Torneos

Watson fue el ganador virtual del Open Británico, pero Cink le ‘robó’, en el play off de Turnberry, su sexto título.

El sueño americano no fue un sueño quijotesco español

Cuando Stewart Cink se puso a la bola en  el hoyo 18 para ganar de calle el play off del 138 Open Championship, cerré los ojos durante unos segundos y pensé en don Quijote y en su vida dedicada a "desfacer entuertos" y ayudar a los desfavorecidos. Por un momento imaginé que Stewart Cink, este mocetón de 36 años, calvo prematuro, esposo amantísimo, según parece, y padre de dos hijos que se parecen más a la madre que a él, ganador de cinco torneos del Circuito Americano y graduado por la Universidad de Georgia, se convertiría en el quijote que salvaría el sueño americano y, por extensión de todos los aficionados al golf del mundo, levantando la bola y ofreciéndole la victoria a quien más se la merecía, o haciendo seis putts ante el asombro del respetable, para concederle el triunfo a Tom Watson, una leyenda viva del golf, para que la historia les recordara a los dos por este hecho excepcional…
Pero no fue así. ¡Cómo se le iba a ocurrir al gigantón una cosa parecida! ¡Ni que se hubiera vuelto loco! Claro que si le hubiera dado un repentino ataque de quijotismo, o sea de locura, Stewart Cink estaría ahora en todos los telediarios del mundo y en todas las portadas de los medios de comunicación, reales o virtuales, y su gesto pasaría a la historia como un acto de grandeza.
Sin embargo, Stewart Cink, como era lógico, embocó su putt y se convirtió en el malo de la película: ¡Qué distinto “duelo al sol” de aquel de 1977! En esta ocasión, además, el duelo fue, no al sol, sino en el ocaso. Y terminó mal. Igual que aquel otro que se inventó King Vidor en 1946, con Gregory Peck y Joseph Cotten, el bueno y el malo, enfrentándose por el amor de Jennifer Jones.
Aquí no había una mujer de por medio, sino una Jarra de Clarete, y algo más de 300.000€, la diferencia entre el premio del ganador (866.557,54€) y el segundo clasificado (519.934,52€). Pero ¿se imagina el lector la cantidad de horas de televisión y radio y los miles de páginas que se escribirían alrededor de la gesta quijotesca del grandón americano.
Pues de eso nada, de nada. Levanté la vista y cuando vi que Stewart Cink embocó su putt y hacía el clásico gesto de alegría, mientras Tom Watson, a sus 59 años y diez meses, seguía con su cara de “joker” -como la de Jack Nicholson en “Batman”, pero sin maquillaje-.
Pero lo curioso es que Watson no perdió en ese cuarto hoyo del play off su sexto Open Championship, antes British. Watson sabía que el putt del hoyo 18 de la última ronda convencional en el Ailsa Course, en Turnberry, que se le quedó a diez centímetros del hoyo, había sido su última oportunidad. Es más; lo sabía al dar su golpe de approach, el tercero, después de pasarse la bandera con el segundo golpe. Desde ese momento sabía que el British se ganaba en el hoyo 18 o se perdía en el play off.
Y acertó. Un hombre de 59 años, fuera de la competición, aunque siga en el Champions Tour y conserve una buena forma y su mejor swing, podía aguantar la tensión de los 72 hoyos, pero no la de los cuatro (5, 6, 17 y 18) del play off del Open -una fórmula, por cierto, totalmente desafortunada, a la que siempre le sobran varios hoyos de sufrimiento para uno y de ansiedad para otro-. Cuatro días de competición -cuando en el Champions Tour son tres-, con temperatura muy cambiante, lluvia, viento y sol, una prótesis de cadera y el desgaste físico y mental que supone disputar un Grande siendo líder, prácticamente, de principio a fin, tenían que hacer mella en el más pintado.
Y la hicieron en Tom Watson, que supo perder con el señorío con el que no ha sabido ganar el grandón de Stewart Cink, cuyo apellido onomatopéyico le perseguirá por los campos de golf de por vida, por no dejar que la Historia se reescriba tal y como quiere la mayoría.
