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Open de Andalucía, Semana Santa y Feria de Abril…¡O sea, Sevilla en primavera!

En el Real Club de Golf de Sevilla, el Open de Andalucía de golf se juega desde el jueves 26 hasta el 29 de marzo. “La Carrera a Dubai” llega al continente europeo, a España y a Sevilla, como no podía ser de otra manera, después de pasar por la isla de Madeira que tuvo un ganador sorprendente en el joven  argentino Estanislao Goya. Después del golf, la Semana Santa  -del 5 de Abril, domingo de Ramos, al 12 de Abril, Domingo de Resurrección-. Y luego, casi sin reposo alguno -¡así es Sevilla!-, la Feria de Abril, del 28 de abril,  al 3 de mayo.

LA SEMANA SANTA

El calendario para la celebración de la Semana Santa de Sevilla tiene siempre como referencia el primer plenilunio de la primavera, que en este 2009, es el 9 de Abril. Durante todo el año, cientos de hermanos de todas las cofradías han estado trabajando y preparando este acontecimiento religioso esperando el momento para salir a las calles y realizar la estación de penitencia. La Macarena, La Esperanza de Triana, el Cristo de los Gitanos… Es devoción y es espectáculo. Hay que ir a Sevilla para degustarlo, tanto si se es creyente como si no.

Este año, el artista Huguet Pretel ha sido el encargado de realizar el cartel de la Semana Santa de Sevilla.. En la obra, se pueden apreciar 14 escenas cofrades. Según el artista la pintura se convierte en una ilustración pedagógica o en un retablo barroco con todas las características propias de una obra así: recargamiento y horror al vacío.

LA FERIA DE ABRIL

Y ya a finales de abril, casi sin reponer de tanta agitación a ritmo de saetas, con la primavera sevillana en todo su esplendor, la noche del 27 de abril, tiempo para el tradicional “pescaíto” y para el “alumbrao”, porque a partir del martes 28 y hasta el 3 de mayo, toda Sevilla es una fiesta, esta vez a ritmo de sevillanas

Los orígenes de la Feria de Abril se remontan a 1846, año en el que Narciso Bonaplata y José María de Ybarra firmaron una proposición pidiendo autorización para celebrar una feria anual. Desde entonces se ha convertido en la fiesta más emblemática de Ciudad de Sevilla.

Al Real de la Feria -recinto ferial llamado así por el real que cobraban antiguamente los cocheros para trasladar a la gente a la feria-, se entra por una portada que, cada año es distinta, iluminada por miles de bombillas y que cada se dedica a un monumento de la ciudad de Sevilla. En la actualidad, después de tener varias ubicaciones, el Real se planta en el Barrio de Los Remedios, en una superficie de 1.000.000 de m2 donde se encuentran el Real de la Feria, la Calle del Infierno -el Parque de Atracciones- y la zona de aparcamientos.

La Feria es, en realidad, una reunión de amigos que se citan en el millar de casetas que pueblan el recinto: familiares, de peñas o entidades y de distritos, que son las de entrada libre. La mayoría son privadas por lo que lo más lógico es acudir a la Feria acompañado de algún amigo sevillano. Pero ¿quién no tiene un amigo en Sevilla? ¿Y quien no  conoce a alguien que pueda entrar en una caseta sevillana?

Hay dos tipos de visitantes en la Feria, los que prefieren el día y deambular por el Paseo de caballos, degustando vasos de fino y tapas -jamón, queso y langostinos son los preferidos- y los que se decantan por la noche, el flamenco y las copas hasta altas horas de la madrugada.

SEVILLA Y SU HISTORIA

La historia de Sevilla es la historia de su río, el Guadalquivir. Desde sus orígenes fue el  puerto fluvial que sirvió de enlace entre el Océano Atlántico y el interior de Andalucía.  La Sevilla primitiva nació donde el cauce del río dejaba de ser navegable para las grandes embarcaciones. Las excavaciones arqueológicas permiten afirmar que el asentamiento humano se hizo estable hacia el siglo IX a.C. Durante siglos, analistas y eruditos reclamaron para Hércules, el más popular de los héroes mitológicos, el honor de haber marcado con seis pilares de piedra el lugar donde Julio César fundaría la ciudad de Sevilla, a la que llamó Lulia Rómula Híspalis.

