Opinión

Jon Rahm: «pinché el sábado y me han faltado un par de birdies para luchar por la Chaqueta Verde»

Al final de su participación en el Masters de Augusta y una vez finalizado el torneo, Jon Rahm declaró en la sala de prensa que no estaba nada mal terminar en otro Top Ten, en un Grande como este, y añadió: «pero me voy con sensaciones agridulces, contento con el resultado, aunque un poco triste por no haber tenido opciones de pelear por la Chaqueta Verde”

«Sabía que era muy difícil, aunque no era imposible y no necesitaba un milagro; miraba el marcador, porque es inevitable, y hubo un momento en el que me puse a un golpe de la cabeza; me han faltado un par de birdies y sobre todo, el problema fue la vuelta del sábado en la que pinché un poco”, comentó Rahm que firmó cuatro vueltas de 69, 70, 71 y 68 golpes.

En cuanto a la victoria de Tiger, Jon comentó que tenía el corazón dividido entre Woods y Molinari. “Me ha encantado que ganara Tiger, será buenísimo para él y para la historia del golf, porque significa el regreso de un jugador emblemático; pero por otro lado, el triunfo de Francesco hubiera sido bueno para el golf europeo y sobre todo por su caddie, Peio, que es un gran amigo”, terminó Rahm.

RAFA CABRERA, GRAN FINAL, UN POCO TARDE

Rafa Cabrera, el otro español que terminó el Masters, tras la ausencia de Sergio García y Chema Olazábal, que no pasaron el corte, se reconcilió por fin con el putt y terminó con 68 golpes, una vuelta de cuatro golpes bajo par, lástima que llegara tarde. A pesar de todo, el canario estaba contento al final del torneo: «ojalá todas las vueltas del Masters de Augusta terminaran con cuatro menos, lo firmo ahora mismo”, dijo el jugador, que se queda con las buenas sensaciones de haber mejorado con el putt, aunque fuera en la última jornada. “Era lo que me estaba fallando toda la semana. De drive he ido muy bien, también con los hierros, pero no estaba acertado en el green. Hoy por lo menos ha funcionado y me voy con buenas sensaciones”, concluyó.

El español se lamentó de haber empezado por el hoyo 10, ya que la organización adelantó la jornada del domingo porque se esperaban tormentas por la tarde: “es una sensación extraña estar jugando la última ronda, acabar por el hoyo 9 y no dejar de oír todo el tiempo los gritos en el campo, porque los primeros estaban terminando el torneo y luchaban por la victoria. El pensamiento te llevaba a lamentarte por no ser uno de los que estaba allí; pero bueno, todo llegará”, finalizó.

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