Torneos

El sueco Stenson se paseó por Sawgrass y ganó de calle el ‘Quinto Grande’

Henrik Stenson, tan frío como siempre, hasta cuando abrazó a su hija pequeña en el tee del 18 tras ganar el “Quinto Grande” en Florida, venció en el TPC de Sawgrass con una tarjeta final de 66 golpes, seis bajo el par del campo, cuyo resultado superó la cifra de cinco bajo par con la que Sergio ganó -play off al margen- en 2008. Su victoria con doce golpes bajo par, cuatro sobre su inmediato seguidor, Ian Poulter, no deja lugar a dudas sobre quién fue el mejor bajo el calor agobiante de la península de Florida.
Y es que no es solo cuestión de vestuario. Nadie se esperaba esa victoria tan fulgurante, porque todas las miradas estaban puestas en el partido estelar, donde Tiger Woods (-6) se enfrentaba a Alex Cejka, sólido líder hasta la tercera jornada, con once golpes bajo el par.
Pero en el golf todo cambia en una jornada; más aún, todo varía en un hoyo; mucho más aún, todo puede depender de un golpe. Alex Cejka, el alemán que nunca ha ganado en el Circuito Americano, a pesar de que desde 2005 juega una media que supera los 25 torneos por temporada, salió al tee del uno todo vestido de negro. No debía de ser una premonición, pero terminó siendo un color totalmente negativo. Con la humedad y el calor de la península de Florida y la humanidad de Cejka, amén del trago que supone jugar una última jornada del Quinto Grande en compañía de Tiger Woods y en el partido estelar, la gran sudada de Cejka se licuó definitivamente al firmar una tarjeta de 79 golpes, el tercer peor resultado de la jornada.
Antes de iniciarse su partido final en The Players Championship, que finalizó el domingo 10 de mayo en el TPC de Sawgrass, en Ponte Vedra Beach, cerca de Jacksonville, al noroeste de Florida, Cejka, líder con once bajo par y con cinco golpes de ventaja sobre Woods y otros perseguidores, había ironizado con la posibilidad de salir vestido con pantalón negro y polo rojo, que son los colores que habitualmente utiliza Tiger Woods en las últimas rondas de los torneos en los que participa.
Al final no se decidió y se vistió de negro “porque no encontré un polo rojo en mi maleta”. El resultado no pudo ser peor: un bogey al uno, que era una mala señal y siete bogeys y un doble bogey para terminar con 79 golpes, como queda dicho.
Pero todo esto no deja de ser anecdótico. Lo importante en la ronda final del The Players fue la tarjeta de 66 golpes que firmó el sueco Henrik Stenson, la mejor de la cuarta jornada, junto con la del australiano Aaron Baddeley, y que le sirvió para culminar un torneo (68 – 69 – 73 – 66) con doce golpes bajo el par y cuatro de ventaja sobre el segundo clasificado, otro europeo el inglés Ian Poulter (63 – 68 – 75 – 70).
The Players ha ido de europeos, como el año pasado. Aunque en esta ocasión, la bandera que ondeará junto a la casa club del TPC de Sawgrass no será la española en honor de Sergio García, sino la sueca, país del ganador de este año.
Y como va de curiosidades, otra interesante: la vuelta del australiano Aaron Baddeley, que partía de la última posición y tuvo que jugar en solitario el primer partido de la mañana, y que, sin embargo, sin presión ninguna, firmó igual que el ganador, una tarjeta de 66 golpes, que le encumbró, desde el puesto 65 al noveno del top ten, empatado con Vijay Singh, que con cinco bajo par pasó del puesto 55 al 9; Tim Clark, del 41 al 9; David Toms, del 28 al 9 y el citado Cejka, que del liderato pasó, con sus 79 golpes finales, a la posición novena que, en todo caso es su mejor resultado de este año.
Pero lo que hay que valorar es la subida a los cielos golfísticos del sueco Stenson, que fue el único jugador que no hizo un  bogey en toda la jornada, acompañado por la que fuera caddy de Nick Faldo, Fanny Sunesson, y la caída de Tiger Woods que, en contra de lo que en él es habitual, firmó una tarjeta de último día sobre el par del campo. Al final, su resultado (71 – 69 – 70 – 73) le dejó en la octava posición, con cinco golpes bajo el par, que estaría muy bien para cualquier jugador, pero que para los seguidores de Tiger no deja de ser una decepción.
Stenson, a pesar de su victoria, que no contabiliza para “la Carrera hacia Dubai” del Tour Europeo, sigue en la undécima posición del ranking del Tour. Al no haber hecho sus derechos de jugador en el Circuito Americano, su nombre no figura ni siquiera en las biografías de los jugadores de dicho circuito. Tampoco le vale para sumar puntos en la FedEx Cup, pero lo importante es que se ha embolsado más de un millón y medio de dólares, de la bolsa de los nueve millones y medio de dólares en premios que se hyan repartido en el “Quinto Grande”. De su premio, amén de otros “gastillos”, Fanny, su caddy se lleva el siete por ciento, lo que es un buen pico.