Terminó el Open, por cierto, sin que Jeanne, la mujer de Roos Fischer diera a luz; aunque el que lo pasó peor que en el paritorio fue el joven inglés, que en el hoyo 5 firmó un ocho que le llevó al par y de ahí al puesto 13, de mal fario, pero con casi 60.000€ para llevar a casa como canastilla del/a  recién nacido/a.
En cuanto a los españoles, cero en conducta, a excepción del más veterano que, en el puesto 13, se ganó el derecho a acudir el próximo año a la cita con los links del Open Championship, como los británicos llaman a su torneo, como si no hubiera otro en el mundo. Miguel Ángel Jiménez terminó muy cerca del top ten, con cuatro tarjetas de 64 – 73 – 76 y 69 golpes, con un total de dos golpes sobre el par del campo. Exactamente igual que el benjamín del grupo, el italiano Matteo Manassero, que a sus dieciséis años tendrá ocasión de repetir el próximo 2010, tanto si continúa como amateur, como si se hubiera pasado a profesional. Matteo fue el ganador del Amateur Championship, de nuevo el eufemismo para denominar el British Amateur, como si no hubiera otros Majors con torneos para aficionados.
Sergio García se hundió el fin de semana (70 – 69 – 76 y 71) y su tarjeta del sábado le ha hecho conformarse con un lugar, el 38 (+6), a la mitad de la clasificación, con Thomas Levet, Nick Dougherty, Vijay Singh y el norteamericano Bryce Molder, cuyo mérito es notable, ya que es el jugador que sufrió de niño una rara enfermedad muscular llamada Síndrome de Poland.
Y Gonzalo Fernández Castaño empezó mejor que terminó y, al final, el puesto 47, de la mitad de la tabla para abajo, hizo justicia a sus malos resultados de los dos últimos días (69 – 72 – 73 y 74) que le llevaron a un total de +8.
Crónica de la tercera jornada (sábado 18 de julio de 2009)
Clasificación Final
=.- Stewart Cink (USA) 66 – 72 – 71 – 69 (-2)
 1.- Tom Watson (USA) 65 – 70 – 71 – 72 (-2)
3.- Chris Wood (ING) 70 – 70 – 72 – 67 (-1)
=.- Lee Westwood (ING) 68 – 70 – 70 – 71 (-1)
5.- Luke Donald (ING) 71 – 72 – 70 – 67 (par)
=.- Retief Goosen (RSA) 67  – 70 – 71 – 72 (par)  
=.- Mathew Goggin (AUS) 66 – 72 – 69 – 73  (par)  
8.- Soren Hansen (DIN) 68 – 72 – 74 – 67 (+1)
=.- Justin Leonard (USA) 70 – 70 – 73 – 68 (+1)
=.- Ernie Els (RSA) 69 – 72 – 72 – 68 (+1)
=.- Thomas Aiken (RSA) 71 – 72 – 69 – 69 (+1)
=.- Richard Johnson (SUE) 70 – 72 – 69 – 70 (+1)
……….
13.- Miguel Ángel Jiménez (ESP) 65 – 73 – 76 – 69 (+2)  
=.- Matteo Mannasero (ITA-am)   71 – 70 – 72 – 69 (+2)            
=.- Camilo Villegas (COL) 66 – 73 – 73- 70 (+2)
=.- Ross Fisher (ING) 69 – 68 – 70 – 75  (+2)
=.- Thongchai Jaidee (TAI) 69 – 72 – 69 – 72 (+2)
……….
24.- Ángel Cabrera (Arg) 69 – 70 – 72 – 72 (+3)
……….
34.- Martin Kaimer (ALE) 69 – 70 – 74 – 72 (+5)
=.- Jim Furyk (USA) 67 – 72 – 70 – 76 (+5)
……….
38.- Sergio García (ESP) 70 –  69 – 76 – 71 (+6)
=.- Steve Marino (USA) 67 –  68 – 76 – 75 (+6)  
=.- Vijay Singh (FIJ) 67 – 70 – 75 – 74 (+6)  
 ……….
42.- Kenny Perry (USA) 71 – 72 – 75 – 71  (+9)
43.- Bryce Molder (USA) 70 – 73 – 67 – 77 (+7)
……….
