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Jordan Spieth (-12) volvió a ser Grande en The Open

 

 

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Jordan Spieth (-12) volvió a ser Grande al ganar The Open Championship, su tercer Major, después de un penoso comienzo y un brillantísimo final. Rafa Cabrera (-5) acabó cuarto. De los otros dos españoles que pasaron el corte y que no tuvieron una buena actuación, Sergio García acabó el 37 (+2) y Jon Rahm, el 44 (+3).

Jordan Spieth tenía casi todas las papeletas para ganar su tercer Major. El domingo 23 de julio salió en el partido estelar, en Royal Birkdale, con tres golpes de ventaja sobre su compatriota Matt Kuchar. Otro norteamericano, Brooks Koepka (-5) era el tercero en discordia, aunque está a seis golpes del líder.

El chino Haotong Li, con 63 golpes en su tarjeta para -6, esperaba en Casa Club un tropiezo de los estadounidenses, pero este no se produjo. Li igualó el record de golpes en un Major, con 63, pero el sudafricano Branden Grace, con 62, consiguió marcar un nuevo record, aunque solo le sirvió para terminar sexto (-4), a ocho golpes de Spieth, que acabó en cabeza con -12 gracias a un final apoteósico.Demasiado hasta para un gran golfista como Kuchar (-9).

El texano (65, 69, 65 y 69) era líder desde la primera jornada del tercer Grande del año, y parecía, si no se le atragantaba un hoyo, como cuando perdió la Chaqueta Verde en el hoyo 12 del Augusta National, que era el gran favorito para lograr el triunfo y acallar las muchas voces que habían dejado de creer en su juego y, sobre todo, en su prodigioso putt.

Y todo empezó mal para Spieth, porque en el hoyo 4 ya llevaba tres bogeys y Kuchar ya le había empatado en el coliderato. Y Jordan iba de mal en peor, muy nervioso, no le salia nada: no cogía una calle de salida, ni embocaba un putt, ni de los prodifigiosos, que acostumbra, ni de los otros. Hasta falló uno de medio metro que le dejó tocado hasta casi la mitad de la segunda vuelta.

Y en el hoyo 13 llegó el revulsivo: su bola de salida se fue a la derecha de la calle, a un montículo injugable y desde allí, después de veinte minutos de «charleta» con los árbitros, pudo dropar, no desde el parking público, como hizo Ballesteros en su día, sino desde el campo de prácticas, no considerado fuera de límites, donde estaban aparcados los camiones del material de golf.

Desde ese punto de dropaje -criticado por algunos, pero bendecido por todos los árbitros, John Parramos, el Jefe, incluido- dio un golpe prodigioso, esta vez sí, y dejó la bola muy cerca del green. Approach y un putt de tres metros, para hacer un bogey que le debió saber tan a gloria que, gracias a ese hoyo 13, par 4, renació un Jordan, que naufragaba en su propio nombre.

Matt Kuchar, que iba al tran tran, pero muy seguro, se le puso por delante, pero fue solo un breve y veloz vuelo, porque en el hoyo siguiente, el 14, par 3, Spieth se recuperó con un birdie, gracias a otro de sus putts prodigiosos, y perdón por repetirlo tanto. Luego, en el 15, un eagle con otro putt… con perdón; en el 16 y 17 otros dos birdies, gracias al putt, y finalmente, con el par en el 18, la euforia se desató entre los miles de espectadores que se agolpaban en torno al último green, aunque Jordan no fue muy exagerado en la celebración.

CABRERA, EL MEJOR ESPAÑOL

Cabrera, cuarto, firmó una sensacional actuación en la 146ª edición de The Open. El español Volvió a jugar bajo par y dejar grandes sensaciones en Royal Birkdale, aunque no fueran suficientes para conseguir la victoria. Con cuatro rondas de 67, 73, 67 y 68, el canario, que fue el primero de los tres españoles que pasaron el corte, del que se quedó fuera Pablo Larrazábal, acabó empatado con Rory McIlroy, otro que había empezado mal pero fue recuperando su juego a medida que avanzaba el torneo.

Brooks Koepka, que empezó tercero la cuarta jornada, acabó sexto (-4) y Henrik Stenson, que defendía título fue undécimo (-3).

 

En la cuarta jornada, Cabrera firmó un 68, con tres birdies y un bogey. Rafael, al que faltó algún birdie más para presionar a los dos jugadores de arriba. Ha firmado el mejor ‘Major’ de su carrera, pero nadie puede asegurar ya que este sea su techo. Ahora el canario prepara su enlace matrimonial para el final de este año, igual que Sergio García.

Para Sergio, que acabó la ronda -la última antes de su boda- con 72 golpes, producto de un triple bogey en el hoyo 7 sepultó prácticamente sus opciones, por más que el castellonense luchó en los últimos nueve hoyos con tesón; tres birdies y otros tantos bogeys salieron de este duelo. Al final, puesto 37 para el ganador del Masters.

