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Azahara Muñoz (-5) quinta en Australia

(En la imagen de archivo, Azahara Muñoz)

Ver leaderboard del ISPS en Australia

Australia es, según algunos, una tierra de oportunidades, aunque en el caso del golf, un torneo de las características de los dos que se celebran en la isla-continente, más que una oportunidad real es una lotería para los que viajan desde España/Europa.

El European Tour comienza su mini gira australiana que llevará a los jugadores a Victoria, primero y a Perth, después. En Victoria, del 7 al 10 de febrero se disputa el ISPS Handa Vic Open y en Perth (14-17), el ISPS Handa Word Super 6.

CUATRO ESPAÑOLES VIAJEROS

De los cuatro españoles que se han atrevido a hacer un viaje tan largo, a la espera de traerse algo en limpio para España, solo uno, Adrián Otaegui (-5) pasó el corte del viernes, establecido precisamente en ese cinco bajo par con el que terminó (70, 69) el jugador vasco. Otaegui figuraba en el puesto 66, empatado con los quince jugadores que cerraban la tabla. El sábado, sin embargo, se produjo un nuevo corte en (-6) y que solo superaron 36 jugadores, que son los que disputarán la última ronda, el domingo 10, junto a otras tantas jugadoras que pasaron al domingo en el torneo paralelo que juegan las mujeres. Entre esos últimos 36, no se encontraba Otaegui (-3), con lo que el torneo se quedó sin españoles. El líder, a falta de una ronda es el australiano Wade Ormsby.

Los otros tres españoles se quedaron fuera del corte, a la espera del próximo torneoaustraliano que empieza el jueves 14 en la localidad de Perth: el veterano Jorge Campillo y los rookies David Borda e Ivan Cantero, que no está teniendo un buen estreno en el Tour ya que tampoco pasó el corte la pasada semana en Arabia, y es ya la quinta ocasión en la que se queda fuera del fin de semana, en esta temporada.

Y SIETE ESPAÑOLAS VIAJERAS

Este torneo de Victoria tiene una característica diferencial. Se juegan dos pruebas a la vez, masculina y femenina, la primera compartida por el European Tour y el Australian Tour, y la segunda, por el citado circuito australiano y el LPGA norteamericano. Se juega en dos recorridos diferentes y con 312 jugadores y jugadoras en liza. Por el tee salen, un equipo de jugadores, seguido de otro de jugadoras y así sucesivamente.

Yo, la verdad, no le veo la utilidad de la mezcla, pero si es políticamente correcto, no hay nada más que decir. Para el golf, para el espectáculo y para los jugadores solo es un experimento que, hecho en Australia y con jugadores de la categoría de los presentes parece que es como si se hiciera con gaseosa. ¿Por qué no lo han hecho en el Circuito Europeo, o en Norteamérica la LPGA? ¿Por lo de la gaseosa, quizás?

El verdadero problema de esta prueba es que, al final, se produjo un corte el sábado y solo 36 hombres y 43 mujeres (35 y empatadas) pasaron a jugar el domingo. Al final, lo triste es que el domingo solo quedaron la mitad de los hombres y de las mujeres que jugarán juntos, aunque no revueltos, y tanto la mitad de ellos, como de ellas, se quedan fuera de la última jornada. ¡Pues vaya experimento!

La victoria final fue para la francesa Celine Boutier (-8) y la única representante española que pasó el corte del sábado, fue Azahara Muñoz, que acabó (-5), en la quinta posición. La malagueña (72, 72 74 y 66), después de tres jornadas regulares, firmó una magnífica vuelta el domingo 10 y acabó en el top ten, empatada con otras dos jugadoras.

Eran 156 chicas las que luchaban por un premio de 1.100.000$, igual que los hombres, en un torneo que, como queda dicho, el Circuito Australiano comparte con el LPGA Tour norteamericano.

Fuera del domingo se quedaron : Noemi Jiménez, Nuria Iturrios. Silvia Bañón y Luna Sobrón.

Marta Sanz y Beatriz Recari no pasaron el corte del viernes.

IGUALES, PERO DISTINTOS

Naturalmente que somos iguales ante el Dios en el que crea cada uno y ante la Ley. Pero en el deporte, a excepción de la Hípica y los que se disputan sobre ruedas, los hombres compiten con los hombres y las mujeres con las mujeres. Si se quieren mezclar churras con merinas, me parece muy bien; será el público el que decida, con su asistencia a los diferentes espectáculos, cuál sistema prefiere.

El dinero del deporte es para el que se lo gana y los golfistas masculinos, por ejemplo, atraen muchos más espectadores que las femeninas. Y lo mismo ocurre en casi todos los deportes, por no decir en todos.

Eso no es ni bueno, ni malo; sino cuestión de mercado. Cuando un torneo femenino llene las gradas del hoyo/estadio del TPC Scottsdale, en Arizona, igual que lo hace el Waste Management Open, naturalmente que las mujeres deben ganar tanto dinero como los hombres. Pero el deporte profesional es un examen permanente ante el público y es el público y solo el público el que tiene la palabra y la decisión de pagar una entrada para el espectáculo que desee.

Dicho esto, quede claro mi apoyo al deporte femenino desde la base, para que, si es posible, las mujeres puedan disfrutar de las mismas oportunidades que los hombres y lleguen a llenar los campos de golf, sino los estadios de fútbol y otros deportes, gracias a su categoría profesional.

TIERRA DE OPORTUNIDADES

Se dice que Australia es tierra de oportunidades y, en teoría, así es, incluso para los profesionales del golf. Al ser un torneo compartido con el Circuito Europeo, algunos de los jugadores peor clasificados en el Tour pueden entrar en las listas para ambos torneos. Claro que, al estar tan lejos de Europa, hay quien se lo piensa más de dos veces antes de emprender un viaje tan largo.

Esta primera prueba solo tiene algo más de 1.000.000 € en premios, igual que la femenina, pero algo menos que la de la semana siguiente, de ahí que la mayoría de los muchos jugadores que inician el torneo en dos campos distintos del estado de Victoria, cuya capital es Melbourne, sean australianos, o asiáticos.

El torneo, sin embargo, no se celebra en la capital, sino en la localidad de Geelong, a 75 kilómetros al Suroeste de Melbourne, en dos recorridos del 13th Beach G.C., el Beach Course y el Creek Course.

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