47.-Gonzalo Fernández-Castaño (ESP) 69   72 – 73 – 74 (+8)  
=.- Rory McIlroy (NIR) 69 – 74 – 74 – 71 (+8)
……
65- Padraig Harrington (IRL) 69 – 74 – 76 – 73 (+12)
Crónica de la tercera jornada (sábado 18 de julio de 2009)
Ya está abierto el debate: ¿Para qué tanto gimnasio? ¿Para qué tanto entrenamiento? ¿Para qué dar tantas bolas? ¿Para qué visitar tantos gurús para mejorar milimétricamente el swing? ¿Para qué perder el tiempo con los especialistas del putt? ¿Para qué tanto análisis y tantas pruebas con la tecnología más moderna? … Si luego un hombre de 60 años, menos dos meses, puede ser líder prácticamente durante tres días en el Open Británico y salir al tee del uno, en la cuarta jornada, con un golpe de ventaja sobre su compañero de partido, el australiano Mathew Goggin, nacido en Tasmania, al que lleva casi veinticinco años y que ha terminado en la segunda posición (-3), empatado con el inglés Ross Fisher, con el que tiene 30 años de diferencia.
Más aún, en un torneo en el que el número 1 del ranking se ha ido a casa con el rabo entre las piernas, aunque a él le haya parecido lo más natural del mundo.
Pues ambas cosas son compatibles. El esfuerzo físico es muy importante en el golf, fundamental, diría yo para los largos campos que se juegan en la actualidad y, tambi`´en para los links… Pero en los links, donde se juega por turnos el Open Británico, el golf es más tradicional, más como el golf de antes, más de decisiones lógicas, más de hierros y maderas de calle, más conservador, en una palabra. Y si el viernes solo siete jugadores bajaron del par del campo, el sábado, solo fueron 5, entre ellos Mathew Goggin (69)
Watson: “Si las condiciones son duras puedo estar ahí”
Y por eso Tom Watson -alias el Británico-, ganador cinco veces del Open y tres del Open Senior, encabeza la clasificación en este año 2009, como ya había advertido el martes: “si las condiciones son duras, puedo estar ahí el fin de semana”. Claro que el primer día no lo fueron tanto y terminó con cinco golpes bajo el par 70 del Ailsa Course de Turnberry, solo superado por el “Pisha” que, seis bajo, se fumó el puro de líder en la Casa Club.
Pero han pasado tres jornadas y el único que sigue ahí arriba es Tom Watson. Con su andar medio cansino y su mueca de jocker, que es una medio sonrisa dispuesta a convertirse en sonrisa total a la menor posibilidad, o en paño de lágrimas cuando recibe los aplausos de las gradas -semivacías este año, quizás por lo de la crisis- cada vez que llega a un tee en plan triunfador.
Putts mágicos para terminar las vueltas
Igual que el jueves y el viernes, los últimos hoyos de Turnberry se convierten en una fiesta para Watson. Venga como venga, cuando llega a esos hoyos, no solo sale el sol, sino que aparecen los birdies, aunque el viento sople como si no lo hubiera hecho nunca, a eso de veinte millas por hora.
El jueves fue un birdie en el 17 (el único par 5 del segundo recorrido); el viernes fueron los hoyos 16 y 18 los que cayeron en el saco de los birdies… y el sábado, los “pajaritos” piaron en los hoyos 16 y 17, con dos pares marca de la casa, sobre todo el del 16. Como si de la solución de un sudoku se tratara, el domingo, los birdies tendrían que caer en los tres últimos hoyos.
Watson es el líder (65, 70 y 71), con cuatro golpes bajo par, seguido del australiano Mathew Goggin, que viene de hacer dos top ten en el Circuito Americano, pero que tampoco parece ser el mayor enemigo del Mayor en este “Major” –y perdón por el juego de palabras- y de Ross Fisher, el inglés cuya mujer, Joanne, está a punto de dar a luz y puede hacer retirarse al inglés en cualquier momento del domingo, tal y como ha hecho saber el inglés. Y es que Watson, el más veterano del grupo, tiene detrás a ilustres jugadores, menos veteranos pero también curtidos en mil batallas: Lee Westwood y Retief Goosen (-2) y Jim Furyk y Stewart Cink (-1). Al par están, en la octava posición Bryce Molder, cuyo mérito es aún mayor si tenemos en cuenta que de niño estuvo afectado por una rara enfermedad muscular llamada “Síndrome de Poland”, y el tailandés Thongchai Jaidee.
