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Jon Rahm (-20) ganó el Open de España

 

 

(En las imagenes de Luis Corralo, Jon Rahm besa a su novia tras recibir la copa de ganador del Open de España. Bajo estas líneas, el jugador español levanta el trofeo sobre su cabeza).

 

 

Ver leaderboard del Open de España

 

Aplaudido por más de 20.000 personas, Jon Rahm (-20), en las fotos de Luis Corralo, ganó el Open de España, con dos golpes de ventaja sobre el irlandés Paul Dunne y tres sobre Nacho Elvira. Elvira, que llegó al hoyo 17, par 3, con posibilidades de luchar por la victoria, se fue al agua y perdió todas sus opciones. En ese mismo hoyo 17, Rahm logró hacer el par después de que su bola se quedara a centímetros de caer al agua, en el mismo lugar donde la bola de Elvira no se mantuvo seca.

 

Jon Rahm y el público han ganado el Open de España 2018, dos importantes triunfos unidos mediante una conexión literalmente eléctrica que ha convertido al golf, durante cuatro apasionantes jornadas, en auténtico espectáculo de masas, con miles y miles de personas rendidas ante un evento verdaderamente mágico.

El golfista vasco cierra a las primeras de cambio, en lo que ha constituido su debut en el Open de España, uno de los círculos victoriosos que ansiaba completar en alguna ocasión a lo largo de su ya indudable exitosa trayectoria deportiva, un objetivo cumplido sin embargo de forma acelerada, como todo aquello relacionado con un currículo que se desarrolla a velocidad simplemente supersónica.

“Vengo a ganar”, dijo Jon Rahm con la convicción que le caracteriza en la jornada previa al inicio de un torneo que ha pasado a engrosar una de las páginas más emotivas y bellas de la historia del golf español, adornadas por un público enfervorecido y multitudinario en una edición histórica que ha encumbrado a un jugador genial y a unos aficionados a su altura.

Curiosidades de la vida y de los anales de este deporte, la victoria de Jon Rahm se enlaza con la conseguida asimismo un 15 de abril, pero de 1972, por Antonio Garrido, cuando el ilustre madrileño se convirtió en el primer ganador español del European Tour al imponerse en el Open de España de aquel año en el Club de Golf Pals, el primer torneo que se celebró en nuestro país dentro de la estructura del European Tour y que también fue la primera prueba regular de este Circuito.

Cuarenta y seis años después, por aquello de los hados del deporte, la gloria vuelve a hermanar en cariñoso abrazo al Open de España y a un golfista español, en este caso Jon Rahm, destinado a impulsar hasta extremos insospechados a un deporte de masas.

La jornada final, simplemente apasionante, se planteaba como un caza y captura de los españoles Nacho Elvira y Jon Rahm sobre el irlandés Paul Dunne, un golfista de indudable clase que durante los 54 hoyos previos se había mostrado sencillamente implacable.

A uno y dos golpes del líder a media mañana, con 18 hoyos para revertir esa situación, Nacho Elvira y Jon Rahm se enfrascaron en un duelo simplemente épico del que Paul Dunne no encontró la fórmula para participar, lastrado por dos bogeys en el 11 y el 14 que constituyeron el punto y final a unas opciones victoriosas ya dubitativas durante la primera vuelta.

Ajenos a ello, Jon Rahm y Nacho Elvira, en partidos diferentes, luchaban a distancia por el codiciado título, un mano a mano exclusivo repleto de réplicas y contrarréplicas, donde oportunos birdies -los dos primeros hoyos de Jon Rahm- e incluso eagles -el consumado por Nacho Elvira en el 5, para seguirle el ritmo del vasco- no hacían sino incrementar la tensión, destronado de su atalaya el citado Paul Dunne-

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Mientras Jorge Campillo, quinto clasificado, contribuía a incrementar merced a otra gran actuación la aureola victoriosa del golf español.  ​

Jon Rahm, reiterativo en sus aciertos, tomó la iniciativa a mitad de recorrido en un fase del mismo donde el vasco arañaba los golpes al campo que el cántabro ansiaba, un deseo culminado de bruces por Nacho Elvira cuando dos birdies consecutivos, en los hoyos 13 y 14, devolvieron una igualdad al marcador rota de forma irreversible en el momento en el que Nacho Elvira afrontó el hoyo 17, punto del recorrido donde, tras enviar la bola al agua y fallar posteriormente un putt de escasos centímetros, cercenó todos sus opciones de triunfo en el marco de una actuación en cualquier caso sobresaliente.