ESCIPIÓN EL AFRICANO

En el año 206 a.C. Escipión el Africano estableció un contingente de soldados veteranos en Itálica, a pocos kilómetros de Sevilla. Sin duda se trata de un lugar de visita obligado para todos aquellos que quieran comprender el alto grado de desarrollo que alcanzó la provincia Bética durante la época imperial. La cuna de Trajano y Adriano vivió días de esplendor durante los siglos II, III y IV d.C. A finales del Imperio se había convertido en la urbe más importante de Hispania y en la undécima del mundo.

En el año 411, los vándalos silingos se apoderaron de la provincia Bética. La toma de Híspalis se produjo en el 426 por parte del vándalo Gunderico. La etapa de dominación visigoda coincidió con el reinado en Constantinopla del emperador Justiniano (527-565). En el reinado de Recaredo, en el año 589, conoció una espléndida bonanza cultural.

DE HÍSPALIS A ISBILIYA

El nombre romano de Híspalis se cambió por el de Isbiliya desde que en el año 712 la ciudad cayó bajo la dominación islámica. Durante cinco siglos Sevilla desempeñó un papel político y cultural de primer orden.

La caída del califato cordobés en 1035 provocó la desintegración de la unidad territorial andalusí, surgiendo una serie de reinos independientes, entre los cuales se encontraba el de Sevilla. Durante el período de gobierno de los monarcas abbadíes, Isbiliya alcanzó no sólo su máxima expansión territorial, sino también una total preponderancia sobre las demás taifas.

Para frenar el ansia expansionista de Alfonso VI, rey de Castilla y León, los reyes musulmanes de Badajoz, Granada y Sevilla, acordaron pedir auxilio del exterior y no había otra fuerza más próxima que la de los bereberes africanos almorávides. A la postre, el poder almorávide se resolvió contra los propios reinos taifas, adueñándose de Sevilla en el 1091. La extremada rigidez religiosa y la intolerancia social impuesta por esta dinastía desencantó al pueblo, que enseguida se organizó en movimientos independentistas. Todo ello provocó la llegada al país de los almohades, quienes desembarcaron en Cádiz en 1146.

LOS ALMOHADES EN SEVILLA

Los almohades impusieron a Sevilla como capital administrativa de Al-Andalus. Llegaron los días de bienestar y prosperidad, aunque entremezclados con otros de inquietud, a causa de las frecuentes incursiones castellanas en el territorio y de las periódicas crecidas del Guadalquivir. Ello no impidió que los almohades desarrollaran un importante programa constructivo en el que hay que destacar la edificación de una mezquita mayor donde hoy se alza la imponente catedral hispalense. Hacia el año 1220 el poder almohade camina hacia su total declive, entrando triunfalmente en la ciudad en 1248 el Rey Fernando III, convirtiendo a la ciudad en un extenso reino cristiano de perdurable vigencia civil y eclesiástica. Su hijo y sucesor Alfonso X el Sabio sintió siempre verdadera debilidad por Sevilla, viéndose correspondido con creces por sus habitantes.

LA SEVILLA JUDÍA

Los años posteriores a la reconquista de Sevilla conocieron el asentamiento en la ciudad de una nutrida colonia de judíos. En 1391 la comunidad hebrea fue objeto de un violento asalto con numerosas muertes y saqueos. Sobre la antigua judería hispalense se conformaron los barrios de Santa Cruz y San Bartolomé.

En el año 1401, el cabildo de la Catedral de Sevilla adoptó un acuerdo trascendental para la historia religiosa de la ciudad; nada menos que la construcción de una nueva iglesia metropolitana. La Catedral de Sevilla fue consagrada en 1507.