 
¿Es mejor el sexo o el golf?
La del domingo va a ser una interesante jornada en la que, desgraciadamente, han fracasado los tres españoles que quedaban en liza. Es una lástima, pero es así. Ni Jiménez, con 76 golpes en el día (+3 al total); ni Gonzalo Fernández Castaño, con 73 golpes, +4 al total ni, especialmente Sergio, del que se esperaba mucho más tal y como estaba jugando y que firmó una tarjeta de 76, para +5 al total, tuvieron su día. Lástima. Una vez más habrá que esperar a otro año.
Y ya que hemos hablado de los ilustres veteranos, habrá que recordar que un ilustre jovenzuelo de 16 años, Matteo Manassero, ganador del Amateur Championship, como llaman los británicos al British Open amateur, ocupa el puesto 27 (70, 71 y 72) con tres golpes sobre par, acompañado por Mark Calcavecchia, entre otros, que de la tercera posición bajó a la 27 al firmar una tarjeta de 77 golpes. Y Steve Marino, el rookie estadounidense que hacía partido con Watson en la tercera jornada, se hundió en el hoyo 15, par 3, con un triple bogey y terminó con 76 golpes (+1) en la décima posición.
El que no puede esperar es Tom Watson para el que las sensaciones que ha tenido estos tres días solo pueden ser superadas por el sexo. ¿Le durarán los coitos al veterano jugador tantas horas como un partido de golf, o son declaraciones hechas para que su mujer no se sienta tan sola después de tantas horas en el campo?
La solución, el domingo 19 de julio. Yo estoy con Watson. ¿Y ustedes?
Clasificación (Tercera Jornada)
1.- Tom Watson (USA) 65 – 70 – 71 (-4)
2.- Mathew Goggin (AUS) 66 – 72 – 69   (-3)  
=.- Ross Fisher (ING) 69 – 68 – 70  (-3)
4.- Lee Westwood (ING) 68 – 70 – 70 (-2)
=.- Retief Goosen (RSA) 67  – 70 – 71 (-2)   .
6.- Jim Furyk (USA) 67 – 72 – 70 (-1)
=.- Stuart Cink (USA) 66 – 72 – 71 (-1)
8.- Bryce Molder (USA) 70 – 73 – 67 (par)
=.- Thongchai Jaidee (TAI) 69 – 72 – 69
10.- Steve Marino (USA) 67 –  68 – 76  (+1)  
=.- Ángel Cabrera (Arg) 69 – 70 – 72 (+1)
……….
14.- John Daly (USA) 68 – 72 – 72 (+2)
=.- Vijay Singh (FIJ) 67 – 70 – 75  (+2)  
=.- Camilo Villegas (COL) 66 – 73 – 73 (+2)
……..
27.- Miguel Ángel Jiménez (ESP) 65 – 73 – 76 (+3)  
=.- Matteo Mannasero (ITA-am)   71 – 70 – 72 (+3)            
=.- Martin Kaimer (ALE) 69 – 70 – 74  (+3)
=.- Ernie Els (RSA) 69 – 72 – 72 (+3)
……..
40.-Gonzalo Fernández-Castaño (ESP) 69   72 – 73  (+4)  
……..
 43.- Sergio García (ESP) 70 –  69 – 76 (+5)
……
56.- Rory McIlroy (NIR) 69 – 74 – 74 (+7)
……
59.- Kenny Perry (USA) 71 – 72 – 75 (+8)
……
64.- Padraig Harrington (IRL) 69 – 74 – 76 (+9)
(Crónica de la segunda jornada, viernes 17 de julio de 2009)
 Crónica de la segunda jornada (viernes 17 de julio de 2009)
Esto es el golf, un deporte distinto, irrepetible, digan lo que digan los ecologistas. La única actividad deportiva que pueden jugar al mismo tiempo un hombre de 59 años y un joven de 16. Un espectáculo al que dan vida los sesentones, igual que los niños. La posibilidad de que, a los sesenta años, un deportista se sienta en plena forma y con la capacidad de competir con los mejores profesionales del momento.