Al  mismo tiempo llegó Jon Rahm al hoyo 18, abarrotado de público, donde rubricó su consabido birdie. Y con ello llegó también la locura colectiva, el cerrado aplauso de agradecimiento, la encendida ovación de reconocimiento, el punto y final a un Open de España 2018 absolutamente mágico.

ALREDEDOR DEL OPEN

47.218 de gracias a todos los aficionados

La multitudinaria asistencia de aficionados al Centro Nacional de Golf para presenciar el Open de España durante las cuatro jornadas de competición ha sido uno de los hechos que ha marcado el desarrollo de un torneo inolvidable. Finalmente, 47.218 espectadores dotaron de un color especial y emotivo a una competición que ha pasado a los anales de la historia de este deporte. El contagioso entusiasmo de los aficionados acompañó durante cuatro días las acciones de todos los jugadores, especialmente de los españoles, que devolvieron a su vez con sinceros aplausos el incondicional apoyo recibido. El comentario general fue unánime: gracias, gracias, gracias a todos los aficionados por hacer del Open de España algo tan grande.

El círculo victorioso de Jon Rahm en España

Nacido en Barrika (Vizcaya) el 10 de noviembre de 1994, Jon Rahm ha conseguido uno de sus objetivos, ganar el Open de España para completar el círculo victorioso iniciado en 2009 con el Campeonato de España Cadete y que siguió de forma ininterrumpida con los de categoría Sub 18 (2010 y 2012), Junior (2010 y 2012) y Absoluto (2014 y 2015), al margen de contribuir a ganar los Campeonatos de Europa por Equipos Sub 18 (2011) y Absoluto (2014) y la medalla de bronce en el Mundial por Equipos 2014, donde quedó primero en la clasificación individual con 23 bajo par, récord en la historia de la competición.

Su impresionante currículo deportivo se completa con once torneos en la NCAA entre 2012 y 2016, mientras que en su corta pero tremendamente exitosa trayectoria profesional, Jon Rahm ha ganado ya el Farmers Insurance Open 2017 del PGA Tour, el Open de Irlanda 2017, el DP World Tour Championship 2017, el CareerBuilder Challenge 2018 (PGA Tour) y, ahora, el Open de España 2018. Simplemente impresionante.

Un notable para la Armada española

Lógico es que un duelo como el mantenido por Jon Rahm e Ignacio Elvira, con un inconmensurable Jorge Campillo (-15) a la expectativa, acapare casi todos los focos, pero hay que poner en valor el extraordinario torneo realizado por otros representantes de la Armada.

Mención especial merece el amateur Víctor Pastor, que se despidió con un 67 (-5) para -13 al total. Solo diez bogeys firmó en toda la semana el bravo jugador cordobés. Ese -13 al total le dejó empatado en la clasificación final con Adrián Otaegui y Alejandro Cañizares, que se despidieron del torneo con sendas vueltas de 66 golpes (-6). También Pablo Larrazábal (-12) dijo adiós a Madrid con una sonrisa.

El resto de los españoles en el corte fueron Samuel del Val (-9), Pedro Oriol (-9), Pep Anglés (-8) y Sebastián García (-7). Estos resultados dibujan una más que notable actuación coral de los golfistas españoles.

Medalla de plata para Jon Rahm

Aprovechando su presencia en el Open de España, el Ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, entregó la Medalla de Plata de la Real Orden del Mérito Deportivo a Jon Rahm por los méritos contraídos en 2017, temporada en la que se estrenó como ganador en el PGA Tour y en el European Tour.

