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Rickie Fowler ganó The Players a Sergio, en el play off

 

 

 

En la imagen, Rickie Fowler con el trofeo de cristal de The Players. Bajo estas líneas, vista aérea del emblemático hoyo 17, el corto, pero difícil par 3 que reta cada año a los jugadores, en el TPC Sawgrass, en Ponte Vedra Bech, en Florida.

 

(The Players se emitirá por Canal + Golf 55, el domingo, a las 20.00 horas, una menos en Canarias.

 

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Sergio García (-12) acabó The Players empatado con Rickie Fowler y Kevin Kisner, pero terminó cediendo el triunfo en el play off. Un brillante Rickie Fowler, que hizo once golpes en los cuatro últimos hoyos del TPC Sawgrass, con lo que batió el record de esos cuatro hoyos postreros y complicados: birdie en el 15; eagle milagroso en el 16; birdie en el 17 y birdie en el 18 (3+3+2+3=11), esperó tranquilamente en la Casa Club, mientras Sergio García y Kevin Kisner le empataban en -12.

Salieron los tres a play off, gracias a un “putt imposible de quince metros” que embocó Sergio en el hoyo 17, el emblemático par 3 del TPC Sawgrass, en Ponte Vedra Beach, Florida, y al mejor rendimiento del “novato” Kisner al final del recorrido.

hole17 (1)

El play off se jugó a medal play en los tres últimos hoyos, 16, 17 y 18, y ahí Sergio perdió su oportunidad, cuando los dos norteamericanos firmaron un birdie en el par 3 en isla, mientras el español fallaba, por un pelo, un putt similar al magnífico del hoyo 71. El par en el 18 sacó al castellonense del partido que se va empatado en la segunda posición y con la cabeza bien alta, por haber jugado su mejor golf y estar a la altura de sus mejores momentos. Sergio está, y se le espera en nuevas aventuras en los próximos Grandes. Por lo menos ya ha ascendido tres puestos en el ranking mundial y del décimo ha subido al séptimo, mientras Fowler es noveno.

En la segunda ronda de play off, ya a muerte súbita, un nuevo birdie de Rickie, que firmó ese resultado en cinco de las seis ocasiones que jugó el hoyo en el torneo durante toda la semana, dejó a Kisner fuera de juego.

Rickie consigue así su segunda victoria, y la más importante, con un premio de 1.800.000 $ en el “Quinto Grande, en el PGA Tour.

 

Rory McIlroy, sin jugar bien, terminó octavo (-8). No puede estar contento el número 1 del mundo, como tampoco lo estará Jordan Spieth, ganador del Masters y que no pudo pasar el corte. También se les espera en próximas citas.

En cuanto a Tiger Woods, que volvía a la competición, en The Players, no está jugando a un buen nivel. Siempre se espera más del ex número 1, pero sus tres tarjetas de 73, 71, 75 Y 72, demuestran que aún le queda mucho camino que recorrer para volver a ser el que era. Pasó el corte por los pelos, entre los que formaban el pelotón de cola y terminó (+3), el puesto 69, de 75 jugadores que pasaron, al par, el fin de semana en este torneo, promovido por los propios jugadores del PGA Tour, que se disputa tradicionalmente en el TPC Sawgrass (par 72), en Ponte Vedra Beach, en Florida,  y reparte 10.000.000 $ de los que el ganador se lleva 1.800.000 $.

GONZALO SIGUE EN AMÉRICA

Gonzalo Fernández Castaño, que no jugará la próxima semana el Open de España y se queda, con buen criterio en América, para seguir intentando mejorar en el PGA Tour, no pasó el corte por un golpe, pero una semana más, el madrileño se ve lejos de su objetivo de mantener la Tarjeta del PGA Tour, También se quedaron fuera del fin de semana, jugadores de la talla de Lee Westwood, Jimmy Walker, Phil Mickelson… y Jordan Spieth, el joven ganador del Masters que no termina de asimilar su enorme victoria en Augusta.