Y lo mismo se puede decir de los amateurs, aunque salvando las distancias, claro, y las aptitudes de unos y otros. El golf es un deporte para todas las edades, pero en el caso de los Mayores, el incremento de los campos y las licencias federativas hace que disminuyan de forma drástica los asilos y las colas en las consultas de los médicos.
Desde luego, Tom Watson, ganador de cinco Abiertos Británicos y tres Open Seniors, amén de otros muchos títulos, ha conseguido, a sus 59 años y a falta de dos meses para los sesenta, terminar de líder la segunda jornada del Open 2009, con cinco golpes bajo el par 70 del Ailsa Course, en Turnberry, la costa sudoeste de Escocia, gracias a dos tarjetas de 65 y 70 golpes.
La segunda jornada del Open Británico 09 fue muy distinta a la primera. Para empezar, solo siete jugadores bajaron del par 70 del campo, entre ellos, Sergio García que hizo 69 golpes. El viernes, muy ventoso y lluvioso en ocasiones, fue totalmente diferente a la soleada jornada del jueves. Aunque ha habido días peores en los links donde se celebran los Abiertos Británicos, el fuerte viento de la costa oeste escocesa, acabó con los nervios de muchos jugadores, entre ellos, de Tiger Woods, cuya imagen, con las manos en los bolsillos y la cara de pocos amigos, ha perdido muchos enteros entre sus seguidores, al margen de que siga siendo el número 1 del mundo y de que lo será por mucho más tiempo. En cualquier caso, lo de Tiger es de preocupar; da la sensación de que no está a gusto si no es en los Estados Unidos; cada vez viaja menos a jugar fuera de su país y, si acaso, le atraen los cantos de sirena de los Emiratos Árabes, donde los petrodólares son más importantes que los euros de la Vieja Europa. Ni siquiera bajo el tibio sol escocés de la primera jornada Tiger parecía cómodo en los links británicos. Y no digamos en la segunda, donde la sonrisa no apareció ni una sola vez en la boca del Número 1. Durante toda la jornada del viernes, Tiger estaba pensando en volver a los Estados Unidos o, al menos, eso me parecía a mí. Al final, después de perder una bola en el hoyo 13, que estuvo buscando junto a varios espectadores durante, posiblemente, más de los cinco minutos reglamentarios y que terminó significando un doble bogey que le alejaba del corte, se recuperó con dos birdies en los hoyos 16 y 17, cuando salió el sol al final de la tarde, pero el par del hoyo 18 no fue suficiente para que los espectadores, que este año no llenan las gradas de Turnberry, quizás por efecto de la crisis, pudieran verlo durante el fin de semana.Tiger solo ha dejado de pasar el corte en seis ocasiones, contando ésta de hoy, en su carrera profesional. Esta del Open 2009, es la segunda ocasión en la que dejará de jugar el fin de semana en un Major. La anterior fue en el U.S Open de 2006. Además,  como amateur tampoco pasó el corte en el Masters de 1996.
Pero si las tarjetas de Tiger (71 y 74), +5 en el total, fuera del corte por un solo golpe, son la noticia negativa de este Major, la positiva es la sonrisa de Tom Watson, su paciencia, su capacidad de sufrimiento durante los nueve primeros hoyos, bajo el fuerte viento y las “duchas” intermitentes. Tom Watson dio toda una lección a sus compañeros de equipo, el joven amateur italiano Matteo Manassero y a Sergio García, y a los miles de espectadores presentes y los millones que le vieron por televisión. Tom Watson es todo un ejemplo de persona y de deportista.