Agradecimientos para todos

Una vez finalizado el torneo, todos querían ver al ganador, a Jon Rahm, y al resto de grandes protagonistas del torneo. Los niños pedían sus firmas y los voluntarios se desgañitaban intentando meter en el ‘recording area’ a los golfistas. Una tarea hercúlea.

Después de firmar las tarjetas y antes de atender a la prensa, los jugadores fueron al green del 18 para la entrega de premios, con presencia entre otros de Íñigo Méndez de Vigo, Ministro de Educación, Cultura y Deportes; Gonzaga Escauriaza, Presidente de la RFEG; y Marta Higueras, Primera Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Madrid. Allí el ganador fue agasajado por el numeroso público, que se volcó durante toda la semana con los jugadores locales. De hecho, no solo se aplaudió a Rahm, también fueron reconocidos Víctor Pastor en su condición de mejor amateur del torneo, los voluntarios por su impagable trabajo y el resto del personal que ha hecho posible que este torneo salga adelante.

¿Sabías que…

Sobre el Open de España ha planeado la idea de ver un récord del campo, pero no se ha igualado? Se han visto tres 63 a cargo del inglés Andy Sullivan, el alemán Marcel Schneider y, finalmente, del sudafricano George Coetzee, por lo que el 62 del francés Adrien Mork, perteneciente al Challenge de España 2006, permanece como mejor registro… al menos de forma oficial. El Centro Nacional contabilizó un 60 en el Madrid Masters de 2009, pero este récord es oficioso, ya que esa semana se estuvo colocando bola.

 

 

 

 

LAS ESPADAS EN ALTO

 

 A falta de una jornada, en el Open de España, Paul Dunne (-17) es líder (66, 65, 68) con un golpe de ventaja sobre Nacho Elvira (68, 66, 66) y dos sobre Jon Rahm (67, 68, 66), que empata en la tercera posición con el sueco Henric Sturehed.

17:30 horas: Entrega de premios en el green del hoyo18

El Open de España se ha convertido en una despiadada caza y captura de color rojigualda a falta de 18 hoyos para su tensa conclusión. El tridente integrado por Nacho Elvira, Jon Rahm y Jorge Campillo tiene en su punto de mira a Paul Dunne, un líder rocoso, en apariencia incólume ante la presión, que ha acumulado hasta el momento los méritos necesarios para liderar el torneo a falta de una ronda de competición.

El irlandés, mirando de reojo por el retrovisor, tiene literalmente pegados, entre otros, al dúo de españoles integrado por Nacho Elvira y Jon Rahm -con Jorge Campillo en la recámara-, deseos todos ellos mayúsculos por levantar el trofeo de campeón.

A tan sólo 18 hoyos de la apasionante conclusión, Paul Dunne se defiende como gato panza arriba ante los indisimulados ataques de los españoles, a uno, dos y cinco golpes de diferencia, que volvieron a ofrecer su mejor cara para regocijo de los miles y miles de aficionados que, por tercer día consecutivo, volvieron a abarrotar el Centro Nacional de Golf para convertirse, por su mera pero al tiempo multitudinaria presencia, en uno de los grandes toques de distinción de un Open de España que está escribiendo, gracias a ellos, muchas bellas páginas en la historia del golf de nuestro país.

El irlandés, con el triunfo en el British Masters 2017 como mejor distinción, empleó la misma vía que tan buenos réditos le generó en la jornada anterior, arañando birdies en los hoyos 5, 6 y 7 para sentar las bases de una ventaja corta pero inmutable a pesar de los repetidos esfuerzos de sus principales rivales, dos españoles y un nórdico que se ha colado en la persecución, el sueco Henric Sturehed, un jugador carente de historial glorioso que se afana en conseguirlo en Madrid tras rubricar brillantes rondas de 67, 68 y 66 golpes.

