Torneos

El rookie venezolano Jhonattan Vegas ganó en el play off el Bob Hope Classic, en California

Jhonattan Vegas, un joven rookie venezolano de 26 años, de casi 1.90 metros de estatura y grande como un armario, formado como kinesiólogo y golfista en Universidad de Texas, ha sido el ganador del Bob Hope Classic, después de las cinco jornadas del torneo, cuatro de ellas con formato Pro Am y la quinta solo con los profesionales que se disputan la ronda final, precisamente en el campo californiano de La Quinta.
Vegas terminó (-27) empatado con otro novato, también de 26 años y casi 1.90 metros de estatura, en las lides golfísticas del PGA Tour, Gary Woodland, que lleva en el nombre madera de Tiger, y con Bill Haas, el hijo de Jay Haas, ganador en la edición del pasado año.
En el play off que tuvieron que jugar los tres, Bill Haas, el “veterano” cayó a las primeras de cambio y Vegas, en el segundo hoyo, con un putt de cuatro metros, acabó con las esperanzas de Woodland, con el que había luchado codo a codo desde la primera jornada y se coronó vencedor de la competición creada por el famoso actor y que lleva su nombre. Vegas, al que ahora le prohibirá la entrada en su país el presidente Chavez, que no hace mucho tiempo abogaba por convertir los campos de golf que hay en Venezuela en tierras de cultivo, y al que el golf le debe parecer un deporte para capitalistas que hay que erradicar de la faz de la tierra porque lo juegan muchos norteamericanos
ROOKIES CONTRA LÍDERES MUNDIALES
Es curioso lo del Circuito Americano. Cada año surgen nuevos valores en el PGA Tour y en este 2011, la cosa no podía ser diferente. En el Sony Open en Hawai ganó Mark Wilson, que ya ha ganado en tres ocasiones en los últimos años, aunque no es de los jugadores punteros de los Estados Unidos, pero en este primer torneo californiano, el Bob Hope Clasic, el ganador ha sido un rookie, que se ha ganado la tarjeta del PGA Tour por su séptimo puesto en el Nationwide del pasado año. Johnattan Vegas se ha destapado en La Quinta y ha ganado mucho más dinero que en todos los torneos que ha disputado desde 2008, cuando se hizo profesional.
Mientras Vegas ganaba 990.000 dólares, Martin Kaymer, número dos del ranking mundial y vencedor en Abu Dhabi, se embolsaba, en un torneo mucho más complicado, con jugadores como Westwood, Mickelson, McDowell, McIlroy, Donald, Poulter, Harrington… algo más de la tercera parte del dinero que se embolsaba el joven venezolano.
Pero, al margen de lo económico, la lectura favorable al Circuito Europeo, es que los mejores del Tour ya están ganando y participan desde el principio de la “Carrera hacia Dubai”, aunque los premios no sean tan jugosos como los del Circuito Americano, mientras en Norteamérica, los que ganan son los jóvenes que vienen del Nationwide y de la Escuela de Clasificación.
Eso da cuenta del buen nivel que tienen los jugadores del Nationwide, claro está, pero también dice poco a favor de los veteranos que estaban jugando en La Quinta y que eran muchos. Para leer el primer nombre importante del PGA Tour, el de Matt Kuchar, había que descender hasta el puesto siete, a cuatro golpes del ganador.

BILL HAAS DEFIENDE TÍTULO
Bill Haas, el hijo de Jay Haas -de tal palo, tal astilla- de 28 años, que consiguió su primer título del Circuito norteamericano al vencer en el Bob Hope Classic de 2010, con 30 golpes bajo par, es cuarto en la ediciópn 2011, después de la cuarta jornada, tres golpes por detrás de los líderes. 
"SHANKS FOR THE MEMORY"
Ocho años después de su muerte, Bob Hope, el actor cómico que cuenta con muchos fans, a pesar de haber fallecido hace ya ocho años protagonizó, a finales de los años 30, la película "The Big Broadcast of 1838", en la que canta "Thanks for the Memory", que tuvo un gran éxito y se convirtió en su canción emblemática. Tanto es así que en el banner que abre su página web, Bob Hope, desde el más allá, un suponer, da las gracias a todos sus lectores con un “Shanks for the Memory”, en el que hace un guiño con las letras “T” y “S” y convierte las gracias (thanks) en la acepción golfística de la palabra inglesa “shanks” que se refiere, como bien sabe, por experiencia propia, Oscar Díaz, editor de “Crónica Golf”, al clásico socket o socketazo, varillazo en definitiva y golpe fallido sin más paliativos.
Claro que lo de “shanks” también significa, además de varillazo y caña, zanco, espinilla y pierna, y como en la carrera como actor de Hope había tantas meteduras de pata en el  humor un tanto pedestre del cómico norteamericano, nacido en el Reino Unido, también se le podría buscar un significado más a la expresión.
Bob Hope
Leslie Tornes Hope vio la luz en 1903, en la localidad de Eltham, en el Reino Unido y era el quinto de siete hermanos. Su padre era cantero y su madre cantante de opereta, pero como las cosas no le iban bien a la familia, tuvo que dejar los teatrillos para dedicarse a labores de limpieza.
La familia se trasladó a los Estados Unidos cuando Leslie (Bob) tenía solo 17 años. Bob se hizo boxeador, aunque recibía más que daba, hasta que un día un empresario descubrió su vena humorística en un concurso de imitadores de Charles Chaplin, Charlot. A partir de entonces su vida fue el espectáculo y en los años 30 empezó a hacer cine en Hollywood. Fueron muy famosas sus cintas con Dorothy Lamour, así como con otras actrices como Lucille Ball, Katherine Hepburn, Jane Russell y Joan Collins.  Era un actor cómico muy popular que acudió numerosas veces a los muchos frentes de batalla abiertos por los Estados Unidos para actuar ante las tropas y mantener su moral y su espíritu norteamericano.
A finales de los años 30 protagonizó "The Big Broadcast of 1838", en la que canta "Thanks for the Memory", que tuvo un gran éxito y se convirtió en su canción emblemática.
Fue compañero en numerosas cintas de Bing Crosby, por cierto nacido también en 1903, y muerto en La Moraleja mientras jugaba al golf , por un infarto de miocardio, el 14 de octubre de 1977. A Bob Hope la vida le duró todo un siglo, ya que murió en 2003, en Toluca Lake, en California. Entre otras muchas cosas, Hope compartía con Crosby su afición por el golf, lo que le llevó a crear el Bob Hope Classic hace ya cincuenta y dos años.
Nunca ganó un Oscar, aunque tuvo diferentes premios de la Academia y fue el presentador de varias Galas cinematográficas entre los años 50 y 80.
No es posible comentar.