SER LO QUE ERA

 

Con el tiempo Pinehurst 2 se fue convirtiendo en un campo casi convencional, con su rough complicado pero verde. Pero  en febrero de 2010, la empresa de diseño de Bill & Ben Crenshaw comenzó a restaurar las características naturales y estratégicas que eran la esencia del diseño original de Ross. El proyecto incluyó la eliminación de cerca de 35 hectáreas de césped.

 

Con eso se quería que la obra maestra, diseñada por Donald Ross, volviera a sus orígenes. Y esa era la idea de los responsables de su preparación para el Open USA, que es el tercero que recibe en quince años, más que ningún otro campo de los Estados Unidos, en más de un siglo.

 

La USGA firmó un proyecto para devolver al campo su aspecto natural, con zonas de arena y arbustos, así como vegetación natural tal y como estaba al principio. Para eso, han quitado el rough que se ha convertido en zonas arenosas y con vegetación que crece de forma natural, sin riego alguno. Ahora solamente reciben agua las calles y los greenes y fuera de las calles no hay más que vegetación natural. Tanto es así que muchas zonas se confunden con los bunkers y, aunque cada partido lleva un árbitro, los jugadores han recibido la recomendación de no apoyar el palo en las zonas arenosas, por que podrían ser penalizados.

 

El proyecto se llevó a cabo y para ello se retiraron muchas hectáreas de césped, con lo que se ahorraron el riego de toda esa superficie: de 1.150 aspersores que tenía el campo, a los lados de las calles, solo se mantienen 450, situados en el centro del fairway, con lo que el riego no llega fuera de las calles.

 

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