Ajeno a los ataques de todos ellos, Paul Dunne fabricó durante 16 hoyos una vuelta carente de errores que minimizaba el efecto del sobresaliente rendimiento de los españoles, una racha rota de forma abrupta cuando, en el hoyo 17, el irlandés envío la bola al agua antes de firmar bogey.

La humanización de su vuelta, compensada de inmediato por su quinto birdie en el hoyo 18, fue aprovechada por Nacho Elvira para someterle a la máxima presión posible. El cántabro, excelso, fabricó por su parte una ronda memorable, siete birdies aquí y allá sólo descompensados por un bogey, un tropiezo escaso que deja en el aire una batalla final que se antoja vibrante.

En la palpitante lucha por el título está involucrado, cómo no, Jon Rahm. El vasco volvió a generar encendidas pasiones gracias a su sensacional tarjeta, 7 birdies y un solo bogey, que le permiten adquirir máximo protagonismo de cara a una ronda final que nadie se quiere perder.

Inconformista con su rendimiento a pesar de alcanzar niveles estratosféricos, Jon Rahm se quedó con la sensación de haber podido mejorar incluso su vuelta, un nivel de exigencia supremo que, como se encarga de repetir a cada poco, es lo que le ha conducido hasta los primeros puestos del Ranking Mundial.

Hay pelea, dice Nacho Elvira; hay pelea, reafirma Jon Rahm; hay espectáculo asegurado, dicen los miles y miles de aficionados que ya tienen en mente acudir a presenciar una jornada final que se presume inolvidable.

ALREDEDOR DEL OPEN

Open de España

La entrega de la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo a Pablo Larrazábal de manos de José Ramón Lete, Secretario de Estado para el Deporte, constituyó, a primera hora de la mañana, el punto de partida de otra jornada gloriosa en el Open de España. Las grandes ovaciones siguieron inundando el Centro Nacional, con el recuerdo de la ofrecida en la segunda jornada a Rafael Cabrera-Bello, preludio de otras muchas que, durante la tercera ronda, volvieron a convertir el Open de España en un evento inolvidable.

La colocación de la bandera nacional en el green del hoyo 18 durante la jornada final, la actuación de los españoles, la actividad en la zona comercial y otros ​puntos de interés de lo que rodea al Open de España, en esta sección.

AL SEGUNDO DÍA, DUNNE SE ESCAPÓ
Paul Dunne (-13) es líder destacado, después de dos jornadas, en el Open de España, donde Nacho Elvira es segundo (-10) y Jon Rahm (-9), quinto.

“Tanta gente en un hoyo, sólo lo he visto en un Major, es increíble”. Estas declaraciones, realizadas nada más terminar de entregar una notable tarjeta de 68 golpes, proceden del principal responsable de este irrefrenable efecto multiplicador de pasiones en el Open de España, el vasco Jon Rahm, ídolo indiscutible de un torneo que, atravesado su ecuador, mantiene intactas todo tipo de opciones y expectativas.

Al filo de las dos de la tarde, justo cuando el irlandés Paul Dunne había presentado sus credenciales y mostrado el camino al resto de sus rivales con una estratosférica vuelta de 65 golpes, el tee del hoyo 1 del Centro Nacional de Golf volvió a vibrar de auténtica ebullición. Ni un alma, literalmente, cabía para presenciar con una visibilidad mínimamente correcta el golpe de salida de Jon Rahm, Rafael Cabrera-Bello y Andrew Johnston, protagonistas de uno de los grandes partidos del día.

El público, también literalmente, ocupaba todos los huecos posibles desde el tee de salida hasta el green, un enjambre ilusionado de casi 500 metros de personas ávidas por presenciar un gran espectáculo, ese que Jon Rahm se encargó de generar de inmediato mediante un convincente eagle que provocó, asimismo literalmente, toneladas de pasión.

