Torneos

Anglés (-10), acabó en el top 20 en Johannesburgo

 

 

 

 

 

Darren Fichardt (-15) fue el ganador del Joburg Open de Sudáfrica, reducido a 54 hoyos por las tormentas. Pep Anglés (-10), en la foto, acabó decimosexto y Adrián Otaegui (-2), terminó en el puesto 60. Álvaro Quirós y Borja Virto no pasaron el corte.

Anglés (66, 68 y 71) tuvo oportunidad de llegar hasta el top ten, pero su único golpe bajo el par del campo de la tercera y úlltima ronda, el domingo 26, le impidió mantener el quinto puesto con el que salió al campo.

En cuanto al gaditano Quirós, condenado este año a sufrir en el Challenge Tour, no parece haber encontrado su mejor momento de forma al comienzo de la temporada y desaprovecha prácticamente todas las oportunidades que le dan los organizadores de los torneos del European Tour, en los que hasta ahora ha sido invitado. El caso es que Quirós, con sus dos rondas terminadas en Sudáfrica (71, 70) y un -2 acumulado, se ha quedado fuera de un corte que ya tenía mal desde la primera vuelta del jueves 23. Dicho corte se estableció en -4 y lo superaron 91 jugadores, de los 210 que iniciaron el torneo,

CASI LA VUELTA AL MUNDO

De Australia a Sudáfrica hay 13 horas de vuelo y para jugar el Joburg Open Pep Anglés tuvo que viajar desde Australia, donde jugó el ISPS Handa hasta el domingo pasado, en la localidad de Perth, a Johannesburgo. Y, afortunadamente para el español, que tuvo una buena actuación en Australia, las cosas también le han ido bien en este torneo que se disputa en dos campos (Este y Oeste), en el Royal Johannesburg & Kensington Club. En la primera jornada, Pep, que ha sido uno de los jugadores que han podido terminar los dieciocho hoyos, ya que la lluvia obligó a suspender el torneo, firmó 66 golpes, en el Campo Oeste (par 71), y en la segunda, que tuvo que terminar a primerísima hora del sábado, entregó una tarjeta con 68 golpes, en el Campo Este (par 72), con lo que logró acceder a ese quinto puesto esperanzador para el jugador catalán, que está teniendo buenas sensaciones en estos comienzos de temporada. Como queda dicho, Anglés no pudo culminar sus buenos comienzos en la ronda dominical.

Pep era uno de los cuatro españoles inscritos en el torneo sudafricano y, con Borja Virto, tuvo que subirse a un avión, el domingo 19, para recorrer los más de 10.000 kilómetros que separan Perth, en Australia, de Johannnesburgo, en Sudáfrica, para llegar a entrenar y prepararse para disputar esta prueba sudafrina en la que participan ¡¡¡210!!! jugadores, en su mayoría sudafricanos, sin nombres de relumbrón y con solo 16.500.000 ZAR -alrededor de 1.200.000 €- en premios.

LA MALA BUENA SUERTE DE VIRTO

Borja Virto, otro de los españoles viajeros de punta a punta, emulando a Phileas Fogg -ver artículo de Basilio Rogado sobre el calendario europeo en esta misma página- ha tenido peor suerte, ya que ha finalizado la primera ronda con 73 golpes, uno más del par 72 del campo Este, el más complicado de los dos recorridos del Royal Johannesburg & Kensington Club. En la segunda, en el campo Oeste (par 71) firmó una buena tarjeta de 68 golpes, para un acumulado de -1, insuficiente para jugar el fin de semana.

El navarro, que hizo el viaje desde Australia, donde tampoco pasó el corte, sin saber si iba a poder jugar, ya que estaba el primero en la lista de reservas, tuvo al final la suerte de poder ser de la partida. Sin embargo tendrá que esperar a la próxima semana para poder resarcirse de estos dos golpes tan seguidos.

UN CALENDARIO DISPARATADO 

Una muestra más de lo disparatado de este Circuito Europeo -que cada vez es menos Europeo y más Resto del Mundo, excepto EE.UU- que no para de recorrer el mundo de punta a punta y que, en esta ocasión ha viajado para esta prueba, la décima del calendario, hasta Sudáfrica.

Al menos, algunos de los jugadores que han hecho tan largo viaje, podrán disfrutar de otra oportunidad, la próxima semana (2 – 5 marzo), en Pretoria, en el Tshwane Open, que coincide en fechas con el WGC que se disputa por primera vez en México, y que se juega allí para darle en «los morros» a Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos, dueño de Doral, el campo de Miami donde tradicionalmente se jugaba esta prueba del Campeonato del Mundo, por sus bravatas en contra de los mexicanos, acogidas malamente por los responsables del PGA Tour.

Claro que, al margen de los motivos políticos, también hay otras razones ecoómicas y millonarias para comprender el traslado de sede.

 

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