En tercera posición, empatados con -7, los dos primeros norteamericanos, John Mallinger y el coreano/norteamericano Kevin Na. Furyk, Brian Davis y Ben Crane empataron en la quinta plaza (-6) por delante de Tiger y así termina la historia de los diez primeros en Ponte Vedra, que no es la “boa vila” gallega que “da de beber a quien pasa”, sino la otra, la del noroeste de Florida, donde el calor aprieta y donde el TPC de Sawgrass no estuvo este año tan fiero como en otras ocasiones anteriores.
Sin ir más lejos, Sergio ganó el pasado año en el desempate con Goydos, después de quedar primeros con cinco golpes bajo par, los mismos que ha firmado este año Tiger Woods y que le han dejado en la octava posición.
Por cierto, Sergio, sin presión alguna, pasó del puesto 55 al 22 después de firmar su primera tarjeta bajo par del torneo. Con tres golpes finales bajo el par, Sergio maquilló un resultado que, a todas luces pudo ser mucho mejor.
Sergio tiene por delante un duro camino por andar, pero ya lo ha recorrido otras veces. Al margen de sus problemas personales y afectivos, su gran asignatura pendiente sigue siendo el par. Y ese amor si que hay que perseguirlo hasta que vuelva, por muchas veces que se pierda.
Crónica de la tercera jornada (sábado 9-V-09)
Si las opciones de Sergio García, no ya para ganar, sino para hacer un buen papel en The Players Championship, el “Quinto Grande” que se celebra en el TPC de Sawgrass, en Ponte Vedra Beach, en Florida, se fueron al garete el segundo día del torneo, las de Tiger Woods permanecen intactas al iniciarse la última jornada del torneo.
Sergio y Tiger firmaron idéntica tarjeta (-1) el primer día, pero luego las siguientes jornadas fueron negativas para el español y positivas para el número 1. Sergio terminó el viernes con un 73 que podía haber sido 71, si no fuera porque en el hoyo 18, después de hacer dos birdies consecutivos, en el 16 y el emblemático 17, pateara para birdie a metro y medio de la bandera y terminara con un boggie que le llevó al puesto 61, en el pelotón de cola del torneo.
Mientras, Tiger hizo 69 el viernes y 70 el sábado, para un total de seis golpes bajo el par del campo y colocarse en la segunda posición, empatado con otros cinco jugadores: Retief Goosen, Henrik Stenson, Ian Poulter y los norteamericanos Jonathan Byrd y Ben Crane.
Y a todo esto, ¿qué pasa en la cabeza? Líder es el alemán Alex Cejka, que con once golpes bajo domina en Sawgrass desde el viernes. Con el par del campo del sábado, Cejka mantiene su ventaja de 5 golpes sobre sus inmediatos seguidores. ¿Será suficiente para lograr el título?
A esa pregunta del millón se responde con la contestación del otro millón: Con otros perseguidores, posiblemente, pero con Tiger Woods en los talones, las cosas pueden variar. Sin descartar a ninguno de los seis jugadores que están a cinco golpes del líder, las posibilidades de Tiger en los últimos 18 hoyos son infinitas. Más aún, si tenemos en cuenta que el alemán se va a tener que batir en la recta final cara a cara con el norteamericano. Salen los dos en el mismo partido, a las 14.25 hora local, seis horas más en la península ibérica, y ya se sabe como terminan, casi siempre, los enfrentamientos directos con Tiger.  
Será un bonito duelo al que ni Mickelson (-1) en el puesto 41, ni Sergio García (+1) en el puesto 55, asistirán ni como espectadores. Claro que Mike Weir y Vijay Singh, empatados con Sergio, también son convidades de piedra en este torneo, igual que Harrington y Aaron Baddeley que, entre otros, aparecen en el furgón de cola con dos golpes sobre el par del campo.
Lo de Baddeley es lo peor, ya que en su horario de salida, las 08.30, está el solo y tendrá que jugar con un árbitro y rumiar su triste y solitario destino durante casi cinco horas. Ni siquiera el buen pellizco de los 9.500.000 $ de premios, que se va a llevar, aunque quede el último, le compensará de la afrenta.
Crónica del viernes, 8 de mayo de 2009
Norman, quiero decir, normal. Si al final de la semana Sergio García no gana, que no parece que vaya a hacerlo, The Players Championship, el “Quinto Grande” que se celebra en el TPC de Sawgrass, en Ponte Vedra Beach, en Florida, no será porque su corazón haya sufrido más de lo previsto tras su separación de Morgan Norman, la hija de Greg Norman con la que, al parecer, el golfista de Castellón mantenía un romance desde hace tiempo.
Nadie podrá decir que Sergio no lleva su vida privada con toda la discreción del mundo. Después de aquel fugaz noviazgo de prensa rosa que le unió virtualmente a la tenista Martina Hingins, felizmente retirada de la competición, a Sergio solo se le ha conocido una pareja, la hija de Greg Norman con la que se le vio en bastantes ocasiones, pero de la que no se sabía nada hacía tiempo.