A esa hora Nacho Elvira, el español mejor clasificado, segundo en la tabla, se había descolgado con unos determinantes 66 golpes para seguir a cierta distancia la estela de Paul Dunne, en su caso merced a una vuelta inmaculada, sin fallo alguno, salpicada mediante oportunos aciertos -cuatro birdies aquí y allá- que alcanzaron su punto álgido en el hoyo 5, culminado mediante un fastuoso eagle.

Por si fuera poco, apenas veinte minutos antes Pablo Larrazábal, excelso en la segunda ronda, 65 golpes, había llenado de birdies su tarjeta -nada menos que 9, descompensados por apenas dos bogeys- para conducirle de lleno a la vida de este apasionante Open de España tras una primera ronda más discreta de 71 golpes.

El Centro Nacional de Golf, por segundo día consecutivo, volvió a experimentar vibraciones telúricas a base de grandes golpes y acciones dramáticas, la sucesión de sensaciones en las que se introdujo muy pronto la vuelta del omnipresente Jon Rahm.

El golfista vasco, un torrente de vehemente entusiasmo, arrasó las emociones de sus multitudinarios seguidores mediante ese eagle tempranero que, sin embargo, no encontró la debida continuidad para dar alcance a quienes, antes que él, habían inscrito una actuación monumental en el Centro Nacional de Golf.

Jon Rahm, excelente con el driver y los hierros, más dubitativo con el putt, se debatió pronto entre la duda de imponer la calma a su juego o dejarse llevar por ese carácter indómito que tan lejos y tan rápido le ha llevado hasta la cima del Ranking Mundial. La disyuntiva la fue marcando el producto de su propio juego, sólido pero sin la eficacia precisa para arañar los golpes que otros, anteriormente, le habían arrebatado con cierta facilidad al campo, precisamente por su acierto con el putt.

El esforzado trabajo de Jon Rahm encontró sin embargo provecho en los hoyos 5 y 11, donde el golfista vasco rubricó dos ilusionantes birdies antes de que ese ímprobo trabajo se desbaratase por un golpe defectuoso en el hoyo 12 que envió la bola directamente al agua, preludio de un lacerante doble bogey.

Bravío como él solo, Jon Rahm se rehízo de la quita mediante un birdie en el siguiente hoyo que redobló ilusiones momentáneamente perdidas. A partir de ahí, grandes golpes que no encontraban el provecho perseguido, hasta que llegó el abarrotado hoyo 18, un volcán en erupción cuando su segundo golpe a punto estuvo de entrar en el agujero.

Apaciguadas las sensaciones, un merecido birdie puso el lazo a una vuelta repleta de duro trabajo, ese que ha situado a Jon Rahm en la parte alta de la tabla, a rebufo de quienes habían escrito la historia de la jornada en las primeras horas de la mañana, Paul Dunne, Nacho Elvira, Pablo Larrazábal… grandes acciones hasta que llegó Jon Rahm para desbordar pasiones. “Tanta gente en un hoyo, sólo en un Major”, palabra de Rahm.

Y EL PRIMER DÍA SE LLENÓ

Tras una primera jornada en el Open de España, con muchísimo público siguiendo a Jon Rahm, en el Centro Nacional de Golf de Madrid, el vasco, y el amateur Víctor Pastor, son terceros (-5), a un golpe del escocés Marc Warren y el irlandés Paul Dunne.

El vasco y el amateur empatan en esa tercera posición, en un grupo de once jugadores. Durante toda la jornada ha hecho mucho frío y un fuerte viento, contrarrestado por el sol que ha brillado durante toda la mañana. Por la tarde ha llovido pero no demasiado. Los greenes están receptivos y el campo en buenas condiciones.

Pedro Oriol y Nacho Elvira (-4) son los siguientes españoles, empatados con otros siete jugadores entre los que destacan el inglés Andrew Johnston -The Beef- que jugaba con Rahm y Rafa Cabrera Bello, y otro candidato a la victoria, el danés Thorbjorn Olesen.

A la primera, el Open de España se llenó. Una arrolladora corriente de expectación, bien palpable desde primera hora de la mañana, abarrotó los cuatro costados del Centro Nacional, una trepidante mezcla de interés, curiosidad, ilusiones y deseos que convirtió al público en el primer líder de la competición.