El norteamericano, que el jueves fue líder durante casi toda la jornada, con cinco golpes bajo par, que solo fueron superados al final del día por Miguel Ángel Jiménez (-6), firmó el viernes una tarjeta al par (70), digna de admiración. Empezó con un birdie al uno, pero de inmediato, los bogeys se adueñaron de su vuelta en los hoyos 2, 4, 5, 6 y 7. Con un birdie al nueve y un total de -2, en el acumulado, Watson se encaminó al hoyo 10, para iniciar la segunda vuelta con un par. En el hoyo 11, iluminado, de manera virtual, claro, por el faro que es el icono gráfico que aparece en todos los folletos que anuncian el campo de golf de Turnberry, Watson volvió a hacer un birdie. Este 11 es un difícil par 3 de 175 yardas, que volvió a meter en el partido al veterano jugador.
En esta zona del campo, al comienzo de la segunda vuelta, el faro es un punto de encuentro, tanto ahora en tierra, como antes para los marinos. Fue construido en 1873 por Thomas y David Stevenson, el padre y tío del famoso escritor Robert Louis Stevenson, el famoso autor de “La isla del tesoro”, “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” o “La flecha negra”.
Para Watson, también el faro de los Stevenson fue una guía para el resto del recorrido de Turnberry: del 12 al 15, cuatro nuevos pares y en el 16 otro birdie. Watson ya estaba con cuatro golpes bajo el par, a uno solo de Steve Marino, que esperaba líder en la Casa Club desde la mañana. En el 17, un par cinco asequible para los jugadores menos maduros, Watson volvió al par, pero en el 18, una vez más el 18, Watson volvió a embocar un putt de veinte metros para, entre el clamor del público y de sus propios compañeros, irse para la Casa Club con -5, empatado en el liderato con Marino y con la alegría inmensa de estar el fin de semana en el Open Británico 2009, como tantas veces desde aquel famoso “Duelo al sol”, del que aquí se escribió ayer -y cuya crónica puede verse más abajo- que le enfrentó a Jack Nicklaus en 1977.
Con Watson, el más veterano de la lista, jugaba el joven italiano de 16 años Matteo Manassero, ganador del Amateur Championship, y que amén de recibir una magnífica lección personal y profesional, ha hecho dos excelentes recorridos (71 y 70) para un total de +1 y compartir el puesto 29 con otros jugadores, entre los que se encuentra Gonzalo Fernández Castaño que, con dos tarjetas de 69 y 72 golpes, aún puede mejorar su posición. 
También Sergio García, que iba en el mismo partido, terminó de su segunda vuelta con 69 golpes, lo que le ha colocado en el puesto 14, con un golpe bajo par y a solo cuatro golpes de los dos líderes. Sergio está jugando bien y él lo sabe e intentará sacar partido a sus buenas sensaciones durante el sábado y el domingo.
En cuarta posición, empatado con otros cinco jugadores, se encuentra Miguel Ángel Jiménez. El malagueño no pudo continuar con su buena racha del jueves, que le llevó al liderato (-6) y sus 73 golpes del viernes le retrasaron cuatro puestos. Está bien colocado, en cualquier caso y aún se puede esperar todo de él. Tuvo mala suerte con el temporal de la mañana. Esperemos acontecimientos.
De Pablo Larrazábal, ya se sabía que sus 79 golpes del primer día le habían condenado a no contar para el fin de semana. Lo del viernes fue peor, porque con 81 golpes, sumó un total de +20, junto con la humillación de terminar en el puesto 153, antepenúltimo.
Tampoco Álvaro Quirós tuvo su día. Los 71 golpes del jueves no hacían presagiar los 77 del viernes. Con ocho sobre par, el gaditano dijo adiós a su primer Open. Tanto Pablo como Álvaro tienen una semana para olvidarlo todo y volver por sus fueros.
Hay otros datos que reseñar, como en el caso de Ben Curtis, ganador de la Jarra de Clarete en Sándwich, en 2003, que era segundo tras la primera jornada (65) y que con 80 golpes en la segunda, se quedó fuera del corte. Como Montgomery y Sandy Lile, escoceses ambos y enfrentados dialécticamente por un “quítame allá esas pajas”… de la capitanía de la Ryder. O como los veteranos Sir Nicholas Faldo, el 134 (+11) o Grez Norman, tercero el pasado año en Royal Birkdale y el 141 (+12) este año.
