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Europa ganó a Asia (10 & 4) en Malasia

 

 

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Europa ganó a Asia (14 & 10) la Eurasia Cup, que finalizó el 14 de enero, en el Glenmarie G & C.C, en Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Aunque los asiáticos salieron respondones y vencieron la primera tanda de dobles (four-ball), el viernes 12, por un punto, la situación se igualó en los foursomes del sábado y acabó con clara ventaja europea cuando los jugadores del Viejo Continente se impusieron en ocho de los doce individuales del domingo, con solo tres derrotas y un empate.

En teoría, la prueba que enfrentaba, este 2018, a equipos representativos de Europa y Asia tenía la vitola de favorito, marcada en el bando de los europeos. Jugadores de la talla de Henrik Stenson, Tommy Fletwood, Rafa Cabrera Bello, Ross Fisher… hasta un total de doce bien posicionados en el ranking europeos y, algunos, en el mundial, parecía no dejar duda, a priori, sobre la certeza de una victoria contundente de una Europa capitaneada por Thomas Bjorn, el mismo “Gran Danés” que será también capitán de la Ryder en septiembre, y que birló al Pisha sus opciones de dirigir a los europeos en París, en la edición que los franceses nos birlaron igualmente a los españoles y concretamente a los madrileños.

Sobre todo, si mirábamos al pasado y recordábamos el resultado de la edición de 2016, cuando los europeos humillaron a los asiáticos con un contundente 18.5 / 5.5. Claro que en la primera edición, en 2014, el resultado fue de empate, pero con jugadores europeos de menor categoría que los de este año.

Rafa Cabrera, que venció (4 & 3) a Gavin Green, y Alexander Noren (4 & 2) a Nicholas Fung, fueron los mejores en los individuales, donde perdieron Paul Casey, Ross Fisher y Paul Dunne. Matthew Fitzpatrick fue el único que empató, en su partido con Sunghoon Kang.

EL LEGADO DE SEVE, ENTERRADO

La Eurasia Cup parece haber enterrado definitivamente, el legado de Severiano Ballesteros en el continente asiático. Desaparecido el Seve Trophy, por los enfrentamientos sucesorios de la familia Ballesteros, y por el lavado de manos del European Tour, y agotado el patrocinio del Royal Trophy, también impulsado por Severiano, que se quedó huérfano con la muerte del golfista español y herido por el posterior fallecimiento de la hermana del patrocinador, el rey de Tailandia, las ideas del genial golfista de Pedreña se las ha llevado el viento.

 

 

 

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