Nunca hasta ahora en la historia de un torneo profesional de golf celebrado en nuestro país se había registrado una afluencia de personas tan numerosa durante una primera jornada, miles de aficionados ávidos por presenciar un espectáculo que los jugadores, de forma generosa, ofrecieron por su parte a manos llenas.

Los espectadores que acudieron a presenciar la jornada ronda del Open de España encontraron lo que buscaban, estableciendo una vibrante conexión que convirtió al deporte del golf en espectáculo de masas, reclamando a base de datos fehacientes el espacio que realmente merece dentro de nuestro país.

El torrente de ilusión se plasmó en tees de salida, calles y greenes delimitados por un cordón humano que jaleó con agrado todas y cada una de las acciones de los verdaderos protagonistas de una primera vuelta donde el espectáculo surgió a borbotones.

Bien es cierto que Marc Warren acaparó por la mañana buena parte de los focos con una sólida y brillante actuación resumida en 66 golpes, con cinco birdies en los últimos siete hoyos que le catapultaron desde el anonimato de la parte media de la tabla a lo más alto de la clasificación.

Y también es cierto que por la tarde el irlandés Paul Dunne acertó a repetir tan excelsa actuación, en condiciones meteorológicas más complicadas, para compartir liderato, en su caso mediante una vuelta mermada por un solo bogey y adornada por un eagle en el último hoyo.

No obstante, sus respectivos y destacados rendimientos se vieron eclipsados por la presencia de un público ardiente y apasionado con los jugadores españoles.

JON Y RAFA SORPRENDIDOS 

Jon Rahm y Rafael Cabrera-Bello, compañeros en un partido que asimismo compartió el inglés Andrew Johnston, vigente campeón, se vieron sorprendidos a las nueve de la mañana por un aluvión de personas que no se perdieron ni un solo detalle de sus apasionantes acciones.

El canario, sólido con el driver y los hierros, pero carente de acierto con el putt para completar su vuelta con 73 golpes, cedió el protagonismo a Jon Rahm, que reeditó una de esas actuaciones que le ha convertido, por su machacona eficacia, en uno de los mejores jugadores del mundo a velocidad de vértigo.

Un primer birdie en su cuarto hoyo -salió por el tee del 10- y un inoportuno bogey en el par 3 del 17 dio paso a un sensacional eagle en el hoyo 18 que despertó todo tipo de sensaciones.

El público, enfervorecido por la acción, siguió acompañando con apasionada fidelidad al golfista vasco en una segunda vuelta en la que rubricó otros tres nuevos birdies para situarse segundo y mantener intacta esa valiente declaración de intenciones manifestada antes de acudir al Centro Nacional: “vengo a ganar”.

Con menos grandilocuencia, de forma en apariencia más tímida pero en la práctica igual de efectiva, otro español, Víctor Pastor, para más inri amateur, igualó en rendimiento a su ídolo Rahm con un inicio impactante, golpe de salida desde el tee del 10 a la calle del 16 antes de recuperar de forma maravillosa y anotar eagle en su tarjeta.

Integrante del equipo que ganó la medalla de oro en el último Europeo Absoluto, el joven cordobés acarició incluso la posibilidad de situarse líder con 6 bajo par, si bien un inesperado bogey en el último hoyo cercenó una situación gloriosa en el marco de una actuación más que sobresaliente.

Pedro Oriol, Nacho Elvira, Sebastián García, Adrián Otaegui…, la nómina de españoles a la zaga, con muy buenos resultados en su ronda inicial, forma asimismo parte del relato de una jornada histórica, donde el golf reclamó su sitio como espectáculo de masas, esos miles de aficionados que tienen sobrados motivos para seguir acudiendo al Centro Nacional durante las tres próximas jornadas para presenciar un ardiente espectáculo bien palpable por los cuatro costados.

 

Foto: José Salto

 

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