Pero mañana, si el tiempo no lo impide, será otro día
Clasificación (Segunda Jornada)
1.- Tom Watson (USA) 65 – 70 (-5)
=.- Steve Marino (USA) 67 –  68   (-5)  
3.- Mark Calcavecchia (USA) 67 – 69   (-4)  
4.- Miguel Ángel Jiménez (ESP) 65 – 73 (-3)  
=.- Ross Fisher (ING) 69 – 68   (-3)
=.- Retief Goosen (RSA) 67  – 70  (-3)   .
=.- Vijay Singh (FIJ) 67 – 70  (-3)  
……..
9.- Lee Westwood (ING) 68 – 70 (-2)
……..
14.- Sergio García (ESP) 70   69  (-1)
=.- Martin Kaimer (ALE) 69 – 70 (-1)
=.- Ángel Cabrera (Arg) 69 – 70 (-1)
=.- Jim Furyk (USA) 67 – 72 (-1)
=.- Camilo Villegas (COL) 66 – 73 (-1)
……..
22.- John Daly (USA) 68 – 72 (par)
……..
29.-Gonzalo Fernández-Castaño (ESP) 69   72  (+1)  
=.- Ernie Els (RSA) 69 – 72 (+1)
=.- Matteo Mannasero (ITA-am)   71 – 70 (+1)            
……
53.- Padraig Harrington (IRL) 69 – 74 (+3)
=.- Rory McIlroy (NIR) 69 – 74 (+3)
=.- Kenny Perry (USA) 71 – 72 (+3)
=.- Steve Striker (USA) 66 – 77 (+3)
No pasaron el corte (establecido en +4)
74.-Tiger Woods (USA) 71   74   (+5)
=.- Ben Curtis (USA) 65 – 80 (+5)
=.- Adam Scott (AUS) 71 – 74 (+5)
85.- Anthony Kim (USA) 73 – 73 (+6)
110.- Álvaro Quirós (ESP)) 71   78   (+8)  
154.- Pablo Larrazabal (ESP) 79   81  (+20)  
Crónica de la jornada del jueves 16 de Julio de 2009
 
 
Jiménez líder del Open Británico 2009 tras la primera jornada
Miguel Ángel Jiménez le arrebató a Tom Watson el liderato del Open Británico con un putt de veinte metros en el hoyo 18. Sergio y Tiger no estuvieron a la altura.
Lucía el sol, lo que no es nada frecuente en la costa del Sudoeste escocés y el viento estaba en calma, lo que es aún más increíble, dada la insistencia de Eolo en soplar con fuerza por esa zona. Y esa debió de ser una de las razones por las que Miguel Ángel Jiménez hizo una vuelta de 64 golpes, seis bajo par, durante la primera jornada del Open Británico que se disputa en el Ailsa Course, en Turnberry, considerado como uno de los más bellos y mejores -sino el mejor, aunque no el más complicado- links de toda la isla.
Tom Watson, ganador de cinco Abiertos Británicos, fue líder durante toda la jornada y cuando solo faltaba una hora para finalizar la primera vuelta del Open 09, el malagueño le arrebató el privilegiado puesto embocando un putt de más de veinte metros en el último hoyo.
Seguro que Watson, a dos meses de cumplir los sesenta años, recordó un putt similar que embocó Jack Nicklaus en 1977, pero que no le sirvió para ganar aquel Open. Hace ahora 32 años del denominado “Duelo al sol”, el que libraron en la cuarta jornada del Open del 77 Jack Nicklaus y un joven de 27 años llamado Tom Watson. Los dos norteamericanos salieron desde el tee del uno, en la cuarta ronda, con siete golpes bajo par. Sus resultados habían sido idénticos, aunque Watson remontaba cada vez que el “Oso Dorado” cobraba ventaja. Fue un verdadero duelo, aunque lo del sol no dejó de ser una ironía, teniendo en cuenta que, aunque Lorenzo lucía y algunos espectadores se quitaron la camisa, Nicklaus no dejó de utilizar su clásico jersey amarillo. Eso sí, el joven Watson -elemental-,  vestía un polo de color verde.