Y, sin embargo, parece que todos los males que aquejan al “Niño de Borriol” vienen de ahí, de su desencanto amoroso que le ha llevado a mostrarse cabizbajo no solo en sus ratos íntimos, sino en su puesto de trabajo, que es el campo de golf.
Se dice siempre que no hay que llevarse los problemas del trabajo a la casa de uno; viceversa, tampoco es bueno que los temas personales afecten a la vida laboral; especialmente, si esa vida laboral depende tanto de la cabeza, como en el  juego del golf, y si esa actividad deja tanto tiempo libre para darle al magín, entre golpe y golpe. El caso es que si Sergio se lleva su vida personal en la bolsa de palos durante su recorrido en la competición, los problemas se le irán acumulando.
El viernes 8, sin ir más lejos, el de Castellón firmó una vuelta de 73 golpes. Ya el jueves empezó regular y terminó con un golpe (71) bajo el par del campo, lo que le dejaba poco margen de error si quería pasar el corte. El segundo día del torneo, las cosas no empezaron bien, con solo un birdie en la primera parte del recorrido, en el hoyo 4, par 4 del campo. La segunda vuelta tampoco fue buena hasta llegar a los hoyos 16 y 17, precisamente de los más emblemáticos del recorrido. Dos birdies consecutivos, en el 16 (par 5) y 17 (el emblemático par tres en isla de Sawgrass), pusieron en órbita al español que llegó al 18 de dos magníficos golpes y la posibilidad de embocar un putt de metro y medio, más o menos, para terminar con tres birdies consecutivos y mantenerse en la pomada, sino para ganar, al menos para encarar el fin de semana con la posibilidad de terminar en una buena posición.
Pero, al margen de los problemas personales, la verdadera causa de los males de Sergio es que, no solo el amor, sino el putt le ha abandonado. Tres putts en el hoyo 18 convirtieron el factible birdie en un boggie que le obligó a  firmar una tarjeta de 73 golpes y finalizar al par la segunda jornada, en el puesto 61, entre el pelotón de los torpes. Claro que en ese grupo hay otros 22 jugadores de la categoría de Mickelson, Perry, Harrington, Vijay Singh, Fred Funk, Mike Weir…
Y todavía pudo ser peor, como lo fue para Paul Goydos, el hombre al que Sergio batió el pasado año en el play off en el hoyo 17, y que este año ni ha pasado el corte, igual que Adam Scott. O como el joven Anthony Kim y el chaqueta verde Trevor Immelman, que se despidieron con tarjetas de 82 golpes cada uno…
Total, que la tradición se repite y como ganar dos veces seguidas no es tarea de humanos, Sergio no volverá a presumir de “Quinto Grande”, al menos este año, pero estará en la liza del fin de semana.
Al menos, el viernes 8 de mayo, día del fan de Sergio, el jugador español pudo satisfacer a los aficionados que votaron por la ropa que les gustaría que luciera esa jornada. Los espectadores decidieron que debía llevar un pantalón azul nube (claro) y un naranja chillón, entre calabaza y arco iris. La gorra y los zapatos blancos debieron ser decisión del jugador. Así Sergio salió con un terno muy elegante, de estreno, como los toreros que hacen este mes de mayo, en la Feria de San Isidro, el paseíllo en Las Ventas. Al final, todo salió regular: sin orejas, ni vueltas al ruedo, pero sin que le pillara el toro del corte.
Entre los votantes que eligieron el vestuario de Sergio se sorteaba un primer premio de 3.000 $ en material de Taylor Made y Adidas, y otros regalos para segundo y tercero -un driver R9 de Taylor Made- y diverso material golfístico. Todo sea en beneficio de la promoción y el marketing.
Para Tiger las cosas tampoco empezaron bien. El lunes terminó con un golpe bajo par, igual que Sergio, pero el martes, en la segunda parte del recorrido, empezaron a entrar los putts largos. El viernes hizo seis birdies para un total de 69 golpes, menos cuatro en el total. Su puesto 22 está lejos del líder, Alex Cejka, pero aún quedan 36 hoyos y a Tiger lo que se le da bien es venir desde atrás.
El alemán Alex Cejka es líder (66 – 67), con once golpes bajo par, lo que demuestra que este año el TPC de Sawgrass es menos fiero que en 2008, cuando Sergio y Goydos empataron con cinco golpes bajo par y se fueron al play off. En segundo lugar, otro europeo, el inglés Ian Poulter (-9). En la tercera posición (-7), otro europeo, el sueco Henrik Stenson y un argentino, Ángel Cabrera, empatados con los norteamericanos Kevin  Na, Jason Dufner, John Mullinger y David Toms.
El líder del primer día, el norteamericano Ben Crane (65 – 73) pasó del primer puesto al noveno, empatado (-6) con varios jugadores más.
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