Con el Descubrimiento de América en 1492 se inicia la Edad Moderna y Sevilla se erige, durante más de dos siglos, en puerto del Nuevo Mundo. En los Reales Alcázares de Sevilla se creó en 1503 la Casa de la Contratación, organismo fundamental para regular las relaciones mercantiles, científicas y judiciales con América.

En los primeros años del siglo XVI, la preocupación por contar en Sevilla con estudios superiores se plasmó en la fundación del Colegio Santa María de Jesús por Maese Rodrigo Fernández de Santaella. Esta institución fue el germen de la futura Universidad Hispalense.

LA CRISIS DEL XVII

A pesar de la opulencia vivida durante la centuria anterior, la Sevilla del siglo XVII no puede sustraerse a la grave crisis económica que por entonces afectaba a Europa en general y a España en particular. Sevilla, inflamada de espíritu contrarreformista, se transforma urbanísticamente en una ciudad-convento. Resulta indudable el peso de lo religioso en la Sevilla barroca, ganándose a pulso el calificativo de "Tierra de María Santísima".

Cuando en 1717 la Casa de la Contratación y el Consulado Marítimo se trasladaron a Cádiz, Sevilla perdió el monopolio del comercio indiano y comenzó su declive que duró hasta la segunda mitad del siglo XIX, época en la que se inició una nueva expansión apoyada en la construcción del ferrocarril y aprovechando el derribo de parte de sus murallas antiguas. La ciudad crece hacia el este y el sur, es el Ensanche decimonónico, que se completa en las primeras décadas del siglo XX con los edificios construidos con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 en la  plaza de España, Jardines de María Luisa.

Tras la exposición. Sevilla acomete la remodelación de su infraestructura: creación del aeropuerto, obras hidráulicas de canalización del río y sus arroyos para frenar los desastres de las inundaciones, red de tranvías…. La ciudad se lanza a partir de los años 60 a una verdadera expansión que configura las actuales barriadas periféricas. En 1992 se celebró la Exposición Universal (Expo 92) en la Isla de la Cartuja. Sevilla entra en el siglo XXI totalmente remodelada y modernizada.

DATOS DE INTERÉS

Clima:

La temperatura media anual es de 18,2º C y la media de los meses de julio y agosto se sitúa en 26,6º C si bien pueden darse temperaturas máximas de 40-42º. En invierno la temperatura media es de 11-14 º y no suelen bajar de 2-3º las mínimas. Las lluvias son moderadas y la precipitación media es de 578 l/m al año.

Comunicaciones:

Sevilla está excelentemente comunicada por tierra, mar y aire. Sus principales vías de comunicación enlazan a Sevilla con el litoral onubense y Portugal, la autovía Sevilla-Málaga-Granada-Almería permite el enlace con la autopista del mediterráneo. Asimismo, existen excelentes comunicaciones con Cádiz y Madrid.

Las transformaciones ejecutadas en la red arterial ferroviaria de Sevilla y su provincia han supuesto una mejora, tanto en la conexión con el país como de la gestión de viajeros y mercancías. La línea de Alta Velocidad (AVE) sitúa el centro de la capital andaluza a 150 minutos del de Madrid.

El puerto de Sevilla está situado sólo a 80 km. del litoral atlántico y es el único puerto interior de Europa.

Quienes lleguen por vía aérea lo harán a través del Aeropuerto Internacional de San Pablo, bien situado por su cercanía a la ciudad y por su conexión viaria con otras redes nacionales de comunicación.

Monumentos:

La Catedral, La Giralda, Los Reales Alcázares, El Rectorado, La Torre del Oro, El Palacio de San Telmo, La Plaza de España, El Museo Arqueológico, Itálica, Museo de Bellas Artes.

(Datos y fotos, La Semana Santa, el Cartel de la Semana Santa 2009, la plaza de Toros de La Maestranza, la Feria de Abril, de la Oficina de Turismo de Sevilla)

 

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