El duelo se prolongó hasta el hoyo 18, aunque no fue tan dramático como el de la película de King Vidor que protagonizaron Gregory Peck y Joseph Cotten, con Jennifer Jones como objeto de deseo. Nicklaus se adelantó hasta tres golpes, pero al llegar al hoyo 10 las cosas estaban de nuevo igualadas. En el tee del dieciocho, Watson se había puesto un golpe por delante. De dos golpes ambos estaban en el green, pero mientras Nicklaus estaba a más de veinte metros -como Jiménez el jueves-, Watson dejó la bola a veinte centímetros de la bandera. Jack necesitaba embocar y, en cualquier caso Tom debía fallar para ir a un desempate. Y Jack metió su putt -luego declaró: ha sido mi mejor golpe y no me ha servido de nada-, como Jiménez el jueves, pero en esa ocasión Watson no falló su birdie y se apoderó de la Jarra de Clarete de 1977, con doce golpes bajo par.
Treinta y dos años después, Tom Watson sigue siendo el protagonista, aunque en esta ocasión un malagueño le ha quitado el honor de ser líder el primer día. Watson está segundo (-5), empatado con su compatriota Ben Curtis, otro ganador de British. Detrás de ellos, cinco jugadores, entre los que se encuentra el colombiano Camilo Villegas  con -4.
 La gran decepción ha sido Tiger Woods, al que se ha visto tan inseguro que ni siquiera ha cogido las calles de los hoyos en los que ha salido con hierro, que han sido muchas. Al final, uno sobre par, en el puesto 68, igual que Álvaro Quirós, que empezó bien pero terminó mal.
Por lo general, los jugadores han tenido más problemas en la segunda vuelta que en la primera; especialmente en los tres últimos hoyos de Turnberry, que son los que se han dificultado con motivo del Open. El dieciséis se ha convertido en un drama para muchos jugadores, Sergio y Tiger, entre otros, que cayeron en la trampa del pequeño riachuelo que bordea el principio del green. El hoyo se ha ampliado y con la bandera en la esquina de la derecha, era complicado dejar la bola para par, y mucho menos para birdie. Uno de los pocos que lo consiguieron fue Tom Lehman.
Este hoyo 16 va a dar que hablar en este recorrido, par 70, que solo tiene dos pares cinco, los hoyos 7 y 17, a los que, al contrario de lo que podría parecer, no se les hacen muchos birdies. El 17 se amplió a los 560 metros y el 18 se hizo más largo cambiando el lugar del tee, lo que dificulta el golpe de salida, aunque no es problemático conseguir el par.
Jiménez, que hizo el birdie en el 18 como queda dicho, jugó a la perfección: cogió todas las calles menos dos y pateó de forma magistral hasta firmar una tarjeta de 64 golpes, a solo uno del record de los recorridos en un Open.
Gonzalo Fernández Castaño es el segundo español. Ocupa el puesto 37, con un golpe bajo par. El madrileño se encontró con buenas sensaciones, pero no supo leer los greenes, tal y como reconoció posteriormente.
Por último, el quinto español, Pablo Larrazábal, que salió en el segundo partido poco después de las seis de la mañana, terminó con 79 golpes. La jornada del viernes será testimonial para el catalán, al que solo le queda salir a divertirse, antes de tomar el vuelo para España.
Clasificación (Primera Jornada)
1.- Miguel Ángel Jiménez (ESP) 64  (-6)  
2.- Tom Watson (USA) 65   (-5)  
=.-Ben Curtis (USA) 65   (-5)  
4.- John Senden (AUS) 66   (-4)  
=.- Steve Stricker (USA) (-4)  
=.- Camilo Villegas (COL) 66  (-4)  
37.- Gonzalo Fernández-Castaño (ESP) 69  (-1)  
=.-  Padraig Harrington (IRL) (-1)  
51.- Sergio García (ESP) 70   (Par)  
68.- Álvaro Quirós (ESP) 71  (+1)  
=.-  Tiger Woods (USA) 71   (+1)  
154.- Pablo Larrazabal (ESP) 79  (+9)
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