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Jordan Spieth (-18), arrasó en el Masters y se corona como nuevo rey del golf mundial

 

 

 

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Jordan Spieth (-18) arrasó en el Masters y ganó, de principio a fin -y se convirtió en el quinto jugador que lo ha conseguido en las 78 ediciones del Masters-, con cuatro golpes de ventaja sobre Phil Mickelson y Justin Rose. Spieth no solo fue líder durante las tres primeras rondas, sino que acabó igualando la marca de Tiger Woods, de 270 golpes, lograda en 1997. Solo el fallo del último putt de Spieth, debido a los nervios del momento, le impidió batir el record del torneo. Jordan no solo consiguió la Chaqueta Verde que le cedió Bubba Watson, ganador del pasado año y que en esta ocasión pasó por Augusta sin pena ni gloria, sino que logró el 1.620.000 $ del vencedor, de los 9.000.000 $ que se han repartido en premios los 55 jugadores que pasaron el corte.

La cuarta posición fue para el número 1 del mundo, Rory McIlroy (-12) y la quinta para el japonés Hideki Matsuyama (-11).

Spieth firmó cuatro tarjetas de 64, 66, 70 y 70, y no solo ha ganado su primer Grande con 21 años y ocho meses, cuatro meses mayor que cuando Woods logró inaugurar su serie de 14 Majors, sino que se ha convertido en el nuevo ídolo de los aficionados al golf de todo el mundo y, en especial de los norteamericanos, que ven en el texano, el recambio de Tiger Woods. En la última ronda, el nuevo ídolo americano, firmó 70 golpes, con seis birdies (1, 3, 8, 10, 13 y 15) y cuatro bogeys (5, 7, 12 y 18)

MANDANDO, DE PRINCIPIO A FIN

A falta de una jornada, Jordan Spieth (-16) seguía mandando en el Masters, pero Justin Rose (-12) es segundo y Phil Mickelson (-11) está al acecho. Tiger y Rory (-6) se defendían, empatados en la quinta posición.

Jordan Spieth había dado un golpe de mano en el Masters y se perfilaba como máximo favorito para ganar su primer Major; sin embargo, en la tercera ronda, el sábado 11, un bogey en el hoyo 14 y un doble bogey en el 17, echaron un borrón a su magnífico recorrido hasta entonces. Llegó a estar 18 abajo, a falta de dos hoyos, lo que era un record en Augusta, pero un mal approach y tress putts inesperados, le dejaron el recorrido en 70 golpes (-2) que sumados a sus 64 y 66 de sus dos rondas iniciales, le colocaban todavía con una ventaja de cuatro golpes sobre el zurdo Mickelson (-12), que se aprovechó (67, 70, 67) de la única duda del joven texano durante todo el recorrido.

En los Estados Unidos, ante el bajón de Woods, el público busca un sustituto y ya tienen en la mente a Jordan Spieth. Spieth empezó bien la jornada sabatina, la del “movimiento” -“moving day”-, con un birdie en el hoyo 2, par 5. Después firmó dos birdies más, en el 6 y el 9, pero los dos bogeys del 4 y el 7, dejaron su vuelta en 35 golpes.

En el segundo recorrido, todo iba a pedir de boca hasta el fatídico hoyo 17, un par 4 en el que a Jordan se le escapó el driver a la izquierda de la calle, entre los árboles. Pudo acercarse al green con el segundo golpe, que se quedó a escasos metros del green, pero se equivocó en el approach -cosa rara en él- y en lugar de rodarlo jugó por alto y lo dejó al comienzo del green, muy lejos de la bandera. Luego, tres putts -uno fallado desde muy cerca- hicieron el resto, un 6 que le dejó la tarjeta en 70 golpes.

Antes había firmado birdies en los hoyos 12, 13 (los dos últimos del Amen Corner), 15 y 16, salpicados con un bogey en el 14, el largo par 4 sin bunkers, donde también falló un putt corto. Luego, en el 18, un segundo mal golpe le llevó la bola a la derecha del green. Rodeado de espectadores hizo un magnífico approach por alto -esta vez, sí- y embocó con el putt desde metro y medio. Par, un total de 70 golpes, pero un buen sabor de boca para salir el domingo al campo, a certificar su destino como continuador de Tiger Woods, en el corazón de los americanos.

UN JOVEN QUE YA ES HISTORIA… 

El año pasado, en su aparición como rookie en Augusta, el texano quedó segundo, pero en esta ocasión, tras su victoria, Jordan ya es historia por ser el jugador que ha firmado el resultado más bajo en los 78 años del torneo, gracias a sus -16 después de tres jornadas.