Jon Rahm, acabó el torneo en +3 en el puesto 44. En su última vuelta rectificó con paciencia un mal inicio, +2 en el hoyo 6, con buena actitud. Tres birdies en sus últimos nueve hoyos fueron el resultado de esa actitud positiva.

CRÓNICA DE LA TERCERA JORNADA

Rafael Cabrera (-3) sigue siendo es el primero de los españoles en The Open, aunque a ocho golpes del líder. Con tres vueltas de 67, 73 y 67, se mantiene séptimo, en un grupo en el que figuran Henrik Stenson, defensor del título, al que le robaron en su casa el día antes del comienzo del torneo, y no ha ofrecido su mejor juego, y Dustin Johnson, el número 1 del mundo.

Fuera del corte, undécimo (-2) está Mcilroy que, al menos, no se ha quedado otra vez fuera del corte.

En cuanto a los otros dos españoles que pasaron el corte del viernes, Sergio García (73, 69, 68) empata, al par, después de un mal comienzo, en el puesto 18, con Jason Day, entre otros.

Peor está siendo la prueba para Jon Rahm (69, 74, 70), que empezó bien pero que, por circunstancias ajenas al juego, está (+3), el 43.

Después de tres jjornadas, con el tiempo no tan malo como se esperaba, pero con momentos complicados por la lluvia, el viento y el frío -a veces salía el sol y ya se sabe que los británicos dicen que al golf se juega «hasta con sol!- en el links inglés, no muy lejos de Manchester, solo diecisiete jugadores le han ganado al campo y otros once están al par 70 de los links del Royal Birkdale.

LOS PROBLEMAS DE SERGIO Y JON

Sergio García (73, 69) se levantó sobre sus cenizas de la primera ronda y con su +2 acumulado empataba en la segunda jornada, en el puesto 24 con otros diez jugadores, entre los que se encontraba Henrik Stenson, defensor del título, y al que le robaron en su casa el día antes de comenzar el torneo, y se le llevaron todo lo que tenía. En cuanto al de Castellón, tuvo problemas durante los primeros nueve hoyos y se temió por su continuidad en la prueba, ya que la tomó con un arbusto, tras la frustración de un golpe mal dado en el hoyo 4, y se hizo daño en el hombro.

Afortunadamente, no solo pudo terminar la ronda, después de necesitar la ayuda de un fisio que le dio un antiinflamatorio, sino que firmó un eagle, inmediatamente después del incidente, terminó  bajo par y ascendió 66 posiciones.

El tercer día, con su -2, el castellonense ascendió hasta el top 20, como queda dicho.

Jon Rahm (69, 74, 70) no estuvo bien desde los primeros hoyos de la ronda del viernes. El incidente provocado por Lee Westwood, que denunció al español por una posible irregularidad en el hoyo 17 de la primera jornada y que finalmente no tuvo consecuencias, sí puede que influyera en su juego y le hiciera pensar, ya que siguió jugando el viernes con el inglés y su relación en el campo no debió de ser todo lo buena que debería haber sido.

Jon se siente mal porque ya ha tenido problemas con los árbitros en dos torneos, en Irlanda, hace dos semanas y este jueves en The Open: «me preocupa tener fama de tramposo cuando yo soy muy estricto en el campo con las reglas del golf y aunque en estas dos ocasiones los árbitros me han dado la razón, no me gusta que se puedan tener dudas sobre mi honradez en el campo».

Jon intentó quitar una rama de debajo de su bola, que estaba en el rough, pero al darse cuenta de que no estaba suelta, sino sujeta al arbusto junto al que reposaba su bola, desistió del intento. Westwood, su marcador «se chivo» a un árbitro y le pusieron dos golpes de penalidad al español.

Al terminar la vuelta, los árbitros preguntaron al vasco si había cometido alguna irregularidad y Jon les explicó que no solo no había movido la bola, sino que su intento no le había mejorado la posición para dar el golpe como aseguraba Westwood. Finalmente, los árbitros le dieron la razón a Rahm y le quitaron los dos golpes de penalidad… Pero el mal ya estaba hecho. Para más Inri, a Jon le persiguen los problemas en los isquiotibiales de la pierna derecha y está siendo tratado por un fisio. En la tercera ronda, su tarjeta al par le mantuvo en el puesto 43.

Pablo Larrazábal, el cuarto de los españoles participantes, no pasó el corte, Con +6 se quedó a un golpe del corte, establecido en +5 y que superaron 77 jugadores,

LA ARMADA ESPAÑOLA

Después de dos victorias consecutivas, Jon Rahm en Irlanda del Norte y Rafa Cabrera Bello en Escocia, la Armada Española llega a Royal Birkdale, en Inglaterra y, en lugar de luchar contra los elementos, deberá hacerlo con los mejores del mundo que estarán en la edición 146 del Open Championship, a decir de muchos aficionados, el más Grande de los Grandes de la temporada. Y son los dos citados, los que mejor han empezado en el links inglés.

Con Henrik Stenson, defensor del título, en el Royal Birkdale, en Southport, Merseyside, en Inglaterra, están todos los componentes del top ten mundial, ademásde los muchos profesionales que se han clasificado en sus diferentes países.

 

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