A TIGER NO LE SIENTA BIEN LA RUPTURA

Una vez sellada la ruptura entre Tiger Woods y Lindsay Vonn (ver más información bajo estas líneas y en esta misma página), que ha pillado de sorpresa a los medios de comunicación especializados en el corazón, Woods vuelve a la competición, después de haberse recuperado de sus problemas físicos y haber mejorado, al menos en parte, sus sensaciones con el swing. Y lo hace, tras su pobre actuación en el Masters, donde pasó el corte pero no brilló como siempre esperan sus seguidores, en The Players (7 – 10 de mayo), torneo conocido como “el quinto Grande” que ha ganado en seis ocasiones -Sergio también lo ha hecho en una- y que se disputa en el TPC Sawgrass, en Ponte Vedra Beach, en Florida, con una bolsa de 10.000.000 $, de los cuales 1.800.000 $ serán para el ganador.

Con Tiger, al que los aficionados esperan con los brazos abiertos, jugaron las dos primeras rondas del torneo, Adam Scott, que no está en su mejor momento de forma, y que ha vuelto al putt largo, el que se prohibirá adosar al cuerpo en 2016, después de haber probado el corto a principios de esta misma temporada, sin, al parecer, los resultados apetecidos. Con ellos, el tercero en discordia era Martin Kaymer, defensor del título, pero que este año no está en su mejor forma.

 

Tiger ha confirmado, además, que tras The Players, estará en The Memorial, en el Greenbrier Classic, en el Quicken Loans National, en el US Open y en el Open Championship.

¡Tiger no está, pero se le espera! y la pregunta que queda en el aire es la siguiente: ¿jugará Tiger mejor después de su separación sentimental, o se resentirá su juego y su mente? El precedente más cercano es el de Rory McIlroy, que después de romper con su novia, al borde del altar y con las invitaciones enviadas, Carolina Wosniacky, empezó a jugar como los ángeles.

EL IDILIO ROTO

No les ha durado mucho el idilio, y eso que parecían tan enamorados a prinicipios de año. Pero lo que estaba unido y bien unido en enero, se ha roto en mayo, solo cuatro meses después. Tiger Woods y Lindsey Vonn han roto sus relaciones, justo cuando parecía que todo iba sobre ruedas. Lindsey, una de las mejores esquiadoras del mundo, tiene 64 victorias en los Campeonatos del Mundo de Esquí, 32 de ellas en pruebas de descenso, la última en Cortina D’Ampezzo, en Italia, el 18 de enero, el mismo día que a Tiger le partió un diente, de manera involuntaria, un cámara de Televisión que estaba rodando la entrega de premios a la novia del golfista.

A partir de ese momento, todo eran buen presentimientos: la esquiadora norteamericana, que también ha tenido lesiones graves, ha acompañado al que, hasta ahora, era su novio, en los momentos duros de la recuperación de sus problemas físicos. Lindsey, de 30 años, nacida en Minessotta, aseguraba que estaba “muy contenta por tener a Tiger a su lado, pero que le había afectado mucho que tuviera ese incidente fortuito con un cámara, debido a la nube de reporteros que filmaban y fotografiaban el acto de entrega de premios, y como Tiger estaba en primera fila, le golpeó una cámara y perdió parte de un diente, Me sentí muy mal, pero él le quitó importancia al asunto y todo acabó bien”.

Después de aquello, las cosas siguieron su cauce normal, hasta llegar a los pares tres de Augusta, antes de iniciarse el Masters, un torneo festivo para jugadores, veteranos y familiares. Allí estuvo Tiger con sus hijos… y con Lindsey, que iba con un atuendo poco recomendable para un campo de golf. A partir de ese momento, parece que todo se torció y el domingo 3 de mayo ambos deportistas pusieron fin a su relación, que se había iniciado en 2013 y que ahora ha terminado, aunque con buenas palabras por ambas partes. (Ver más información en esta misma página).

 

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