De principio a fin, el joven texano, de 21 años, que ganó el Valspar de Florida hace menos de un mes, y que fue segundo, derrotado en play off por J.B. Holmes, en el Valero Texas Open, a finales de marzo, no para de subir peldaños en su corta carrera deportiva y ya es líder del Masters de Augusta y con muchas posibilidades de enfundarse la Chaqueta Verde en su segunda aparición en el primer Major del año.

SERGIO, CON TIGER DE COMPAÑERO… PERO NO AMIGO

Sergio García, el único de los tres españoles que pasó el corte, dejó a los aficionados con muchas esperanzas en sus posibilidades de estar entre los que lucharían por el título durante el fin de semana; o eso creíamos después de ver sus 68 golpes de la ronda del jueves y su magnífico juego durante todo el recorrido. Sin embargo, las cosas cambiaron mucho tras la vuelta del viernes, de 74 golpes, con lo que el castellonense bajó (-2) hasta el puesto decimoséptimo, pero muy lejos de la cabeza.

El español, que terminó la primera vuelta del Augusta National, con tres birdies en los hoyos 3, 7 y 8, todos pares cuatro, y firmó un bogey en el 6, par 3, era toda una apuesta ganadora. En la segunda parte del recorrido, dos birdies, en el 13, el par 5 con el que finaliza el Amen Corner, y el complicado 14, par 4. siguió ilusionando a los españoles.

Pero llegó el viernes y todo fue diferente: Sergio inició su vuelta con un birdie en el hoyo 2, par 5… y se vino abajo: cinco bogeys, tres de ellos consecutivos, y un total de 40 en los nueve primeros hoyos. Sin embargo, en un alarde de profesionalidad y de buen juego, terminó con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos, después de haber iniciado la segunda parte del recorrido con un bogey en el hoyo 13, el par 5 que finaliza el Amen Corner.

Pero el sábado todavía fue peor. Sergio tuvo la mala suerte de jugar con Tiger de ¿compañero? y, tras un frío saludo con ¿apretón? de manos incluido, los jugadores no se dirigieron la palabra en todo el recorrido.

Tiger empezó bien y terminó los nueve primeros hoyos con cuatro birdies (2, 3, 4 y 8) y 32 golpes (-4). Mientras, Sergio firmaba 2 birdies (3 y 7) y un bogey en el hoyo 4. Total, 35 (-1). En la segunda parte del recorrido, Tiger firmó dos birdies (13 y 15) y los compensó con dos bogeys, en los hoyos 14 y 18. Total, -4. En cuanto al español que fue un mero comparsa durante todo el partido, equiparó sus segundos nueve con dos birdies, en los pares 5, 13 y 15, y dos bogeys, en el 12, par tres inicio del Amen Corner, y el 18. Su -1 le hizo descender hasta el puesto 21, mientras Tiger ascendía hasta la quinta plaza, empatado con McIlroy, Kevin Na y Dustin Johnson.

La tercera ronda del número 1 fue un quiero y no puedo -ver más información en esta misma página- y lo que pudo ser un “vueltón”, terminó en una buena tercera vuelta (-4), pero tardía e insuficiente.

ERNIE ELS NO AGUANTÓ EL TIRÓN

El veterano sudafricano Ernie Els, de 45 años, que nunca ha vestido una Chaqueta Verde, aunque tiene cuatro Grandes sobre sus hombros, ha luchado desde el principio y después de dos jornadas (67, 72) seguía en el top ten. Pero los años no perdonan, y si no, que se lo digan al Pisha y a Chema (ver más información en esta misma página) que compraron su billete de vuelta a casa, tras sus malas tarjetas de la dos primeras jornadas en Augusta. En la tercera ronda, Els firmó un 75 y eso le hizo descender hasta el puesto 21 (-2). Finalmente, el sudafricano empataba, en el puesto 22 (-2) con otro veterano, también venido a menos, Ángel Cabrera; el argentino llegaba este año a Augusta, donde ya logró una Chaqueta Verde, con la cabeza en otro sitio, en su hijo, que le suele hace de caddie y que hace tan solo unas pocas fechas sufrió un accidente de coche en el que falleció una persona y en el que él quedó con diversas heridas. El propio hijo de Cabrera le animó a volver a Augusta, ya que, aunque hospitalizado, se encontraba fuera de peligro.

 

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